29-09-2025, 02:23 AM
Seguramente si desaparece, estaremos haciendo un favor al mundo, no creo que nadie se preocupe por ella…¿A quién debería de importarle si muere como los demás?
Esas palabras habían sido siempre las que escuchaba a medida crecía, era un número después de todo, el nombre, la identidad, todo me lo había dado Iskander. Kayseira había nacido de los restos que quedaban, de las cenizas de un laboratorio olvidado, de un barco destrozado porque me buscaban.
Mi mente va a mil por hora, no se que está pasando exactamente, un gesto suave, un paso, apenas un beso suave en mi frente, y siento como mi corazón da un vuelco extraño…Hacia tanto tiempo que había olvidado que era esa extraña calidez.
-¿Eh?...-Susurro apenas, algo sorprendida, separo los labios pero no atino a decir nada, pestañeo para salir de aquel trance.El cómo decida vivir a partir de ahora.
Vaya, sin duda es algo en lo que tengo que dar un par de vueltas.
Rio un poco para salir de aquel pequeño momento, asintiendo.-Vamos anda, antes de que haga algo que me arrepienta.- Refunfuño con algo de queja, dejando mis cosas en el faro a excepción del paquete de tabaco y el mechero.
La chaqueta, las botas y todo lo demás se queda allí, para que el gato pueda seguir acurrucado.
-¿Sabes? Eres todo un peligro, diciendo cosas así, como todo un galán, ¿Vas rompiendo corazones por ahí o como funciona la cosa?-Le pregunto divertida, mientras termino bajar las escaleras del faro, abriendo la puerta. La frescura del viento marino me envuelve de pronto, y mis pies descalzo sienten la arena, mientras suspiro de alegría, notando como hace que me relaje un poco.
Creo que no recuerdo la última vez que un hombre me puso nerviosa, normalmente soy yo la que lo hace, ellos se rompen o siguen el juego no…No me preguntan por sentimientos.
Normalmente están demasiado ocupados queriendo algo como para pensar en ellos.
-¿No me digas que eres de esos piratas que tienen un amor en cada puerto?- Suelto un quejido de sorpresa falso, llevándome la mano al pecho como una dama ofendida que acaba de descubrir a todo un casanova. Claramente no parece de ese tipo, mucho menos después de cómo ha manejado mi intento de ser algo traviesa con él.
Dejo escapar una risilla divertida, mientras el agua de mar roza suavemente mis pies, alzando la mirada al cielo estrellado.
-Estaría bien ser recordada por tanta gente.-Susurro de forma distraída, en mi caso ya no queda nadie. No puedo contar amantes, antiguos amores, creo que amar es algo que no me he permitido desde que ellos murieron.
Esas palabras habían sido siempre las que escuchaba a medida crecía, era un número después de todo, el nombre, la identidad, todo me lo había dado Iskander. Kayseira había nacido de los restos que quedaban, de las cenizas de un laboratorio olvidado, de un barco destrozado porque me buscaban.
Mi mente va a mil por hora, no se que está pasando exactamente, un gesto suave, un paso, apenas un beso suave en mi frente, y siento como mi corazón da un vuelco extraño…Hacia tanto tiempo que había olvidado que era esa extraña calidez.
-¿Eh?...-Susurro apenas, algo sorprendida, separo los labios pero no atino a decir nada, pestañeo para salir de aquel trance.El cómo decida vivir a partir de ahora.
Vaya, sin duda es algo en lo que tengo que dar un par de vueltas.
Rio un poco para salir de aquel pequeño momento, asintiendo.-Vamos anda, antes de que haga algo que me arrepienta.- Refunfuño con algo de queja, dejando mis cosas en el faro a excepción del paquete de tabaco y el mechero.
La chaqueta, las botas y todo lo demás se queda allí, para que el gato pueda seguir acurrucado.
-¿Sabes? Eres todo un peligro, diciendo cosas así, como todo un galán, ¿Vas rompiendo corazones por ahí o como funciona la cosa?-Le pregunto divertida, mientras termino bajar las escaleras del faro, abriendo la puerta. La frescura del viento marino me envuelve de pronto, y mis pies descalzo sienten la arena, mientras suspiro de alegría, notando como hace que me relaje un poco.
Creo que no recuerdo la última vez que un hombre me puso nerviosa, normalmente soy yo la que lo hace, ellos se rompen o siguen el juego no…No me preguntan por sentimientos.
Normalmente están demasiado ocupados queriendo algo como para pensar en ellos.
-¿No me digas que eres de esos piratas que tienen un amor en cada puerto?- Suelto un quejido de sorpresa falso, llevándome la mano al pecho como una dama ofendida que acaba de descubrir a todo un casanova. Claramente no parece de ese tipo, mucho menos después de cómo ha manejado mi intento de ser algo traviesa con él.
Dejo escapar una risilla divertida, mientras el agua de mar roza suavemente mis pies, alzando la mirada al cielo estrellado.
-Estaría bien ser recordada por tanta gente.-Susurro de forma distraída, en mi caso ya no queda nadie. No puedo contar amantes, antiguos amores, creo que amar es algo que no me he permitido desde que ellos murieron.
