14-09-2025, 06:33 AM
Narrador / María Merlot
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El agua del mar la abrazo como siempre, con la más cálida de las bienvenidas. Era su elemento, y amaba estar en este. Atrás quedó el grito negatorio de Jensen Valentine. ¿Por qué gritó el hombre? No lo sabía pero lo descubriría pronto, porque él la siguió en el salto al vacío, en el chapuzón de bendición de su hermandad. A diferencia de él, ella podía estar bajo del agua, pudo verlo sumergirse y salir a la superficie mientras ella se quedaba en el fondo dejando que el líquido limpiara el color carmesí en su cuerpo y ropa.
Al salir a la superficie escucho su monólogo desbordante de una emoción tangible: Preocupación. Estaba preocupado por ella y su loco salto. ¿Acaso no lo sabía aún? Lo único que nunca le haría daño en su vida era el agua, era uno de sus lugares más seguros en el mundo. Cuando nombró la posibilidad de rocas, había cierta razón en eso, así que no tuvo más que sonreírle con una mezcla de tristeza y travesura.
Las palabras del hombre siguieron saliendo de sus perfectos labios, él era muy apuesto con su largo cabello negro y su piel de porcelana; súmenle su gran corazón, porque el desborde de sus sentimientos hacia la peliceleste la hicieron recuperar su encantadora sonrisa. Cuando sus ojos rojos se posaron sobre los suyos ámbar, la dama no parpadeó ni desvió la mirada, se la sostuvo y continuó sonriéndole con complicidad. La mano mojada del hombre acarició su mejilla, ella solo pudo frotarla como un gato. Su gesto fue inocente, un hombre que la trataba como una hermanita, no como una mercancía… esa tripulación tenía eso de positivo, nadie veía su cuerpo, nadie la miraba lascivamente ni con intenciones ocultas, por eso le gustaba estar con ellos, por eso seguía a Ashviel.
Al salir a la superficie escucho su monólogo desbordante de una emoción tangible: Preocupación. Estaba preocupado por ella y su loco salto. ¿Acaso no lo sabía aún? Lo único que nunca le haría daño en su vida era el agua, era uno de sus lugares más seguros en el mundo. Cuando nombró la posibilidad de rocas, había cierta razón en eso, así que no tuvo más que sonreírle con una mezcla de tristeza y travesura.
Las palabras del hombre siguieron saliendo de sus perfectos labios, él era muy apuesto con su largo cabello negro y su piel de porcelana; súmenle su gran corazón, porque el desborde de sus sentimientos hacia la peliceleste la hicieron recuperar su encantadora sonrisa. Cuando sus ojos rojos se posaron sobre los suyos ámbar, la dama no parpadeó ni desvió la mirada, se la sostuvo y continuó sonriéndole con complicidad. La mano mojada del hombre acarició su mejilla, ella solo pudo frotarla como un gato. Su gesto fue inocente, un hombre que la trataba como una hermanita, no como una mercancía… esa tripulación tenía eso de positivo, nadie veía su cuerpo, nadie la miraba lascivamente ni con intenciones ocultas, por eso le gustaba estar con ellos, por eso seguía a Ashviel.
¿De verdad tanto se preocupaba por ella?
Eso si la dejo sin palabras.
Eso si la dejo sin palabras.
Él era como una especie de poeta sangriento, con palabras profundas y dulces y precisión letal. Su abrazo acuático la tomó desprevenida, y más cuando su cabeza quedó a la altura del pecho del hombre, escuchando claramente los latidos de su corazón. Él no estaba mintiendo, él estaba siendo sincero con sus pensamientos y sentimientos, así que lo único que ella podia hacer era corresponderle el abrazo y sus honestas palabras — Gr… gracias Blacky — susurro entrecortadamente, con las emociones a flor de piel. Si fuera de las que lloraba, lloraría por su nuevo y leal amigo.
“Mira que bello está el firmamento”
Comentó el masculino flotando en el agua, ella miró al cielo nuevamente. Si, un buen escenario para sellar su amistad, para descubrir a su compañero moreno. Su mirada volvió al hombre ¿De verdad podía confiar en él? ¿por qué no lo haría? Igual, cuando las cosas malas iban a pasar pasaban, entonces mejor disfrutar del momento, y confiar en la bondad que le había mostrado hasta ahora, como aquel hombre que conoció hace mucho tiempo, aquel vagabundo de Sorbet. Por un momento pensó en él… ¿Estaría viendo las mismas estrellas que ella? Esperaba que sí, y que fuera tan feliz como ahora ella se sentía. Algún día, cuando se volvieran a encontrar, le contaría cómo había sido libre y había hecho buenos amigos, como él. Seguramente Kami se llevaría bien con Jensen Valentine.
“Ven pequeña, ya es hora de volver al barco. El último en llegar tendrá que lavarle las patas al gigante.”
El cómodo silencio fue roto por la voz de Blacky, quien le propuso un reto. Ella solo pudo sonreír. ¿Él de verdad la estaba retando a una actividad dentro del agua? — La verdad no veo nada de malo en ayudar a Thrym-sama con sus pies, y yo podría perfectamente hacerlo, porque puedo estar muchísimo tiempo bajo el agua, necesitaría un cepillo y mucha paciencia… — comentó viendolo nadar, ella le estaba dando ventaja, porque ciertamente era imposible que le ganara — Vamos, Blacky tu puedes — lo animó nadando de un lado a otro alrededor suyo, no lo adelantaba, era como un delfín de un lado a otro del hombre — Uno, dos, uno, dos… ritmo constante, vamos… — el muelle ya se veía a lo lejos, el hogar de madera flotante estaba a la distancia — Sisteeeeeer … déjame ayudarteeeeeee — le propuso tomándolo de la mano, y llevándolo con ella, que en ese elemento era más agil y diestra, en un abrir y cerrar de ojos estaban a escasos centímetros del navío — Y nuestro ganador es… Blackyyyyy HURRAAAA — declaró la peliceleste con alegría colocando la mano del hombre sobre la madera, la mano que tuvo sujetada todo este tiempo — … que divertido, Sister Blacky… deberíamos nadar juntos más a menudo. Aquí y en todos los mares del mundo, en todas las aventuras que nos encontremos… — propuso la joven, no sabía qué les deparaba el mañana pero ahora era un buen plan jugar siempre con el masculino de las veloces pistolas.
Así subieron a la cubierta — Gracias por el paseo, gracias por tu amistad, gracias por este maravilloso recuerdo Blacky, lo apreciare por siempre en mi corazón, y espero que Maki pueda corresponder tus sentimientos con la roca en forma de corazón que le vas a regalar. Yo le daré la mía a Thrym-sama cuando lo vea, espero que le guste ver su cara en la piedra — habló recordando las palabras del pueblo y los obsequios que trajeron para sus colegas — Buenas noches, descansa — finalizó poniéndose de puntillas y dandole un beso en la mejilla, para luego retirarse a su celda. En esta, el silencio le hizo rememorar la declaración de amistad de Jensen, una tonta sonrisa se forma en sus labios mientras su corazón se hinchaba y sus ojos se humedecieron, sin duda estaba en el lugar correcto, sino por qué se sentía como un hogar verdadero.
Así subieron a la cubierta — Gracias por el paseo, gracias por tu amistad, gracias por este maravilloso recuerdo Blacky, lo apreciare por siempre en mi corazón, y espero que Maki pueda corresponder tus sentimientos con la roca en forma de corazón que le vas a regalar. Yo le daré la mía a Thrym-sama cuando lo vea, espero que le guste ver su cara en la piedra — habló recordando las palabras del pueblo y los obsequios que trajeron para sus colegas — Buenas noches, descansa — finalizó poniéndose de puntillas y dandole un beso en la mejilla, para luego retirarse a su celda. En esta, el silencio le hizo rememorar la declaración de amistad de Jensen, una tonta sonrisa se forma en sus labios mientras su corazón se hinchaba y sus ojos se humedecieron, sin duda estaba en el lugar correcto, sino por qué se sentía como un hogar verdadero.
Karma Fanático: Hyakinthos.
![[Imagen: mmocheja.png]](https://i.ibb.co/WNPnSwH9/mmocheja.png)
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