01-10-2025, 11:51 PM
Si Owen tuviese algo de lo cual pecar, siempre sería de su inminente impulsividad. Fue atrapado en contra de su voluntad las suficientes veces como para conocer todo tipo de trampas y artilugios y, en cuanto vio que la puerta se selló, la desesperación invadió su mente y corazón. ¿Acto reflejo? ¿Demasiada experiencia? La realidad es que no se había casi siquiera percatado del abrupto tirón violento que había tenido con la muchachita que, hasta hacía un minuto atrás, había tratado con un mimo y delicadeza mayor al que se había tratado a sí mismo. Había ignorado en buena medida las palabras de la santificada chica al estar no solamente cegado por la ira, sino, por la oscuridad que le provocaba una desesperación mayor.
Se había dejado llevar tanto por sus emociones, había vuelto a un instinto de supervivencia tan primigenio y primario que parecía como si hubiese vuelto a los estadios más tempranos en su isla natal, isla donde...esta clase de trampas, para él y para las personas que quería, estaban a la orden del día.
Ni siquiera la había visto venir. No la había visto llegar. Tal vez, la penumbra, es aquello a lo que Gwen estaba tan habituado vivir que la nula existencia de luz no significaba nada para ella, a diferencia de para Owen, que indicaba la tragedia más grande. Agresivo y violento, quiso voltearse hacia atrás, demostrando que había perdido buena parte del juicio, pero, como si fuese un instante, un suspiro, sintió la suavidad, amor y ternura de aquella paz irradiada por la angelical mujercita justo detrás de él.
Recuperó, casi sin inmutarse, la compostura. La yema de los dedos le rozaba como si esta fuesen pequeños destellos de electricidad, erizándole la piel tantísimo que empequeñeció aún más esas pupilas en esos ojos tan expresivos. Boquiabierto, domado, bajo control. Su pecho, insuflado a adrenalina y cortisol, como si le hubiesen metido una inyección de sedante, se calmó, quedando con la parte anterior del puño aún pegada a la pared -...Gwen?- y con mucha delicadeza y suavidad, volviendo a ser el mismo Owen que la había tratado con amor y mimo hasta recién, se giró para quedar justo frente a ella. No podía verla y su despampanante belleza, pero si podía sentir su respiración, agachándose ligeramente para quedar casi frente a frente en aquel escalón final alargado delante de lo que parecía ser la nada misma -No...no es nada bueno.- porque, siendo ella capaz de incluso poder sentir el calor de su aliento sobre esa piel tan aterciopelada, el pelirrojo seguía mostrando fuertes indicios de nerviosismo -Pero prometo que saldremos de esta. Protegeré a la Diosa de la Fortuna aunque mi vida dependa de ello.- se estaba dejando envalentonar por los vestigios de hormonas que habían atrofiado su cuerpo, pero...¿No era lo que estaba haciendo hasta este preciso segundo? Podría haberla dejado a su suerte en más de una ocasión en todo el día, ¿Porqué no la soltaba?
El contacto era difícil, la penumbra y oscuridad era tan negra que ni siquiera era capaz de poder ver más allá del color ausente de toda luz. El aroma era húmedo, terroso, incómodo, no resultaba agradable como el de la tierra mojada luego de llover, era más a la humedad que adquiere la ropa luego de largas temporadas de encierro y falta de secado -¿? ¿Una llave?- palpaba la mano de la chica con dificultad, como cuando se cae algo detrás de un mueble y las manos, aleatoriamente en búsqueda de respuesta, reacciona. Notó la temperatura tibia del metal debido al haber estado en contacto con la mano de la chica, pero era sumamente evidente lo que era por su forma y tamaño, no dudando ni un segundo en tomarlo con la derecha mientras que, con la izquierda y mientras la escuchaba, oteaba cualquier sensación de agujero que pudiese palpar al tacto, subiendo y bajando el brazo sin cesar -Esto puede ser hiper útil, Gwenchu.- su cabeza había decidido omitir absolutamente su abrupta reacción anterior en pos de poder salir de allí, incluso, la mujercita buscaba el bienestar el chico queriendo saber cómo se encontraba -Me dejé llevar por la rabia, tú tranquila.- sonaba algo antipático, también, porque tenía su atención dividida en buscar, como quien pierde algo debajo del sillón, cualquier indicio que les permitiese salir de aquel opresivo lugar que tan malos recuerdos le traía.
-Serás clave para salir de aquí, Gwen.- buscó separarla, no demasiado, estando un poco agachado para volver a sentir su respiración. La tenía tan cerca que, si tan solo se acercase un poco más...no, las circunstancias lo detuvieron en seco, por más rápido que haya volado el pensamiento -¿Cómo haces para rastrear lugares y cosas?- pregunto esta vez con suma seriedad, sin siquiera moverse de su posición -No estoy acostumbrado a no tener ni el más mínimo atisbo de luz. Además- giraba su cabeza en todas direcciones. Nada, imposible, penumbra absoluta -parece que o no hay nadie del otro lado, o quien nos capturó no está aquí. O...a lo mejor...- siempre su rompecabezas mental, ¡TAK!, unía las piezas -...el tipo muerto allí es el dueño de esta casa...o de esta trampa. No olvidemos que la casa es de Uker.- Es increíble, hermano, hasta en una situación así manejas una mitomanía indomable -¿Se habrá quedado encerrado sin querer?- ambas manos del muchacho se posaban en los de la chica, la respiración cálida y tan embriagadora era lo que le hacía mantenerlo en sí -Esta vez, el ciego soy yo. Guíame, preciosa.- Sonó agradable, simpático, algo pícaro, porque...Gwendolyn tenía el superpoder para calmar a las bestias, y qué mayor individuo atrofiado por el instinto que Owen Yang -Te pondré en situación, bombón: Nos hemos quedado atrapados en un sótano con una trampilla de único sentido, como las que le ponen a los conejos para cazarlos. No se ve absolutamente nada, justo atrás nuestro tenemos una escalera que como pises mal, te vas a volver a reventar la cabeza.- quiso ser resumido, tomando aire para proseguir después -Hay una persona muerta no muy lejos de nosotros y se ve seca, como si hubiese sido hace bastante, tal vez, años. No se ve absolutamente nada, ¿Cómo haces para guiarte?-.
—¿Es Rack el que nos encerró acá?
![[Imagen: exvjPVu.png]](https://i.imgur.com/exvjPVu.png)
-¡ABRE SI NO QUIERES AMANECER SIN OJOS! ¡OE!-
Se había dejado llevar tanto por sus emociones, había vuelto a un instinto de supervivencia tan primigenio y primario que parecía como si hubiese vuelto a los estadios más tempranos en su isla natal, isla donde...esta clase de trampas, para él y para las personas que quería, estaban a la orden del día.
En la mayoría de los casos, terminaban en tragedia.
— Owen —
![[Imagen: tqF4zUs.jpeg]](https://i.imgur.com/tqF4zUs.jpeg)
-¿¡QUÉ COJONES PAS-
Ni siquiera la había visto venir. No la había visto llegar. Tal vez, la penumbra, es aquello a lo que Gwen estaba tan habituado vivir que la nula existencia de luz no significaba nada para ella, a diferencia de para Owen, que indicaba la tragedia más grande. Agresivo y violento, quiso voltearse hacia atrás, demostrando que había perdido buena parte del juicio, pero, como si fuese un instante, un suspiro, sintió la suavidad, amor y ternura de aquella paz irradiada por la angelical mujercita justo detrás de él.
![[Imagen: 539fe97b8f19383b0a6623a1fd5da730.jpg]](https://i.pinimg.com/1200x/53/9f/e9/539fe97b8f19383b0a6623a1fd5da730.jpg)
-...Eh?-
Recuperó, casi sin inmutarse, la compostura. La yema de los dedos le rozaba como si esta fuesen pequeños destellos de electricidad, erizándole la piel tantísimo que empequeñeció aún más esas pupilas en esos ojos tan expresivos. Boquiabierto, domado, bajo control. Su pecho, insuflado a adrenalina y cortisol, como si le hubiesen metido una inyección de sedante, se calmó, quedando con la parte anterior del puño aún pegada a la pared -...Gwen?- y con mucha delicadeza y suavidad, volviendo a ser el mismo Owen que la había tratado con amor y mimo hasta recién, se giró para quedar justo frente a ella. No podía verla y su despampanante belleza, pero si podía sentir su respiración, agachándose ligeramente para quedar casi frente a frente en aquel escalón final alargado delante de lo que parecía ser la nada misma -No...no es nada bueno.- porque, siendo ella capaz de incluso poder sentir el calor de su aliento sobre esa piel tan aterciopelada, el pelirrojo seguía mostrando fuertes indicios de nerviosismo -Pero prometo que saldremos de esta. Protegeré a la Diosa de la Fortuna aunque mi vida dependa de ello.- se estaba dejando envalentonar por los vestigios de hormonas que habían atrofiado su cuerpo, pero...¿No era lo que estaba haciendo hasta este preciso segundo? Podría haberla dejado a su suerte en más de una ocasión en todo el día, ¿Porqué no la soltaba?
El contacto era difícil, la penumbra y oscuridad era tan negra que ni siquiera era capaz de poder ver más allá del color ausente de toda luz. El aroma era húmedo, terroso, incómodo, no resultaba agradable como el de la tierra mojada luego de llover, era más a la humedad que adquiere la ropa luego de largas temporadas de encierro y falta de secado -¿? ¿Una llave?- palpaba la mano de la chica con dificultad, como cuando se cae algo detrás de un mueble y las manos, aleatoriamente en búsqueda de respuesta, reacciona. Notó la temperatura tibia del metal debido al haber estado en contacto con la mano de la chica, pero era sumamente evidente lo que era por su forma y tamaño, no dudando ni un segundo en tomarlo con la derecha mientras que, con la izquierda y mientras la escuchaba, oteaba cualquier sensación de agujero que pudiese palpar al tacto, subiendo y bajando el brazo sin cesar -Esto puede ser hiper útil, Gwenchu.- su cabeza había decidido omitir absolutamente su abrupta reacción anterior en pos de poder salir de allí, incluso, la mujercita buscaba el bienestar el chico queriendo saber cómo se encontraba -Me dejé llevar por la rabia, tú tranquila.- sonaba algo antipático, también, porque tenía su atención dividida en buscar, como quien pierde algo debajo del sillón, cualquier indicio que les permitiese salir de aquel opresivo lugar que tan malos recuerdos le traía.
— Saldremos, no te preocupes.
-Lo se.-
—Solo te pido que no vuelvas a lastimarme.
![[Imagen: 53d79ecc35e3eb8f8b55da32d112faae.jpg]](https://i.pinimg.com/736x/53/d7/9e/53d79ecc35e3eb8f8b55da32d112faae.jpg)
-...Gwen, yo...-
Toda la atención que podía estarle prestando a la salida de aquella puerta se esfumó ya que, como un flechazo que dio de lleno contra la cien, como si hubiese hecho marcha atrás solo para repetir una escena, recordó el fuerte tirón que le dio a la muchacha, queriéndola levantar no solamente de manera violenta, sino, actuando de manera completamente opuesta a como lo había estado haciendo hasta ahora. Dejó de estar palpando de forma súbita, con sus grandes orbes clavados en la absoluta nada donde podía sentir solamente la respiración y el tacto más embriagador, dulce y hermoso. Si este era el dulce abrazo de la muerte, le encantaba, porque su piel se erizaba con el contacto de la chica -Tía, no, perdóname.- su estado de sumisión era tal que sentía una pena gigantesca. Un retorcijón enorme apareció en su estómago, un bochorno que se fue hasta sus mejillas y una tragada de saliva que le dio un pensamiento fugaz mientras podía sentir en su tacto el aire del ángel-humano salir -Perdóname. He sido capturado en tantos lugares como este que...no quería hacerte sentir mal, joder.- hizo un ágil movimiento para guardar la llave en su muñeca y, utilizando todo su brazo derecho, empujar a la chica hasta pegarla a él, atrayéndola hasta su pecho y pegándola -Como Diosa de la Fortuna misericordiosa que eres,- tal vez no era el lugar más apropiado para estar siendo sugerente o relativamente romántico con un fiambre a escasos metros de ellos, pero por culpa de la ceguera total y la totalmente atrayente capacidad de Gwen de descolocarle parecía sentirse en otro plano astral, uno donde apoyó de lado su mejilla, acostándose en la copa de la cabeza de la chica perfecta -¿Podrías perdonar a este demonio? ¿Me ayudarás a ganarme las alas?- rio, ella pudo sentirlo por el pequeño saltito que dio, demostrando que ella...tenía algo verdaderamente especial, otra vez.-Serás clave para salir de aquí, Gwen.- buscó separarla, no demasiado, estando un poco agachado para volver a sentir su respiración. La tenía tan cerca que, si tan solo se acercase un poco más...no, las circunstancias lo detuvieron en seco, por más rápido que haya volado el pensamiento -¿Cómo haces para rastrear lugares y cosas?- pregunto esta vez con suma seriedad, sin siquiera moverse de su posición -No estoy acostumbrado a no tener ni el más mínimo atisbo de luz. Además- giraba su cabeza en todas direcciones. Nada, imposible, penumbra absoluta -parece que o no hay nadie del otro lado, o quien nos capturó no está aquí. O...a lo mejor...- siempre su rompecabezas mental, ¡TAK!, unía las piezas -...el tipo muerto allí es el dueño de esta casa...o de esta trampa. No olvidemos que la casa es de Uker.- Es increíble, hermano, hasta en una situación así manejas una mitomanía indomable -¿Se habrá quedado encerrado sin querer?- ambas manos del muchacho se posaban en los de la chica, la respiración cálida y tan embriagadora era lo que le hacía mantenerlo en sí -Esta vez, el ciego soy yo. Guíame, preciosa.- Sonó agradable, simpático, algo pícaro, porque...Gwendolyn tenía el superpoder para calmar a las bestias, y qué mayor individuo atrofiado por el instinto que Owen Yang -Te pondré en situación, bombón: Nos hemos quedado atrapados en un sótano con una trampilla de único sentido, como las que le ponen a los conejos para cazarlos. No se ve absolutamente nada, justo atrás nuestro tenemos una escalera que como pises mal, te vas a volver a reventar la cabeza.- quiso ser resumido, tomando aire para proseguir después -Hay una persona muerta no muy lejos de nosotros y se ve seca, como si hubiese sido hace bastante, tal vez, años. No se ve absolutamente nada, ¿Cómo haces para guiarte?-.
Tal vez, alguien así es lo que faltaba en tu vida, amigo mío.
-Hablo- , Narro , -Pienso-
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