27-09-2025, 02:58 AM
¿Cómo que no sabe lo que es desinfectar? Menos mal no puede ver la expresión en el rostro de Kiyoshi, porque parece que a él le está dando un ataque. Saca velocidad de no sabe dónde para quitarle el guante que él mismo le pasó antes de que se lo ponga. — Espera un momento. — Saca sus útiles de aseo y, tras haberse fijado en la mano que la chica usaría el guante, vierte un líquido desinfectante y él mismo le frota con un paño especial, asegurándose de que quede totalmente limpia. Recién ahora, el propio Kiyoshi viste la mano con el guante prestado. — Ahora sí. Luego me dirás dónde vives e iré a reclamar que no te hayan enseñado de esto. — Porque odia la poca higiene, también a quienes la ignoran. Y no es que vea a Gwen sucia ni mucho menos, sino que él es extremadamente exagerado con el tema.
Curioso que quiera ir a quejarse a una iglesia. Kiyoshi, amante de la ciencia debido a su profesión, devalúa totalmente ese tipo de creencias religiosas. No es que vaya por la vida criticándoles, pero no comparte la idea. Lo que comparte es que, si no lo molestan a él, él tampoco lo hará.
— Identificas qué parte de la flor es venenosa, así logras separar todo. Luego hay distintas técnicas para purificarlas y así sirvan. Aunque sé hacerlo, no es mi especialidad. Prefiero pagar a que alguien lo haga. — No es el tipo de persona que se centra en potenciar sus debilidades, sino que se centra demasiado en sus fortalezas. Sus puntos bajos pueden ser tarea de otra persona que los tenga altos. No se complica la existencia en ese sentido.
Está acostumbrado a que el dinero haga la vida más sencilla. Aun tras la muerte de sus padres, eso no ha cambiado.
Qué relajante es la caminata cuando no es él quien debe agacharse todo el tiempo. Ya ni el calor le afecta, por lo que incluso se baja la mascarilla, pudiendo respirar aire fresco. Apenas le dé por toser, volverá a elevarla. — ¿Obtienes valentía en la ignorancia? Espero que no sea demasiado tarde cuando te lastime algo que no veas venir. — Cosa que siempre pasará, porque no ve nada… — Si te pasa eso, no pienses que te sanaré. — Porque no le gustan los pacientes testarudos. Le gusta que la gente se cuide, se preocupe de su salud. ¡Ya quisiera él tener buena salud! Por mucho que se preocupe de sí mismo, nunca ha logrado mejorar, y seguramente nunca lo consigue.
Siente cierta envidia cada que ve a personas sanas y despreocupadas. Ya desearía ser él, aunque con la edad que tiene, ya está acostumbrado a ser un enfermizo.
— Creí que el mundo era bueno, pero ya no. No soy tonto como para creer que encontraré el color rosa. — El dolor por el asesinato de sus padres es una sensación que no se ha ido, aun cuando ya han pasado varios años. Siempre fue feliz a pesar de su condición física, pero el verlos morir y no poder hacer nada generó un trauma en él que ni el mejor psicólogo ha podido tratar. Además que nunca ha visto a uno, un gruñón nunca se sometería a algo así.
— No seas tonta, estás aplastando dos flores bastante útiles. Esas de tallo corto y pétalos blancos son difíciles de encontrar, pero muy útiles. Si las destrozas, no te lo perdonaré. — Y justo ella se arrojó encima, ¡cómo no se da cuenta…! Con la nariz o algo, no sé. — Si te hubieran revisado de pequeña, quizás habrías podido ver en algún momento. ¿Quién te crio que no te llevó a que te diagnostiquen? Ni siquiera vale la pena decirle tonto, es peor que eso.
¿Alguna monja? ¿Un sacerdote? ¿Sus padres? Alguien fue irresponsable y no está pagando por ello. A Kiyoshi le genera cierta incomodidad Gwen. El motivo es simple, siente malestar cuando ve a un paciente que no puede curar. Por eso a los testarudos los deja fuera de su lista, porque sabe que, en algún momento, estarán tan mal que él no podrá hacer nada. Pero con esta muchacha es distinto, se podría decir que no tuvo la culpa.
Curioso que quiera ir a quejarse a una iglesia. Kiyoshi, amante de la ciencia debido a su profesión, devalúa totalmente ese tipo de creencias religiosas. No es que vaya por la vida criticándoles, pero no comparte la idea. Lo que comparte es que, si no lo molestan a él, él tampoco lo hará.
— Identificas qué parte de la flor es venenosa, así logras separar todo. Luego hay distintas técnicas para purificarlas y así sirvan. Aunque sé hacerlo, no es mi especialidad. Prefiero pagar a que alguien lo haga. — No es el tipo de persona que se centra en potenciar sus debilidades, sino que se centra demasiado en sus fortalezas. Sus puntos bajos pueden ser tarea de otra persona que los tenga altos. No se complica la existencia en ese sentido.
Está acostumbrado a que el dinero haga la vida más sencilla. Aun tras la muerte de sus padres, eso no ha cambiado.
Qué relajante es la caminata cuando no es él quien debe agacharse todo el tiempo. Ya ni el calor le afecta, por lo que incluso se baja la mascarilla, pudiendo respirar aire fresco. Apenas le dé por toser, volverá a elevarla. — ¿Obtienes valentía en la ignorancia? Espero que no sea demasiado tarde cuando te lastime algo que no veas venir. — Cosa que siempre pasará, porque no ve nada… — Si te pasa eso, no pienses que te sanaré. — Porque no le gustan los pacientes testarudos. Le gusta que la gente se cuide, se preocupe de su salud. ¡Ya quisiera él tener buena salud! Por mucho que se preocupe de sí mismo, nunca ha logrado mejorar, y seguramente nunca lo consigue.
Siente cierta envidia cada que ve a personas sanas y despreocupadas. Ya desearía ser él, aunque con la edad que tiene, ya está acostumbrado a ser un enfermizo.
— Creí que el mundo era bueno, pero ya no. No soy tonto como para creer que encontraré el color rosa. — El dolor por el asesinato de sus padres es una sensación que no se ha ido, aun cuando ya han pasado varios años. Siempre fue feliz a pesar de su condición física, pero el verlos morir y no poder hacer nada generó un trauma en él que ni el mejor psicólogo ha podido tratar. Además que nunca ha visto a uno, un gruñón nunca se sometería a algo así.
— No seas tonta, estás aplastando dos flores bastante útiles. Esas de tallo corto y pétalos blancos son difíciles de encontrar, pero muy útiles. Si las destrozas, no te lo perdonaré. — Y justo ella se arrojó encima, ¡cómo no se da cuenta…! Con la nariz o algo, no sé. — Si te hubieran revisado de pequeña, quizás habrías podido ver en algún momento. ¿Quién te crio que no te llevó a que te diagnostiquen? Ni siquiera vale la pena decirle tonto, es peor que eso.
¿Alguna monja? ¿Un sacerdote? ¿Sus padres? Alguien fue irresponsable y no está pagando por ello. A Kiyoshi le genera cierta incomodidad Gwen. El motivo es simple, siente malestar cuando ve a un paciente que no puede curar. Por eso a los testarudos los deja fuera de su lista, porque sabe que, en algún momento, estarán tan mal que él no podrá hacer nada. Pero con esta muchacha es distinto, se podría decir que no tuvo la culpa.
![[Imagen: u2oxCl9.png]](https://i.imgur.com/u2oxCl9.png)
Hablo | Pienso
