15-09-2025, 09:43 PM
Parece que toqué hueso con mi frase sobre la felicidad y la economia, se le notó molesto al recolocarse su traje y dejar de fumar con la confianza que lo hacía antes. No pretendía ofenderlo, encima que me invitaba a comer lo ultimo que quería era dañarlo “Mierda, la he liado” Tragué algo apuradoientras el camarero me traía otro plato, pues el que tenía en las manos ya estaba vacío, habia dejado de ir al ritmo de mi competidor hace rato.
Al final terminó respondiendo, me llamó ingenuo mientras adoptaba una postura mas tranquila e implacable, fingida claro.-¿ingenuo yo?-Pregunté al aire mientras miraba al cielo de manera meditativaa la par que seguía comiendo pues mi hambre aun no estaba saciada.-Pues nunca lo había pensado. Es posible que trngas mucha razón.- Seguí comiendo sin prestar demasiada atención a su comentario, claramente queria desquitarse por la ofensa que le solté hace bien poco, su postura de calma fingida tras la incomodidad que había mostrado.
Pronto acabaria el cuarto tazón mientras que Jin todavía seguia con el segundo, obviamente la competición fue una excusa. Sin embargo, ese hombre no tenia el aspecto de un altruista que ayuda a la genteporque si, entonces… ¿Por que me invitó a cenar? Poco podria sacar de un mendigo mas que su compañía ¿Acaso era eso lo que buscaba, no sentirse solo? Aquella idea era un tanto triste, esperabanque fuesenotro el motivo porque decidir ser buena persona aquella noche, pero no ayudaba a pensar otra cosa su actitud fria y cortante.
Dejando eso anun lado volvió aninsistir en por que era un mendigo y no habia encontrado otra forma de vivir. Era una preguntanlícita, claro, pero tambien era una pregunta la marnde sencilla, con una respuesta tan simple que menparecia una locura que el propio Jin no hubiese caido en ella. -Pues mendigo porque no necesito mas para ser feliz. Podría ser un hombrencon traje y mansión y, en ese momento, sería una persona atada a mismpertenencias, agobiado constantemente con perderlasno tener mas.- Detuve mi ingesta por unos instantes para limpiarme la boca y devolverle la mirada, la suya era intensa y punzante, yo lo miré de forma cálida y suave.-Siendo mendigo tengo todo cuanto quiero y necesito: Mi libertad y el no arrepentirme denquien soy.- Acabé el dialogo con una sonrisa y volviendo a comer, mas la conversacion no habia terminado.
Al momento caí en algo, él desconfiaba de mi y por ello reprochaba el que no iba a contarme su vida, como si aquello fuese una ofensa hacia mi persona o algo similar.-Bueno, no estas obligado acontarme nada, tampoco es que busuqe activamente resolver tu vida. Tan solo digo que la vida ya es bastante dura como para que las personas no nos ayudemos.- Otra respuesta sencilla antenuna observacion loable.-Dime una cosa Jin, es algo a lo que no presté atención antes porque el hambre no me dejó ver mas alla de tu invitación, pero ahora tengo genuina curiosidad. Si dices que no debo confiar en la gente y tu no lo haces… ¿Por que me invitaste a cenar?-
Al final terminó respondiendo, me llamó ingenuo mientras adoptaba una postura mas tranquila e implacable, fingida claro.-¿ingenuo yo?-Pregunté al aire mientras miraba al cielo de manera meditativaa la par que seguía comiendo pues mi hambre aun no estaba saciada.-Pues nunca lo había pensado. Es posible que trngas mucha razón.- Seguí comiendo sin prestar demasiada atención a su comentario, claramente queria desquitarse por la ofensa que le solté hace bien poco, su postura de calma fingida tras la incomodidad que había mostrado.
Pronto acabaria el cuarto tazón mientras que Jin todavía seguia con el segundo, obviamente la competición fue una excusa. Sin embargo, ese hombre no tenia el aspecto de un altruista que ayuda a la genteporque si, entonces… ¿Por que me invitó a cenar? Poco podria sacar de un mendigo mas que su compañía ¿Acaso era eso lo que buscaba, no sentirse solo? Aquella idea era un tanto triste, esperabanque fuesenotro el motivo porque decidir ser buena persona aquella noche, pero no ayudaba a pensar otra cosa su actitud fria y cortante.
Dejando eso anun lado volvió aninsistir en por que era un mendigo y no habia encontrado otra forma de vivir. Era una preguntanlícita, claro, pero tambien era una pregunta la marnde sencilla, con una respuesta tan simple que menparecia una locura que el propio Jin no hubiese caido en ella. -Pues mendigo porque no necesito mas para ser feliz. Podría ser un hombrencon traje y mansión y, en ese momento, sería una persona atada a mismpertenencias, agobiado constantemente con perderlasno tener mas.- Detuve mi ingesta por unos instantes para limpiarme la boca y devolverle la mirada, la suya era intensa y punzante, yo lo miré de forma cálida y suave.-Siendo mendigo tengo todo cuanto quiero y necesito: Mi libertad y el no arrepentirme denquien soy.- Acabé el dialogo con una sonrisa y volviendo a comer, mas la conversacion no habia terminado.
Al momento caí en algo, él desconfiaba de mi y por ello reprochaba el que no iba a contarme su vida, como si aquello fuese una ofensa hacia mi persona o algo similar.-Bueno, no estas obligado acontarme nada, tampoco es que busuqe activamente resolver tu vida. Tan solo digo que la vida ya es bastante dura como para que las personas no nos ayudemos.- Otra respuesta sencilla antenuna observacion loable.-Dime una cosa Jin, es algo a lo que no presté atención antes porque el hambre no me dejó ver mas alla de tu invitación, pero ahora tengo genuina curiosidad. Si dices que no debo confiar en la gente y tu no lo haces… ¿Por que me invitaste a cenar?-
