10-10-2025, 12:00 AM
Era emocionante, la verdad, al fin nos íbamos reuniendo todos, poco a poco y de manera gradual. Yo estaba terminando de fumarme el cigarro cuando Cao fue a negociar los boletos, alzando ambas cejas con curiosidad.
Menos mal, la verdad, porque no creo tener dinero suficiente para comprar un boleto.
-No rompas las cortinas esperándonos, gato.-Le dije divertida al ver que entraba el hombre primero, antes de negar. Sin duda éramos un grupo de lo más curioso y extraña, pero era parte de nuestro encanto.
-A la siguiente el hombre terminará regalándotelos y sin saber la razón, cariño.-Sin duda, Cao tiene la parla suficiente como para venderle hielo a un esquimal. Termine el cigarro finalmente, dejando que se apagara, dejando la colilla apagada junto con el cenicero para que no molestara.
Miré como fue dando los billetes uno por uno, esperando me diera el mío, lo recibí con una sonrisa divertida, dejando que besara mi mejilla, antes de escucharle. Alcé ambas cejas ante el discurso emocional, refunfuñando de forma suave.- Ya estamos de nuevo con lo de dar la vida protegiendo a nadie, como dice Zhang, mejor vive con nosotros, es mucho más divertido y emocionante.- Le guiñe un ojo con una sonrisa traviesa, animada al ver que el médico iba entrando a la embarcación, tomando la mano de Cao un momento, dejando una pequeña caricia.
Iba a hacer lo mismo, pero vi como Bai se iba también lanzada y entonces…Entonces vi la cosa más maravillosa del mundo.
No, no estoy hablando de Han.
-Awww Larry, cosita bella, hermosa, preciosa.- ¿Alguna vez os he comentado por mi tremenda debilidad por los animales con cara de idiota? ¿No? Pues eso. Ahí estoy yo encaminada a abrazar al lagarto como si fuera un gato callejero o un perro de tamaño normal y no me sacara dos cabeza.
Me da exactamente igual, si no es amigable pienso obligarle a serlo hasta que me deje mimarlo.
Para mi suerte, Larry parece solo tener una neurona, la justa para respirar y no cagarse encima a la vez.
-Claro que te vienes con nosotros, cosita mía, siempre podemos tirar a Han por la borda o a Dong, que ese ocupa mucho.-Rio divertida, algo malvada ante aquello, aunque claramente no voy a hacerlo, no puedo evitar el pequeño comentario travieso.
Total, que ahí vamos a subir al barco con mi nuevo mejor peluche, el lagarto con pinta de no tener un solo pensamiento en su bonita cabecita.
-Vamos a ver si Zhang tiene algo para darte de comer.-Y ya voy yo camino a sobornarlo para ganármelo.
Menos mal, la verdad, porque no creo tener dinero suficiente para comprar un boleto.
-No rompas las cortinas esperándonos, gato.-Le dije divertida al ver que entraba el hombre primero, antes de negar. Sin duda éramos un grupo de lo más curioso y extraña, pero era parte de nuestro encanto.
-A la siguiente el hombre terminará regalándotelos y sin saber la razón, cariño.-Sin duda, Cao tiene la parla suficiente como para venderle hielo a un esquimal. Termine el cigarro finalmente, dejando que se apagara, dejando la colilla apagada junto con el cenicero para que no molestara.
Miré como fue dando los billetes uno por uno, esperando me diera el mío, lo recibí con una sonrisa divertida, dejando que besara mi mejilla, antes de escucharle. Alcé ambas cejas ante el discurso emocional, refunfuñando de forma suave.- Ya estamos de nuevo con lo de dar la vida protegiendo a nadie, como dice Zhang, mejor vive con nosotros, es mucho más divertido y emocionante.- Le guiñe un ojo con una sonrisa traviesa, animada al ver que el médico iba entrando a la embarcación, tomando la mano de Cao un momento, dejando una pequeña caricia.
Iba a hacer lo mismo, pero vi como Bai se iba también lanzada y entonces…Entonces vi la cosa más maravillosa del mundo.
No, no estoy hablando de Han.
-Awww Larry, cosita bella, hermosa, preciosa.- ¿Alguna vez os he comentado por mi tremenda debilidad por los animales con cara de idiota? ¿No? Pues eso. Ahí estoy yo encaminada a abrazar al lagarto como si fuera un gato callejero o un perro de tamaño normal y no me sacara dos cabeza.
Me da exactamente igual, si no es amigable pienso obligarle a serlo hasta que me deje mimarlo.
Para mi suerte, Larry parece solo tener una neurona, la justa para respirar y no cagarse encima a la vez.
-Claro que te vienes con nosotros, cosita mía, siempre podemos tirar a Han por la borda o a Dong, que ese ocupa mucho.-Rio divertida, algo malvada ante aquello, aunque claramente no voy a hacerlo, no puedo evitar el pequeño comentario travieso.
Total, que ahí vamos a subir al barco con mi nuevo mejor peluche, el lagarto con pinta de no tener un solo pensamiento en su bonita cabecita.
-Vamos a ver si Zhang tiene algo para darte de comer.-Y ya voy yo camino a sobornarlo para ganármelo.
