12-09-2025, 12:43 PM
Viajar te lleva a que tú alma crezca y te mente se expanda, ahora se encontraba en la isla karate y Sorbet parecía ya un recuerdo lejano, sin embargo tanto en Sorbet como en las otras islas que había visitado había un extenso rumor sobre un gigante que pululaba por las islas sembrando el terror haciendo de estas un patio de juegos del que Cao no estaba conforme con ser parte y se había juntado así mismo que de encontrarle pondría fin a está parafernalia.
Y ahí estaba en el asentamiento del arrozal descansando cuando los golpes del bosque lo levantaron , la gente que trabajaba allí despertó y decían que era la criatura que había llegado a su isla y que ahora ellos serían los siguientes, Cao alzó una ceja y comenzó a caminar hacia lo que quedaba de bosque observando un claro desastre al poco de entrar en el mismo, al seguir la destrucción sus ojos perfectamente adaptados a la oscuridad discernieron una enorme silueta, sin embargo por su tamaño y posiblemente por la noche, este no lo había notado a él que hablaba de lechugas y escupía árboles como si de una bestia todopoderosa se tratase.
Cao fue moviéndose por los árboles que aún quedaban en pie hasta llegar a la altura del gigante y saltó para apoyarse en una de sus botas, su intención, escalar con tranquilidad por los ropajes de este hasta llegar al hombro, tenía un plan que esperaba que funcionase, más tendría que ir con cuidado y velocidad pues no quería que esté acabase llegando antes al asentamiento, sin embargo una cosa tenía clara, hoy era el último día que aquel monstruo colosal sembraba el terror en las islas su pelea con Ugubugu un hombre noble le había enseñado una cosa a veces hay que dejar de ser pacífico y tomar la acción violenta lo antes posible, o podía peligrar tú vida y la de tus seres queridos.
Y ahí estaba en el asentamiento del arrozal descansando cuando los golpes del bosque lo levantaron , la gente que trabajaba allí despertó y decían que era la criatura que había llegado a su isla y que ahora ellos serían los siguientes, Cao alzó una ceja y comenzó a caminar hacia lo que quedaba de bosque observando un claro desastre al poco de entrar en el mismo, al seguir la destrucción sus ojos perfectamente adaptados a la oscuridad discernieron una enorme silueta, sin embargo por su tamaño y posiblemente por la noche, este no lo había notado a él que hablaba de lechugas y escupía árboles como si de una bestia todopoderosa se tratase.
Cao fue moviéndose por los árboles que aún quedaban en pie hasta llegar a la altura del gigante y saltó para apoyarse en una de sus botas, su intención, escalar con tranquilidad por los ropajes de este hasta llegar al hombro, tenía un plan que esperaba que funcionase, más tendría que ir con cuidado y velocidad pues no quería que esté acabase llegando antes al asentamiento, sin embargo una cosa tenía clara, hoy era el último día que aquel monstruo colosal sembraba el terror en las islas su pelea con Ugubugu un hombre noble le había enseñado una cosa a veces hay que dejar de ser pacífico y tomar la acción violenta lo antes posible, o podía peligrar tú vida y la de tus seres queridos.
Bélico
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