10-09-2025, 09:26 PM
Él solo quiere comer tranquilo. ¿Tan difícil es eso?
Solo está de paso viendo a unos pacientes que le estiman por haber conocido a sus padres incluso desde antes que Kiyoshi viera vida en este mundo. Por eso, aunque no puedan pagar la tarifa que normalmente cobra al hacerlo viajar, los trata de igual forma. Lo considera uno de los métodos de devolver todo lo que le dieron sus difuntos padres. Estará aquí unos días hasta conseguir transporte a un destino donde ya tiene alojamiento listo, imposible que se caiga a última hora la reserva, pero esa es historia para otro día.
Ahora, lo que corresponde, es que está comiendo, sí, comiendo, en un bar. ¿Es lo normal? No, pero es que nuestro nada amigable amiguito no es el mayor de los aficionados al alcohol. Ah, y que venga alguien a criticarlo por no estar emborrachándose o algo parecido, por lo que lo recibirá con la peor de las caras.
Lo bueno es que quien atiende el local parece un buen tipo y no se negó a servirle un plato de comida. Por supuesto que no es una obra gastronómica en todo su esplendor, pero le sirve para palear el hambre. Otro dato curioso es que, entre todas las mesas que hay en el lugar, la única que tiene a un solo cliente es la suya. De resto, todas están compartidas. Tanto mujeres como hombres se han acercado a preguntarle si desea compañía, pero una mirada molesto y unas palabras han bastado para que se vayan por donde vinieron. — ¿Acaso pedí basura, tontos? — A pesar de eso, sigue considerando un buen sitio en el que está.
Todo se arruina ante la presencia de un estúpido que, al no conseguir lo que desea utilizando palabras, comienza a usar los puños. Quejidos, gritos, sangre. Eso es lo peor, sangre, SUCIEDAD, maldito hijo de puta.
Dije que Kiyoshi considera al dueño un bueno tipo, ¿así que por qué no lo ayuda? Porque no es su problema, así de simple. Meterse en líos sería estresarse, y eso no le gusta. Por lo que mientras todos fijan su atención en la pequeña pelea, pensando en si intervenir o de plano irse, el de cabellos oscuros opta por ignorar y seguir con su comida. Muy médico será, pero tipos heridos por conflictos que desconoce no son su problema. Si lo necesitan, que le paguen, y encima incluyan la comida gratis que se está sirviendo. De lo contrario, que vayan a un hospital, ni se ha fijado si hay alguno en esta isla. Debe haber, ¿no? Es lo normal.
— Mucha gente… mucho polvo… — Y es que más tipos llegan, como si se tratase de una película de mafiosos. Todos vestidos de negro, haciéndose los importantes, los que con su llegada, todos callan. Kiyoshi solo los mira de reojo pensando que son ridículos, pero cada quien con su vida.
Además se dan el lujo de ENSUCIAR más. Dios, ¿es que no pueden irse a molestar a otro lado? Qué ganas de arruinar el día. La gota que rebalsa el vaso es la simpleza con que el tipo que parece ser el jefe limpia todo. ¿Solo con un paño? A ese individuo nadie le enseñó hábitos de limpieza, qué desagradable.
En este momento, aquel que se ha mantenido al margen del conflicto en todo momento, finalmente intercede, más dejándose llevar que actuando con la mente fría, por mucho que lo parezca. Utilizando su mayor estatura, aunque no mayor contextura física, pasa a llevar el hombro de Jin al avanzar por su costado. En sus manos porta un frasco con desinfectante en spry, el cual echa sobre toda la superficie manchada por sangre, para luego limpiar con un paño especial para estos casos. ¡Es un experto!
— ¿Acaso eres tonto? Solo con eso dejarás lleno de gérmenes. — Muy líder de estos hombres será, pero a Kiyoshi le importa menos que cero. — Y será mejor que se vayan de una vez, solo interrumpen mi comida. Me molesta todo el polvo que han traído. — Es hasta divertido que los amenace, porque por mucho que sea más alto que casi todos ellos, físicamente no es muy fuerte. Dejó en la mesa su equipaje con cierta herramienta que siempre lleva consigo, pero a la hora de usar los puños, no es el más habilidoso. O más bien, no tiene los suficientes músculos que lo respalden.
Pero así es él, no se calla nada de lo que piensa. — Esos tipos se desangrarán si no se apuran. Luego no reclamen si les vuelvo a decir que son tontos, o estúpidos. — Algo sabe sobre el tema, así que agradezcan que ha mostrado una pizca de preocupación.
Solo un poquito, no se emocionen tanto.
Solo está de paso viendo a unos pacientes que le estiman por haber conocido a sus padres incluso desde antes que Kiyoshi viera vida en este mundo. Por eso, aunque no puedan pagar la tarifa que normalmente cobra al hacerlo viajar, los trata de igual forma. Lo considera uno de los métodos de devolver todo lo que le dieron sus difuntos padres. Estará aquí unos días hasta conseguir transporte a un destino donde ya tiene alojamiento listo, imposible que se caiga a última hora la reserva, pero esa es historia para otro día.
Ahora, lo que corresponde, es que está comiendo, sí, comiendo, en un bar. ¿Es lo normal? No, pero es que nuestro nada amigable amiguito no es el mayor de los aficionados al alcohol. Ah, y que venga alguien a criticarlo por no estar emborrachándose o algo parecido, por lo que lo recibirá con la peor de las caras.
Lo bueno es que quien atiende el local parece un buen tipo y no se negó a servirle un plato de comida. Por supuesto que no es una obra gastronómica en todo su esplendor, pero le sirve para palear el hambre. Otro dato curioso es que, entre todas las mesas que hay en el lugar, la única que tiene a un solo cliente es la suya. De resto, todas están compartidas. Tanto mujeres como hombres se han acercado a preguntarle si desea compañía, pero una mirada molesto y unas palabras han bastado para que se vayan por donde vinieron. — ¿Acaso pedí basura, tontos? — A pesar de eso, sigue considerando un buen sitio en el que está.
Todo se arruina ante la presencia de un estúpido que, al no conseguir lo que desea utilizando palabras, comienza a usar los puños. Quejidos, gritos, sangre. Eso es lo peor, sangre, SUCIEDAD, maldito hijo de puta.
Dije que Kiyoshi considera al dueño un bueno tipo, ¿así que por qué no lo ayuda? Porque no es su problema, así de simple. Meterse en líos sería estresarse, y eso no le gusta. Por lo que mientras todos fijan su atención en la pequeña pelea, pensando en si intervenir o de plano irse, el de cabellos oscuros opta por ignorar y seguir con su comida. Muy médico será, pero tipos heridos por conflictos que desconoce no son su problema. Si lo necesitan, que le paguen, y encima incluyan la comida gratis que se está sirviendo. De lo contrario, que vayan a un hospital, ni se ha fijado si hay alguno en esta isla. Debe haber, ¿no? Es lo normal.
— Mucha gente… mucho polvo… — Y es que más tipos llegan, como si se tratase de una película de mafiosos. Todos vestidos de negro, haciéndose los importantes, los que con su llegada, todos callan. Kiyoshi solo los mira de reojo pensando que son ridículos, pero cada quien con su vida.
Además se dan el lujo de ENSUCIAR más. Dios, ¿es que no pueden irse a molestar a otro lado? Qué ganas de arruinar el día. La gota que rebalsa el vaso es la simpleza con que el tipo que parece ser el jefe limpia todo. ¿Solo con un paño? A ese individuo nadie le enseñó hábitos de limpieza, qué desagradable.
En este momento, aquel que se ha mantenido al margen del conflicto en todo momento, finalmente intercede, más dejándose llevar que actuando con la mente fría, por mucho que lo parezca. Utilizando su mayor estatura, aunque no mayor contextura física, pasa a llevar el hombro de Jin al avanzar por su costado. En sus manos porta un frasco con desinfectante en spry, el cual echa sobre toda la superficie manchada por sangre, para luego limpiar con un paño especial para estos casos. ¡Es un experto!
— ¿Acaso eres tonto? Solo con eso dejarás lleno de gérmenes. — Muy líder de estos hombres será, pero a Kiyoshi le importa menos que cero. — Y será mejor que se vayan de una vez, solo interrumpen mi comida. Me molesta todo el polvo que han traído. — Es hasta divertido que los amenace, porque por mucho que sea más alto que casi todos ellos, físicamente no es muy fuerte. Dejó en la mesa su equipaje con cierta herramienta que siempre lleva consigo, pero a la hora de usar los puños, no es el más habilidoso. O más bien, no tiene los suficientes músculos que lo respalden.
Pero así es él, no se calla nada de lo que piensa. — Esos tipos se desangrarán si no se apuran. Luego no reclamen si les vuelvo a decir que son tontos, o estúpidos. — Algo sabe sobre el tema, así que agradezcan que ha mostrado una pizca de preocupación.
Solo un poquito, no se emocionen tanto.
![[Imagen: u2oxCl9.png]](https://i.imgur.com/u2oxCl9.png)
Hablo | Pienso
