27-09-2025, 04:34 AM
Nadie nunca la ha llamado así. No es Gwendolyn, no es Gwen, es Gwencita ¿Y eso de dónde salió? Lo observó en silencio una vez más y se rió porque no suena tan mal.
— Me parece curioso — no supo si le gusta o no, quizás es una emoción que no saborea del todo, porque no puede ver el proceso. Escucha como las piezas resuenan hasta que finalmente se quedan quietas — Pero es mejor que las otras cosas que solía jugar.
Porque necesitar de otros para hacer algo no le gusta. Tirar los dados es fácil y simple, solo tiene que hacerlo y ya.
—¿Hacer qué? — porque no ve el resultado, solo le pregunta si ha ganado o no. Tiene enfrente un milagro, pero no lo puede ver ¿Será que ha pasado antes y fue incapaz de saberlo? — No sé de qué me hablas, Owen — se rió con suavidad, divertida por su reacción de que algo ocurre.
—¿Estabas atado? — eso sí lo sabe, pero sus manos no pudieron tocar la cuerda, quizás no lo hizo bien ¡Tal vez todo era parte de la soga! No hizo nada más que alzar la mano en busca de encontrarse con el cuerpo ajeno.
Pero no lo encontró y apareció una energía que no ha visto antes, no de él. Se quedó quieta, escuchando sus declaraciones, en realidad es una confesión que debería ser a otra persona, en un sitio más apartado.
-¿Acaso es por haberme robado la billetera del dueño de la floristería?-
—No
-¿Es por haber intentado vender agua sucia como sombra-móvil? ¿O por liberar los toros que reventaron los negocios de la isla?-
—Uh…
Cada vez se sintió más insegura de qué tipo de persona es Owen, porque su volumen no le molesta, pero sí ha sido un cambio repentino ¿Se habrá comido algo? — Yo, ah — buscó el cuerpo ajeno, moviendo la mano en el aire. Dio manotazos suaves hasta que se lo encontró — No es necesario hablar tan fuerte… Si estás arrepentido de lo que hiciste y aprendiste la lección, creo que no debería haber problema con lo que ya ha ocurrido. Si necesitas que alguien te perdone yo lo haré, estás perdonado, Owen — no supo cuándo han sido esos problemas, pero una parte de ella quiso creer que hace mucho tiempo. Que ha vertido su culpa en ella y no le molestó recibirla, pero no en un sitio como ese ¡Los están escuchando!
—Estás confundiendo las cosas, yo no soy tan especial como suena — se intentó levantar, golpeándose con la orilla de la mesa — Solo soy Gwendolyn, no hay más. — habló acomodándose por el golpe, no dudó en soltar un sonido de molestia, de que le ha dolido — Baja la voz… llamarás la atención de la gente.
Dio un par de pasos a él, hace tanto ruido que no es difícil encontrarlo y una vez lo encontró su mano se posó en los labios ajenos — No sé qué habrá pasado, pero no es lo que crees. — porque desde su encuentro al inicio, ha creído cosas que no son ciertas ¡Y se supone que ella es la creyente!
Entonces aparece la primera petición, es una mujer que se acerca y le pide ayuda con su hijo enfermo. Luego un hombre que está lleno de deudas, un objeto perdido, un día en especial y las peticiones una vez más se le amontonan con la gente, que los separa, en un mar de ansiedad. Porque todo lo que parezca un milagro atrae incluso a los no creyentes.
Su rostro palideció más, porque es incapaz de mentir y decir que lo va a lograr ¿Qué le queda entonces? — P-Pediré por ustedes.
Pero pedir no es suficiente ¡Un supuesto no llena las ansias de nadie! Por eso insisten más, amontonándose alrededor — Me gustaría ir al cuarto, me siento mal — aunque no sabe en dónde está, ni cómo llegar — ¿Owen me ayudarías con eso?
No suena a ruego y se esconde detrás de una sonrisa amable, solo para no preocupar.
Porque la que debe cargar con el peso es ella y no los demás.
— Me parece curioso — no supo si le gusta o no, quizás es una emoción que no saborea del todo, porque no puede ver el proceso. Escucha como las piezas resuenan hasta que finalmente se quedan quietas — Pero es mejor que las otras cosas que solía jugar.
Porque necesitar de otros para hacer algo no le gusta. Tirar los dados es fácil y simple, solo tiene que hacerlo y ya.
—¿Hacer qué? — porque no ve el resultado, solo le pregunta si ha ganado o no. Tiene enfrente un milagro, pero no lo puede ver ¿Será que ha pasado antes y fue incapaz de saberlo? — No sé de qué me hablas, Owen — se rió con suavidad, divertida por su reacción de que algo ocurre.
—¿Estabas atado? — eso sí lo sabe, pero sus manos no pudieron tocar la cuerda, quizás no lo hizo bien ¡Tal vez todo era parte de la soga! No hizo nada más que alzar la mano en busca de encontrarse con el cuerpo ajeno.
Pero no lo encontró y apareció una energía que no ha visto antes, no de él. Se quedó quieta, escuchando sus declaraciones, en realidad es una confesión que debería ser a otra persona, en un sitio más apartado.
-¿Acaso es por haberme robado la billetera del dueño de la floristería?-
—No
-¿Es por haber intentado vender agua sucia como sombra-móvil? ¿O por liberar los toros que reventaron los negocios de la isla?-
—Uh…
Cada vez se sintió más insegura de qué tipo de persona es Owen, porque su volumen no le molesta, pero sí ha sido un cambio repentino ¿Se habrá comido algo? — Yo, ah — buscó el cuerpo ajeno, moviendo la mano en el aire. Dio manotazos suaves hasta que se lo encontró — No es necesario hablar tan fuerte… Si estás arrepentido de lo que hiciste y aprendiste la lección, creo que no debería haber problema con lo que ya ha ocurrido. Si necesitas que alguien te perdone yo lo haré, estás perdonado, Owen — no supo cuándo han sido esos problemas, pero una parte de ella quiso creer que hace mucho tiempo. Que ha vertido su culpa en ella y no le molestó recibirla, pero no en un sitio como ese ¡Los están escuchando!
—Estás confundiendo las cosas, yo no soy tan especial como suena — se intentó levantar, golpeándose con la orilla de la mesa — Solo soy Gwendolyn, no hay más. — habló acomodándose por el golpe, no dudó en soltar un sonido de molestia, de que le ha dolido — Baja la voz… llamarás la atención de la gente.
Dio un par de pasos a él, hace tanto ruido que no es difícil encontrarlo y una vez lo encontró su mano se posó en los labios ajenos — No sé qué habrá pasado, pero no es lo que crees. — porque desde su encuentro al inicio, ha creído cosas que no son ciertas ¡Y se supone que ella es la creyente!
Entonces aparece la primera petición, es una mujer que se acerca y le pide ayuda con su hijo enfermo. Luego un hombre que está lleno de deudas, un objeto perdido, un día en especial y las peticiones una vez más se le amontonan con la gente, que los separa, en un mar de ansiedad. Porque todo lo que parezca un milagro atrae incluso a los no creyentes.
Su rostro palideció más, porque es incapaz de mentir y decir que lo va a lograr ¿Qué le queda entonces? — P-Pediré por ustedes.
Pero pedir no es suficiente ¡Un supuesto no llena las ansias de nadie! Por eso insisten más, amontonándose alrededor — Me gustaría ir al cuarto, me siento mal — aunque no sabe en dónde está, ni cómo llegar — ¿Owen me ayudarías con eso?
No suena a ruego y se esconde detrás de una sonrisa amable, solo para no preocupar.
Porque la que debe cargar con el peso es ella y no los demás.
![[Imagen: Gwendolain.gif]](https://sig.grumpybumpers.com/host/Gwendolain.gif)
