PINK BLOOD - Pasado Social
#2
22:30
Isla Del Karate
Suroeste de la Isla
Propiedades costeras: "Shiganshina"


[Imagen: 1qOrVs4.png]
—No sabía que tenías un amigo con una casa por aquí. Que suerte, Owen —
[Imagen: 164209f76ac4abd4dfa2cc64efd82122.jpg]
-No es exactamente mi amigo pero mola su casa.-
— Y además te la prestó ¿Es bonita?
[Imagen: 11a427a96435a74497f90573e0a0d2f7.jpg]
-Fue un préstamo involuntario, luego te explico.-

Owen era una especialista en la improvisación, un joven tan contradictorio como espontáneo, ¿Cómo te vas a estar quejando de todo lo que te ocurre si, mucho de lo que te ocurre, es consecuencia de tus actos tan egoístas? -Y es una casa increíble, Gwenchu...lo que sí,- la detuvo justo cuando estaban delante de la misma, volteó para intercambiar miradas. Bueno, su mirada con los párpados del ángel que tenía cerca de él -quédate ahí diez segundos, no me tardo.- y con esa agilidad felina que tanto lo marca, esos movimientos de linces que tan practicados tenía y esa suprema habilidad por estarse metiendo en situaciones que evidentemente siempre van a terminar mal, empezó a reptar con mucha rapidez hacia el lateral izquierdo de la casa, pasando por al lado de la tabla de surf, una lanza y una caja de madera en un destello casi imperceptible. Solamente iba a ser una noche, estaban lejos de la ciudad y era realmente tarde como para tener que estar llevando a la chiquilla a cuestas (Por más que al pelirrojo le encantase tenerla consigo), pero...bueno, no sería especialmente difícil forzar la cerradura de atrás e intentar ingresar de forma "no-autorizada", una manera fina de decir que iban a ser okupas durante un corto período de tiempo.

Aunque sea evitaría hacer escándalo, ¿No?

Ahre
¿No?


¡IIIIIK!, la puerta se abrió justo delante del rostro de la muchachita no-vidente, dejando ver (Sin poder verlo) a su compañero de aventuras envuelto en una marabunta de polvo, mugre, desaliño, y expresión de desasosiego del reverendo escándalo que había provocado. Jamás se habría imaginado que el dueño de aquella casa tendría semejante síndrome de Diógenes y que una cosa llevase a la caída de la siguiente. Por suerte, para la muchachita delante de él, solo habría podido escuchar el estruendoso escándalo mientras volaban algunas cosas como una tapa de cacerola que empezó a rodar hasta terminar de girar sobre su propio eje en punta sobre una baldosa, terminando por quedar chata sobre el mismo.

[Imagen: 198a3436198d138545fb2ad988de78e1.jpg]
-Pasa Gwen. Se me cayó una sartén y por eso el ruido.-
Una mentirita piadosa, Owen sabía que la muchacha sabría entenderle.

Accionó un interruptor y, con rapidez, se colocó al lado de su acompañante. Ella parecía querer apreciar cada segundo del nuevo lugar al que conocerían como "hogar", así, incluso, fuese provisional. Estornudó un par de veces mientras gracias a la propia luz interior podían verse pequeñas motitas blanquecinas flotando alrededor de ellos, como si aquel lugar hubiese estado encerrado durante relativamente bastante tiempo. Podían apreciarse los dos pisos con una escalera sencilla y lateral derecha, un salón para comer sentados en el suelo y una pequeña cocina provista de lo necesario aunque fuertemente desordenada debido al inminente escándalo provocado por el pelirrojo. Ingresaba una fuerte correntada por la ventana de la misma y esta podía apreciarse debido al sacudón de las cortinas, dejando fuertemente en evidencia por dónde había ingresado el muchacho -Menos mal que Gwen es ciega.- porque cualquiera que tuviese dos dedos de frente se hubiese dado cuenta de todo el procedimiento y la obviedad de la situación.

Era sorprendente cómo la muchacha parecía moverse con mucha más soltura y tranquilidad que él por aquel lugar debido a que...evidentemente, confiaba "ciegamente" en la presencia de ambos en aquel domicilio, incluso, aunque lo estén ocupando de manera ilícita -Pues...a ver,- quería contestarle a su pregunta sobre el cómo se veía la casa, por lo que, cruzándose de brazos mientras realizaba un escaneo solo de la planta baja, mostraba una expresión analítica aunque aún tensa por lo que estaban haciendo -se ve como de playa. Osea, todo está hecho de madera, tiene algunos pergaminos con caracteres pintados de decoración y también es medio tradicional a su manera, ¿Cómo me explico?- pero lo que automáticamente le cortó fue querer capturar la mano de la chica que, como nueva petición, quería ser asistida para que se siente -¡! ¡Claro, Owensuchi! Espera.- y luego de acompañarla a que pudiese sentarse en un sillón de tres plazas que estaba justo entre medias de la cocina y el salón comedor, no le quitaba un solo segundo la vista de encima. De verdad que, por más ciega que esté, Gwen era absurdamente hermosa, ¿Cómo...serían sus iris? -¿Mi amigo?- procesó la pregunta durante dos coma cuatro segundos -Uker.- porque habían demasiados lazos que le unían a aquel capitán pirata y, para esta altura, ya lo había utilizado en más de una ocasión como nombre de coartada -Es un tío increíble.- era tan evidente la mentira que Owen triunfaba en su mente al saber que la chica no tendría ojos para ver su expresión, nerviosismo y sudor que caía a su lado.

Con respecto a lo de darse una ducha, evidentemente, sintió una mezcla entre confusión y pena que no sabía describir -¡! Después de que comamos, si quieres te...digo dónde...- se lo podía notar visiblemente nervioso, tímido, sonrojado, era una situación que le superaba en demasía y que para nada sabía cómo tratar. Owen era salido, un poco degenerado y realmente un tipo sumamente osado con lo que se respecta a las chicas, pero Gwen era tan sumamente distinta, incorruptible, estaba hasta santificada, literalmente, lo había demostrado en sus lanzamientos de dados anteriores. Era como si pensar en ella desnuda fuese algo tan obsceno que le provocaba una incomodidad propia de algo morboso, pese a que la chica tenía una figura absolutamente perfecta y era demasiado hermosa -¿Cocinar?- la cabeza del pelirrojo, ahora sí estaba empezando a dar vueltas. Eran demasiadas peticiones en muy poco tiempo. Era responsable del cuidado de ella, la había metido en una casa aleatoria que había encontrado cerca de las playas de la isla y, por si fuera poco, era su invitada de honor. ¿Invitada de honor en casa ajena? ¿En casa de okupa? Maravilloso, todo estaba saliendo a pedir de Owen.

La ternura invadió el corazón del muchacho pelirrojo que, en cuanto la escuchó balbucear aquello de "estar pidiendo mucho", inevitablemente para él y con una expresión que se mostraba fuertemente mareada al tener una persona evidentemente dependiente de otra -Sigh...- suspiró con fuerte profundidad mientras su cabeza caía hacia abajo, sacudiendo sus cabellos. Alzó el rostro para clavar sus ojos en la cara de la muchacha recostada en el respaldo, aunque al chico...sin quererlo, se le escapó una sonrisa envuelta en pura ternura, como si estuviese viendo el jarrón más frágil y hermoso que haya visto en mucho tiempo -Tengo algo mejor que cocinar.- su media sonrisa, simpática, le hizo realizar un ágil movimiento en su bolsillo y ante aquello que tenía colgado en su cuerpo desde hacía un buen rato; Antes de haber abandonado el hostal, había "tomado forzosamente prestado" tres dangos de diferentes sabores y una botella con un líquido realmente desconocido (esperando que sea agua). Esos dulces resultaban tener un tamaño relativamente grande, superando el de la palma de una mano -Mira.- aproximó su mano libre para atrapar la dulce y suave muñeca de la chica, colocándole el alimento dulce y de sabor desconocido, entregándole el de color rojo primero -La cocina se me da fatal, Gwenchu. Es más, de comer tanta comida basura y mala le perdí un poco el gusto a las cosas.- Se recostó en el suelo, teniéndola a escasos metros de su rostro mientras usaba ambos ante-brazos como almohada, con el rostro de lado y la mitad del cuerpo fuera del sillón, desparramado por fuera -Tengo que alimentarte bien para no invocar la ira de Dios, después de eso, te digo dónde está el baño.- repentinamente se sonrojó, algo...nervioso. Su corazón pegó un pequeño rebote, como si no pudiese controlar la vergüenza, incomodidad y el intenso sonrojo que invadió en sus mejillas con una mirada llena de evasión y timidez -¿En serio que...podrás sola?- había parte de curiosidad, y parte de interés en sus palabras -Confío en que podrás, pero, ¿No necesitas que alguien vigile para que no te revientes la cabeza con la bañera?- ¿Excusa? ¿Preocupación? Mitad y mitad, otra vez -Te prometo que aprenderé a cocinar para que Dios esté de mi lado otra vez. Es más, tienes que venir a tirar los dados conmigo, contigo a mi lado nos haremos millonarios, ¿No quisieras dinero para montar tu propia iglesia?- se refregaba entre sus ante-brazos, como si fuese un gato, el cansancio estaba empezando a pegar ligeramente sobre él -Con la Diosa de la Fortuna de mi lado, tengo la victoria asegurada, ¿No se enojará tu señor de estar acompañando a un acólito del mal como yo?-.
-Hablo- , Narro , -Pienso-
[Imagen: Fusaneitor.gif]
  Responder


Mensajes en este tema
PINK BLOOD - Pasado Social - por Gwendolyn - 29-09-2025, 10:37 PM
RE: PINK BLOOD - Pasado Social - por Owen Yang - 30-09-2025, 10:20 PM
RE: PINK BLOOD - Pasado Social - por Gwendolyn - 30-09-2025, 11:37 PM
RE: PINK BLOOD - Pasado Social - por Owen Yang - 01-10-2025, 04:07 PM
RE: PINK BLOOD - Pasado Social - por Gwendolyn - 01-10-2025, 06:57 PM
RE: PINK BLOOD - Pasado Social - por Owen Yang - 01-10-2025, 11:51 PM
RE: PINK BLOOD - Pasado Social - por Gwendolyn - 02-10-2025, 04:28 AM
RE: PINK BLOOD - Pasado Social - por Owen Yang - 02-10-2025, 01:31 PM
RE: PINK BLOOD - Pasado Social - por Gwendolyn - 02-10-2025, 03:41 PM
RE: PINK BLOOD - Pasado Social - por Owen Yang - 03-10-2025, 01:12 AM
RE: PINK BLOOD - Pasado Social - por Gwendolyn - 03-10-2025, 02:15 AM
RE: PINK BLOOD - Pasado Social - por Owen Yang - 03-10-2025, 12:40 PM

Salto de foro:


Usuarios navegando en este tema: 1 invitado(s)