04-10-2025, 12:21 PM
Decepcionante sorpresa la que se habían llevado ambos al ver el contenido, bueno, Tobías no era un gran fan del ajedrez, pero el juego que habían encontrado era muy bonito y de calidad. Garnet bromeó con la paja, imitando realmente bien Jolyne, provocando un ataque de risa al vaquero. - ¡JISH JISH JISH JISH JISH! La has clavado. Lo mejor es que no tiene ningún sentido la paja con la pesca de tiburones. ¡JISH JISH JISH JISH! Eres el mejor. - Tobías agarró una una ramita de paja y se la puso en la boca, cambiando su gesto a uno bastante neutro. - ¡Yew ha! No veía tanta paja desde que… desde que… ¡Yew ha! ¡Yew ha! - Acompañó esos últimos gritos dando un pequeño circulo al trote, con su brazo izquierdo levantado, girando la muñeca imitando el gesto del que gira un lazo. Las artes miméticas y Tobías no eran muy amigos, de hecho no se hablaban. Tras la lamentable imitación del carpintero, el músico se compadeció de él cambiando el punto de atención al tablero y fichas que habían rescatado. No había visto uno nunca, y por supuesto, no sabía jugar. - Bah, es un juego bastante aburrido, es mucho más divertido tocar un instrumento. Centrémonos en encontrarlo, vale la pena perder la apuesta jish jish jish. - Tobías sonrió a su compañero fijando la mirada en el horizonte después. - Nos acercamos al siguiente tesoro. -
La razón por la que Tobías aborrecía el ajedrez era por quién le había enseñado a jugar, por la extrema competitividad que emanaba por sus poros, convirtiendo todo, hasta los más mundano, en una guerra sin cuartel. Era arrogante, despiadada, ambiciosa, concienzuda y muy cabezota, mucho. Aquella mujer había invertido media vida y una gran fortuna en lograr que le creciera barba, solo por heredar el trono (si se le puede llamar trono a eso) de aquella pequeña y fría isla del North Blue. Loretta Murray era la primogénita de la generación de Tobías, su hermana mayor, su juez y verdugo. La personalidad apacible y poco beligerante del vaquero chocaba abruptamente contra la despiadada y competitiva Loretta. Su infancia había sido un sin fin de carreras sin sentido, las cuales no podía obviar ni rehuir, pues la negativa era castigada físicamente cosa que agravaba la notoria diferencia de edad, pues ella era 12 años mayor que él. La constante humillación solo hizo que reafirmar la flexibilidad mental, la asertividad y la paciencia que caracterizaban a Tobías y que le ayudaron a sobrellevar aquella constante presión.
El Solar Karma estaba a poco más de cincuenta metros del arcón más cercano. - Volviendo a los instrumentos, en cuanto recupere el brazo, pienso ser el batería del grupo. - El vaquero fingió tocar con su único brazo. - Cuando mi madre cantaba, yo le seguía marcando el ritmo, y no se me daba nada mal. - Tobías volvió a mirar la gran caja que flotaba más próxima al galeón, para comenzar a hacerla flotar. - Primer objetivo, tu instrumento. Segundo, el mío. Jish jish jish. - El arcón pasó por encima de las cabezas de ambos piratas, mojándolas levemente con el agua de mar que saturaba la superficie de la caja, terminando en las manos del músico, quien la acompañó hasta la tarima de cubierta. Aquel recipiente de madera medía aproximadamente casi dos metros de largo por uno y medio de ancho, pero no podría haber un cadáver dentro, pues solo debía medir veinte centímetros de alto. - Bueno, te toca abrirlo. Aquí no cabe un cuerpo, suertudo. - Tobías se rascó la cabeza por debajo de su sombrero, dejándolo después en perfecta posición. - Tampoco tiene pinta que haya un robot… pero una guitarra, o dos, igual si. - El vaquero estaba ansioso por ver que contenía. Cogió la pata de cabra y se la ofreció a su hermano para que se cargara esa intriga que le carcomía por dentro de una maldita vez.
La razón por la que Tobías aborrecía el ajedrez era por quién le había enseñado a jugar, por la extrema competitividad que emanaba por sus poros, convirtiendo todo, hasta los más mundano, en una guerra sin cuartel. Era arrogante, despiadada, ambiciosa, concienzuda y muy cabezota, mucho. Aquella mujer había invertido media vida y una gran fortuna en lograr que le creciera barba, solo por heredar el trono (si se le puede llamar trono a eso) de aquella pequeña y fría isla del North Blue. Loretta Murray era la primogénita de la generación de Tobías, su hermana mayor, su juez y verdugo. La personalidad apacible y poco beligerante del vaquero chocaba abruptamente contra la despiadada y competitiva Loretta. Su infancia había sido un sin fin de carreras sin sentido, las cuales no podía obviar ni rehuir, pues la negativa era castigada físicamente cosa que agravaba la notoria diferencia de edad, pues ella era 12 años mayor que él. La constante humillación solo hizo que reafirmar la flexibilidad mental, la asertividad y la paciencia que caracterizaban a Tobías y que le ayudaron a sobrellevar aquella constante presión.
El Solar Karma estaba a poco más de cincuenta metros del arcón más cercano. - Volviendo a los instrumentos, en cuanto recupere el brazo, pienso ser el batería del grupo. - El vaquero fingió tocar con su único brazo. - Cuando mi madre cantaba, yo le seguía marcando el ritmo, y no se me daba nada mal. - Tobías volvió a mirar la gran caja que flotaba más próxima al galeón, para comenzar a hacerla flotar. - Primer objetivo, tu instrumento. Segundo, el mío. Jish jish jish. - El arcón pasó por encima de las cabezas de ambos piratas, mojándolas levemente con el agua de mar que saturaba la superficie de la caja, terminando en las manos del músico, quien la acompañó hasta la tarima de cubierta. Aquel recipiente de madera medía aproximadamente casi dos metros de largo por uno y medio de ancho, pero no podría haber un cadáver dentro, pues solo debía medir veinte centímetros de alto. - Bueno, te toca abrirlo. Aquí no cabe un cuerpo, suertudo. - Tobías se rascó la cabeza por debajo de su sombrero, dejándolo después en perfecta posición. - Tampoco tiene pinta que haya un robot… pero una guitarra, o dos, igual si. - El vaquero estaba ansioso por ver que contenía. Cogió la pata de cabra y se la ofreció a su hermano para que se cargara esa intriga que le carcomía por dentro de una maldita vez.
![[Imagen: l47Ucve.png]](https://imgur.com/l47Ucve.png)
