19-09-2025, 08:52 PM
Un combo demoledor.
Hacía tiempo que el jefe y yo no teníamos una sinergia buena, de hecho le dio con todas las putas ganas a esas canicas y ou mama, que placer visual ver como aquellas balas de cañón impactaban en cada una de las casas pasiegas donde estaban los famosos lobos de Foodvalten. - Estoy del nombre de esta isla hasta los cojones.... porque no estaríamos en una isla con un laboratorio enorme..... - Después de aquello, Viktor se adelantó en su forma cuadrúpeda completa, para poder avanzar a máxima velocidad y comprobar que la mayor parte de los enemigos habían sido derrotados. - Mmmmm un lobo olfateando cachorros...Me da que se va a quedar con ganas de más... - En cuanto se hizo más menos el silencio, la gente local no sabía muy bien como reaccionar, ya que, por un lado, les habían disparado y por el otro habíamos sido capaces de cuajar unas salvas de artillería, cuyo resultado les quito el habla y las preocupaciones.
La joven pelirroja con su padre fallecido se sintió arropada por el resto lugareños que gracias a las palabras del jefe se recogieron a sus casas, esperando un posible cambio de vida, algo que les permita ver desde otro punto de vista aquello que se les había privado durante años, y lo mejor en cualquier revolución que la juventud ha presenciado como tres hombres capaces de haber vivido un infierno, entrar de la forma más anarquista y caótica posible en una ciudad, convencer con palabras como si fuéramos el jodido gobierno mundial y volar por los aires de la forma más épica al grupo elite del mayor magnate de dinero del jodido mundo. La verdad es que no podía ocultar mi júbilo por todo ello. Cuando Sohem decidió sacar esa oratoria biliar para tratar mal al pequeño Tommy, que en cierta manera tenía razón, ya que dentro de la mansión nos iban a esperar más sorpresas y si ya de por sí soy débil, cargar con dos es una putada. Al terminar la regañina sobre el mapache empezó a caminar, y a mí que en cierta manera al que mejor de los tres me ha tratado, me acerque para subirle el animo y darle una pequeña recomendación, ya que continúe el discurso tratando de cambiar esas palabras por algo más motivador y menos frío y borde. - Tomás no te lo tomes a lo personal, el jefe es un poco bueno como decirlo.... Ya me entiendes... Pero se preocupa por ti, así que te dejo encargado de organizar al pueblo y esperar noticias... Fijo que a alguno de los tres nos ves por la tele o nos escuchas por los altavoces.. - Extendí mi mano para que la estrechara y nos despedimos en ese justo momento.
Alcancé a Sohem tras el grito de que moviera mi culo, como de costumbre seco y borde. La normalidad habitual, de hecho, sería raro en otro sentido. Posicionándome a la par que él, en su lado derecho - Siempre estáis en alerta.... - Susurré tirando de sarcasmo, ya que parecía bastante molesto porque su compañero le había dejado bastante solo y pocas veces ocurría. Mientras caminábamos por aquella avenida que parecía más larga que un día sin pan, sinceramente esperaba no encontrarnos más obstáculos, ya que, por mi parte, no me quedaban más útiles ofensivos, y las balas de cañón dentro de la mansión podían haber sido más un problema que un acierto. El lobo no nos esperó y continuo directo hacia la mansión haciendo de explorador y ver que nos podíamos encontrar más adelante. En cierta manera yo ya tenía ganas de llegar al edificio y ver con mis ojos que tipo de fortaleza era.
- Por cierto jefe. Buen golpeo. - Dije con cierta seriedad, mientras me recolocaba el pelo y ponía mis gafas de laboratorio sobre mi frente por encima de las cejas. Hacía tiempo que no me había sentido útil dentro del gremio y hoy me he quitado un poco el polvo.
Hacía tiempo que el jefe y yo no teníamos una sinergia buena, de hecho le dio con todas las putas ganas a esas canicas y ou mama, que placer visual ver como aquellas balas de cañón impactaban en cada una de las casas pasiegas donde estaban los famosos lobos de Foodvalten. - Estoy del nombre de esta isla hasta los cojones.... porque no estaríamos en una isla con un laboratorio enorme..... - Después de aquello, Viktor se adelantó en su forma cuadrúpeda completa, para poder avanzar a máxima velocidad y comprobar que la mayor parte de los enemigos habían sido derrotados. - Mmmmm un lobo olfateando cachorros...Me da que se va a quedar con ganas de más... - En cuanto se hizo más menos el silencio, la gente local no sabía muy bien como reaccionar, ya que, por un lado, les habían disparado y por el otro habíamos sido capaces de cuajar unas salvas de artillería, cuyo resultado les quito el habla y las preocupaciones.
La joven pelirroja con su padre fallecido se sintió arropada por el resto lugareños que gracias a las palabras del jefe se recogieron a sus casas, esperando un posible cambio de vida, algo que les permita ver desde otro punto de vista aquello que se les había privado durante años, y lo mejor en cualquier revolución que la juventud ha presenciado como tres hombres capaces de haber vivido un infierno, entrar de la forma más anarquista y caótica posible en una ciudad, convencer con palabras como si fuéramos el jodido gobierno mundial y volar por los aires de la forma más épica al grupo elite del mayor magnate de dinero del jodido mundo. La verdad es que no podía ocultar mi júbilo por todo ello. Cuando Sohem decidió sacar esa oratoria biliar para tratar mal al pequeño Tommy, que en cierta manera tenía razón, ya que dentro de la mansión nos iban a esperar más sorpresas y si ya de por sí soy débil, cargar con dos es una putada. Al terminar la regañina sobre el mapache empezó a caminar, y a mí que en cierta manera al que mejor de los tres me ha tratado, me acerque para subirle el animo y darle una pequeña recomendación, ya que continúe el discurso tratando de cambiar esas palabras por algo más motivador y menos frío y borde. - Tomás no te lo tomes a lo personal, el jefe es un poco bueno como decirlo.... Ya me entiendes... Pero se preocupa por ti, así que te dejo encargado de organizar al pueblo y esperar noticias... Fijo que a alguno de los tres nos ves por la tele o nos escuchas por los altavoces.. - Extendí mi mano para que la estrechara y nos despedimos en ese justo momento.
Alcancé a Sohem tras el grito de que moviera mi culo, como de costumbre seco y borde. La normalidad habitual, de hecho, sería raro en otro sentido. Posicionándome a la par que él, en su lado derecho - Siempre estáis en alerta.... - Susurré tirando de sarcasmo, ya que parecía bastante molesto porque su compañero le había dejado bastante solo y pocas veces ocurría. Mientras caminábamos por aquella avenida que parecía más larga que un día sin pan, sinceramente esperaba no encontrarnos más obstáculos, ya que, por mi parte, no me quedaban más útiles ofensivos, y las balas de cañón dentro de la mansión podían haber sido más un problema que un acierto. El lobo no nos esperó y continuo directo hacia la mansión haciendo de explorador y ver que nos podíamos encontrar más adelante. En cierta manera yo ya tenía ganas de llegar al edificio y ver con mis ojos que tipo de fortaleza era.
- Por cierto jefe. Buen golpeo. - Dije con cierta seriedad, mientras me recolocaba el pelo y ponía mis gafas de laboratorio sobre mi frente por encima de las cejas. Hacía tiempo que no me había sentido útil dentro del gremio y hoy me he quitado un poco el polvo.
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