14-09-2025, 07:59 PM
1 años y seis meses antes.
Se escucha la lluvia, el día está gris desde la noche anterior, se siente la humedad, la lluvia. No es un diluvio, ni una torrente, pero no cesa. La veo mientras me oculto en un toldo que está sola la vía. Me conservo paciente, miró por encima del hombro. Estoy en la expectativa de que las sombras se mueven de forma extraña. A cualquiera le estresaría vivir de esta manera, pero será solo por un corto tiempo. No puedo perder el control, tengo que estar calmado o comenzaré a perder la razón y con ella la lucidez.
Hasta que no las vea salir del abismo en el que están no dejaré que mis propias preocupaciones me sigan desequilibrando. Me doy la vuelta estando de pie y me miro en el reflejo de un vidrio. Están un poco empañados por la lluvia. Lo seco con aquella túnica vinotinto que me viste. Me arreglo el cabello de manera que se vea bien, bonito, elegante, atractivo, sobretodo que no se luzcan ninguno de esos cabellos blancos que no me gustan.
Miró de nuevo cada lado de la calle y veo que personas se comienzan a asomar preocupados por la lluvia que no parece indicar que se detendrá. Entre las nubes se ven los rayos que luchan por pasar a través de ellas. Este clima es una calamidad, sigo siendo partidario de esperar a que escampe para buscar un lugar acogedor donde reposar. La lluvia no detiene a las otras personas, si bien estoy en uno de los pueblos donde no se vive bien de este país, muchas personas no se dan ese lujo y salen pues tienen que conseguir una mejor vida.
A pesar de todo, algunos disfrutan, se ven niños que comienzan a correr bajo la lluvia, haciendo carreritas. Algunos negocios abren, a pesar del suelo ganoso se comienzan a escuchar martilleos a lo lejos, el herrero ya abrió también. Me comienzo a plantear moverme también, pero la lluvia está helada, no me gusta este frío. Seguiré esperando.
Se escucha la lluvia, el día está gris desde la noche anterior, se siente la humedad, la lluvia. No es un diluvio, ni una torrente, pero no cesa. La veo mientras me oculto en un toldo que está sola la vía. Me conservo paciente, miró por encima del hombro. Estoy en la expectativa de que las sombras se mueven de forma extraña. A cualquiera le estresaría vivir de esta manera, pero será solo por un corto tiempo. No puedo perder el control, tengo que estar calmado o comenzaré a perder la razón y con ella la lucidez.
Hasta que no las vea salir del abismo en el que están no dejaré que mis propias preocupaciones me sigan desequilibrando. Me doy la vuelta estando de pie y me miro en el reflejo de un vidrio. Están un poco empañados por la lluvia. Lo seco con aquella túnica vinotinto que me viste. Me arreglo el cabello de manera que se vea bien, bonito, elegante, atractivo, sobretodo que no se luzcan ninguno de esos cabellos blancos que no me gustan.
Miró de nuevo cada lado de la calle y veo que personas se comienzan a asomar preocupados por la lluvia que no parece indicar que se detendrá. Entre las nubes se ven los rayos que luchan por pasar a través de ellas. Este clima es una calamidad, sigo siendo partidario de esperar a que escampe para buscar un lugar acogedor donde reposar. La lluvia no detiene a las otras personas, si bien estoy en uno de los pueblos donde no se vive bien de este país, muchas personas no se dan ese lujo y salen pues tienen que conseguir una mejor vida.
A pesar de todo, algunos disfrutan, se ven niños que comienzan a correr bajo la lluvia, haciendo carreritas. Algunos negocios abren, a pesar del suelo ganoso se comienzan a escuchar martilleos a lo lejos, el herrero ya abrió también. Me comienzo a plantear moverme también, pero la lluvia está helada, no me gusta este frío. Seguiré esperando.
