06-10-2025, 05:07 PM
No tardaron mucho en ponerse en marcha. El plan estaba establecido y las decisiones tomadas. En principio las muchachas trillizas, les harían de guías hasta las proximidades del castillo donde entraría en juego la habilidad del mariscal úrsido, que aprovecharían ambos revolucionarios para infiltrarse en el castillo. Por su parte, Beto iría como apoyo a los rebeldes que estaban atacando en la plaza, para distraer al grueso de las fuerzas militares del reino. Una vez llegaron a un punto cercano, las jóvenes se despidieron entregándoles el rudimentario plano que había entregado a las chicas, y que le serviría como referencia a Kisuke y Panda para saber donde emerger. No dudaba de las capacidades de la gente de Robin pero sería mejor confiar en la información que pudiese aportarles el kenbunshoku para complementar lo que el mapa indicaba.
-Tened cuidado mujerzuelas, y nos vemos cuando el país sea libre y de la gente de nuevo...
Con su tacto habitual se despidió de las chicas y, junto con Panda se adentraron en la tierra para infiltrarse en el castillo. Durante el trayecto, Kisuke llevaba activo el haki básico de visión para poder detectar las presencias de los soldados en un radio de ciento cincuenta metros. Conforme iban acercándose al punto de salida que les había marcado el viejo Stutely, el antiguo pescador podía ir sintiendo una gran masa de presencias, seguramente correspondientes con la guarnición del castillo.
"Bien, por ahora todo va según lo previsto...."
Cuando, después de lo que a Kisuke le pareció una eternidad, estaban a treinta metros del punto de emersión, aparecieron en su radar de presencias cincuenta "auras", más poderosas que todo lo que habían enfrentado hasta aquel momento, pero nada que no fuese manejable por ellos, aunque pudo sentir también una pequeña minúscula, extrañamente menor que la de cualquier persona normal, por lo que no dejaba de ser sospechoso, y le hizo preguntarse al revolucionario si no se trataría de alguien tratando de disimular su poder. Cabía aquella posibilidad, aunque lo lógico era pensar que se tratase de aquel que, según los forajidos, había usurpado el trono, puesto que los cobardes suelen esconderse detrás de gente fuerte. Llegados a un punto concreto, le tocó en el hombro a Panda y le hizo un gesto señalando hacia arriba para emerger en el punto indicado. Antes de subir le dijo a su compañero:
-En cuanto salgamos, nos separaremos para no ser blanco fácil... Cuidado, compañero... no sabemos que sorpresas nos pueden haber preparado...
Tras ascender, se encontraron en una estancia grande. Kisuke tardó unos instantes en acostumbrarse a la nueva iluminación, puesto que venían de la oscuridad del túnel, pero lo que hizo dispararse sus instintos fue la enorme presencia que había aparecido de repente, en cuanto emergieron del suelo, por lo que incrementó la potencia de su haki reduciéndolo a 20 metros de radio, achinando los ojos hasta que sus pupilas se contrajesen para adaptarse a la nueva luminosidad. A la izquierda de donde se habían aparecido los dos revolucionarios, estaban las enormes puertas del castillo, flanqueadas por ventanales enormes que alcanzaban la friolera de treinta metros de altura, de la que se podían diferenciar tres niveles, haciendo la estancia sorprendentemente luminosa. Del otro lado podían verse dos escalinatas que flanqueaban unas afiligranadas y lujosas puertas, tras las que Kisuke había podido detectar antes de cambiar su haki, las cincuenta y una presencias que había percibido desde hacía un rato. Y, en el centro de la estancia, había una gran fuente con un enorme adorno de león, junto a la que estaba un hombre del que debía provenir aquella presencia tan poderosa.
"Ese tiene que ser el Jamones...."
Enseguida empezó a hablar con ellos, en tono burlesco y con una mueca de asco cuando sus ojos se posaron en su compañero mink, lo que le hizo esbozar una sonrisa siniestra a Kisuke, mientras el tipo que tenían delante seguía con su soliloquio particular. Mientras hacía esto, Kisuke echó a correr en dirección hacia las puertas quedando a unos dieciocho metros y medio del hombre que acababa de declarar que se encargaría de ajusticiarlos. Llegado a ese punto, Kisuke posó su mano derecha en la empuñadura de Yamigiri, sujetándola con fuerza, sin quitar el ojo de encima del soldado.
-Lamento mucho que tengas que rebajarte a "ajusticiar" a unos pordioseros como nosotros, Capitán Jamones... si es que puedes hacerlo...
No solía mostrarse tan burlesco, incluso siendo tan faltón como solía serlo el antiguo pescador, pero no pensaba permitir que aquel ignorante hablase así de su compañero o de la pobre gente que luchaba por sobrevivir y tener un lugar digno en su tierra.
-Tened cuidado mujerzuelas, y nos vemos cuando el país sea libre y de la gente de nuevo...
Con su tacto habitual se despidió de las chicas y, junto con Panda se adentraron en la tierra para infiltrarse en el castillo. Durante el trayecto, Kisuke llevaba activo el haki básico de visión para poder detectar las presencias de los soldados en un radio de ciento cincuenta metros. Conforme iban acercándose al punto de salida que les había marcado el viejo Stutely, el antiguo pescador podía ir sintiendo una gran masa de presencias, seguramente correspondientes con la guarnición del castillo.
"Bien, por ahora todo va según lo previsto...."
Cuando, después de lo que a Kisuke le pareció una eternidad, estaban a treinta metros del punto de emersión, aparecieron en su radar de presencias cincuenta "auras", más poderosas que todo lo que habían enfrentado hasta aquel momento, pero nada que no fuese manejable por ellos, aunque pudo sentir también una pequeña minúscula, extrañamente menor que la de cualquier persona normal, por lo que no dejaba de ser sospechoso, y le hizo preguntarse al revolucionario si no se trataría de alguien tratando de disimular su poder. Cabía aquella posibilidad, aunque lo lógico era pensar que se tratase de aquel que, según los forajidos, había usurpado el trono, puesto que los cobardes suelen esconderse detrás de gente fuerte. Llegados a un punto concreto, le tocó en el hombro a Panda y le hizo un gesto señalando hacia arriba para emerger en el punto indicado. Antes de subir le dijo a su compañero:
-En cuanto salgamos, nos separaremos para no ser blanco fácil... Cuidado, compañero... no sabemos que sorpresas nos pueden haber preparado...
OST
Tras ascender, se encontraron en una estancia grande. Kisuke tardó unos instantes en acostumbrarse a la nueva iluminación, puesto que venían de la oscuridad del túnel, pero lo que hizo dispararse sus instintos fue la enorme presencia que había aparecido de repente, en cuanto emergieron del suelo, por lo que incrementó la potencia de su haki reduciéndolo a 20 metros de radio, achinando los ojos hasta que sus pupilas se contrajesen para adaptarse a la nueva luminosidad. A la izquierda de donde se habían aparecido los dos revolucionarios, estaban las enormes puertas del castillo, flanqueadas por ventanales enormes que alcanzaban la friolera de treinta metros de altura, de la que se podían diferenciar tres niveles, haciendo la estancia sorprendentemente luminosa. Del otro lado podían verse dos escalinatas que flanqueaban unas afiligranadas y lujosas puertas, tras las que Kisuke había podido detectar antes de cambiar su haki, las cincuenta y una presencias que había percibido desde hacía un rato. Y, en el centro de la estancia, había una gran fuente con un enorme adorno de león, junto a la que estaba un hombre del que debía provenir aquella presencia tan poderosa.
"Ese tiene que ser el Jamones...."
Enseguida empezó a hablar con ellos, en tono burlesco y con una mueca de asco cuando sus ojos se posaron en su compañero mink, lo que le hizo esbozar una sonrisa siniestra a Kisuke, mientras el tipo que tenían delante seguía con su soliloquio particular. Mientras hacía esto, Kisuke echó a correr en dirección hacia las puertas quedando a unos dieciocho metros y medio del hombre que acababa de declarar que se encargaría de ajusticiarlos. Llegado a ese punto, Kisuke posó su mano derecha en la empuñadura de Yamigiri, sujetándola con fuerza, sin quitar el ojo de encima del soldado.
-Lamento mucho que tengas que rebajarte a "ajusticiar" a unos pordioseros como nosotros, Capitán Jamones... si es que puedes hacerlo...
No solía mostrarse tan burlesco, incluso siendo tan faltón como solía serlo el antiguo pescador, pero no pensaba permitir que aquel ignorante hablase así de su compañero o de la pobre gente que luchaba por sobrevivir y tener un lugar digno en su tierra.
datos
