10-10-2025, 05:31 PM
Claramente y, por el repentino cambio de actitud, estaba pudiendo ver que desconocía prácticamente todo lo que había estado ocurriendo en el entorno de sus padres. Pese a que la bala pudo llegar a sacudir su cabello, romper la ventana en la que se había estado acomodando, no se inmutó. Disparos de advertencia, los conocía, mas no esperaba un comportamiento tan impulsivo por parte del joven. Aparentemente el odio era mayor que su propia razón.
Ahora sí, dado el aviso, y que ya parecía que habían roto aquella pequeña confianza, volvió a elevar el cigarrillo entre sus propios labios, sacando el mechero y encendiéndolo calmadamente, algo que lo relajaría después de todo el desastre ocasionado hasta ese momento.
Sus ojos se elevaron, volviendo de nuevo a acomodar los ojos azul pálido en los del joven, soplando el humo al lado de la ventana abierta, al momento que la puerta se abría de golpe. Irónicamente, en el instante que el mismo Kiyoshi hacía la demanda.
—¡JEFE!
—Fuera. — pronunció con su tono de voz característico, aquel que lograba poner a la gente con los pelos de punta. —Estamos hablando.
—Jefe, el resto puede venir a ayudarlo si es necesario.
—No te preocupes, por ahora todo está bien. — su mano se elevó, pese a que el sniper iba directamente hacia él, con la misma calma inicial, caminó hasta la puerta donde estaba el médico, quien era el que había abierto la puerta. —Hasta que no de una orden, nadie va a entrar. Está todo bajo control. — el médico, lejos de seguir quejándose, fue lo suficientemente sensato para inclinar su cabeza y mirar de reojo a Kiyoshi, él comprendiendo la situación.
—Como ordene, jefe. Daré el aviso al resto. — la puerta se cerró, y el rostro de Jin volvió a enfocarse en el joven Kiyoshi, con calma. En un inicio solo hubo un silencio, quizás suficiente para una nueva amenaza, quizás para que comenzara a preparar el gatillo para disparar. Contempló al joven con calma, retirando el cigarrillo de entre sus labios, soplando el humo con paciencia.
No había rechazo, al menos no a la propuesta, pero posiblemente sí a la petición que fuera a hacerle. Cerró los ojos por algunos segundos. —Sus papás sabían qué les iba a ocurrir, y les debía un favor, así que les prometí cuidar de usted. — su mano izquierda se posicionó en el bolsillo, todavía de pie, su mirada con un destello de algo más que no parecía ser comprensible con alguien que lo pasara por alto. Comprensión. —Los negocios que tenían con nosotros es mejor mantenerlos confidenciales, joven Maeda, y más viendo que parece desconocer más de lo que creía. Ellos se preocupaban mucho por usted y su salud. — dio un par de pasos, no acercándose al joven, sino manteniendo las distancias, solo como un movimiento pensativo en qué realizar a continuación. —Verá, en nuestro clan nos gusta mover nuestras… “mercancías” de forma discreta. La vista gorda no se paga barata, como bien podrá comprender. Tengo algunos clientes muy interesantes, desde luego, pero sus papás eran de los mejores que conocí, y no por compra de productos precisamente. Sabían manejar bien los asuntos privados, incluso siendo políticos.
Los pasos del hombre cesaron un momento, volviendo la mirada al joven, con esa información estaba seguro de que al menos sospecharía qué era lo que hacían con su clan. —Yo mismo fui quien habló con ellos para el negocio. Por supuesto, garantizando su seguridad, jovencito. Ellos solo tenían que limpiar las manchas que dejábamos atrás, cabos sueltos. Con eso creo que es suficiente información. — una vez más, dio una nueva calada a su cigarrillo. El amarillo se mezclaba con el gris a medida que se iba consumiendo más y más.
Cerró sus ojos por algunos segundos. —Y no es difícil elegir para las personas entre el dinero y la seguridad ante la vida de otros. Tus padres fueron silenciados por sus propios compañeros. Tengo entendido que hubo algún conflicto interno. Ahora, si baja el arma, podré darle un poco más de detalles. No quisiera seguir hablando con eso en la cara, cuando no planeo hacerle ningún daño. Soy un hombre de palabra, y no planeo romper la promesa que le hice a tus padres, Kiyoshi.
Ahora sí, dado el aviso, y que ya parecía que habían roto aquella pequeña confianza, volvió a elevar el cigarrillo entre sus propios labios, sacando el mechero y encendiéndolo calmadamente, algo que lo relajaría después de todo el desastre ocasionado hasta ese momento.
![[Imagen: tYBpJip.jpg]](https://i.imgur.com/tYBpJip.jpg)
—No se equivoca, usted, nadie ayuda a nadie por ser buena persona, pero sí por deber favores.
Sus ojos se elevaron, volviendo de nuevo a acomodar los ojos azul pálido en los del joven, soplando el humo al lado de la ventana abierta, al momento que la puerta se abría de golpe. Irónicamente, en el instante que el mismo Kiyoshi hacía la demanda.
—¡JEFE!
—Fuera. — pronunció con su tono de voz característico, aquel que lograba poner a la gente con los pelos de punta. —Estamos hablando.
—Jefe, el resto puede venir a ayudarlo si es necesario.
—No te preocupes, por ahora todo está bien. — su mano se elevó, pese a que el sniper iba directamente hacia él, con la misma calma inicial, caminó hasta la puerta donde estaba el médico, quien era el que había abierto la puerta. —Hasta que no de una orden, nadie va a entrar. Está todo bajo control. — el médico, lejos de seguir quejándose, fue lo suficientemente sensato para inclinar su cabeza y mirar de reojo a Kiyoshi, él comprendiendo la situación.
—Como ordene, jefe. Daré el aviso al resto. — la puerta se cerró, y el rostro de Jin volvió a enfocarse en el joven Kiyoshi, con calma. En un inicio solo hubo un silencio, quizás suficiente para una nueva amenaza, quizás para que comenzara a preparar el gatillo para disparar. Contempló al joven con calma, retirando el cigarrillo de entre sus labios, soplando el humo con paciencia.
![[Imagen: QIN3V8b.png]](https://i.imgur.com/QIN3V8b.png)
—Veo que usted desconoce más de lo que creía, joven Maeda. ¿Al menos me dejará sentarme sin tener que apretar el gatillo?
No había rechazo, al menos no a la propuesta, pero posiblemente sí a la petición que fuera a hacerle. Cerró los ojos por algunos segundos. —Sus papás sabían qué les iba a ocurrir, y les debía un favor, así que les prometí cuidar de usted. — su mano izquierda se posicionó en el bolsillo, todavía de pie, su mirada con un destello de algo más que no parecía ser comprensible con alguien que lo pasara por alto. Comprensión. —Los negocios que tenían con nosotros es mejor mantenerlos confidenciales, joven Maeda, y más viendo que parece desconocer más de lo que creía. Ellos se preocupaban mucho por usted y su salud. — dio un par de pasos, no acercándose al joven, sino manteniendo las distancias, solo como un movimiento pensativo en qué realizar a continuación. —Verá, en nuestro clan nos gusta mover nuestras… “mercancías” de forma discreta. La vista gorda no se paga barata, como bien podrá comprender. Tengo algunos clientes muy interesantes, desde luego, pero sus papás eran de los mejores que conocí, y no por compra de productos precisamente. Sabían manejar bien los asuntos privados, incluso siendo políticos.
Los pasos del hombre cesaron un momento, volviendo la mirada al joven, con esa información estaba seguro de que al menos sospecharía qué era lo que hacían con su clan. —Yo mismo fui quien habló con ellos para el negocio. Por supuesto, garantizando su seguridad, jovencito. Ellos solo tenían que limpiar las manchas que dejábamos atrás, cabos sueltos. Con eso creo que es suficiente información. — una vez más, dio una nueva calada a su cigarrillo. El amarillo se mezclaba con el gris a medida que se iba consumiendo más y más.
![[Imagen: TB7kAuG.png]](https://i.imgur.com/TB7kAuG.png)
—Tengo contactos, como bien te dije, que están con el miedo de que les pase lo mismo que a tus padres, joven Maeda.
Cerró sus ojos por algunos segundos. —Y no es difícil elegir para las personas entre el dinero y la seguridad ante la vida de otros. Tus padres fueron silenciados por sus propios compañeros. Tengo entendido que hubo algún conflicto interno. Ahora, si baja el arma, podré darle un poco más de detalles. No quisiera seguir hablando con eso en la cara, cuando no planeo hacerle ningún daño. Soy un hombre de palabra, y no planeo romper la promesa que le hice a tus padres, Kiyoshi.
![[Imagen: bTjgVIr.png]](https://i.imgur.com/bTjgVIr.png)
