12-10-2025, 02:29 PM
Después de escuchar las indicaciones de Sohem hice un movimiento de ola sobre la mano que tenía la canica dorada hasta que finalmente la agarre con la totalidad de la palma y lo cerré en forma de puño, busque una superficie que estuviera libre entre el caos desatado en el despacho, una especie de mesa supletoria me valía para dicho cometido. Camine hacia ella y con delicadeza puse la canica a pesar de que seguía recorriéndome una sensación de miedo y parálisis. Una vez que la canica estaba dispuesta, chasqueé mis dedos de mi zurda para que apareciera la bandeja perfectamente colocada con las cosas de la Sichibukai. Al haber ordenado las pertenencias, no tardé mucho, en recoger las pistolas blancas que reclamaba el jefe. No sabía muy bien para qué las quería, pero no necesita saber más. Cogí ambas pistolas con cada una de mis manos y se las acerqué a Sohem.
Volví a recoger la bandeja de oro con el resto de pertenencias para volverlos a reconvertir en otra canica dorada, en esta ocasión apoyé ambas palmas de la mano en cada extremo de la bandeja y con un simple movimiento de compresión di forma a la canica dorada. - Pointo Zip. - dije sin ningún tipo de entusiasmo. Una vez hecha mi tarea podía dar por concluida mi presencia en la sala. Antes de irme repasé con mi mirada a cada uno de los que estábamos en la sala. Tanto Sohem como Viktor me estaban dando la espalda, pero me pude fijar por última vez en Nitobo y su compañera. Aquella mirada se me clavo en el pecho, era una mirada de resignación como si ya supiera lo que iba a ocurrir posteriormente. En cierta manera me daba pena ya qué, alguien como ella nos hubiera sido bastante útil dentro del gremio. Pero esto va de apuestas y afinidades... Ella apostó todo por un tipo acomplejado y poco disciplinado, con otro tipo de tareas ajenas al dinero, una persona con tanta fama e importancia no puede dejar de lado su capacidad de supervivencia y por lo que hemos visto aquí ha sido pobre sabiendo lo que hay en el mundo... - Fin de la partida. - pensé mientras me dirigía hacia la puerta y cerraba la misma tras atravesarla.
Apoye mi espalda junto con mis alas en la puerta, tras cerrarla, empecé a escuchar todo aquello que realizaban dentro del despacho. Soehm empezó a retransmitir algo a través de un Den Den Visual. No pude escuchar mucho más hasta que de golpe escuche el nombre de uno de sus movimientos más significativos. Sabía perfectamente que ese golpe implicaba el uso del kanabo, así que deje de estar apoyado en aquellas puertas y me dispuse a vagar sin rumbo por aquella mansión. Tardarían un rato en hacer lo que tuvieran que hacer ahí dentro, además no creo que tardaran mucho en encontrarme, ya que Viktor tiene una capacidad extraordinaria para encontrar personas. Después de toda esta conquista necesitaba alguna forma de resarcirme y creo que parte de esta isla tendrá inversión en la ciencia y en la ciudadanía del pueblo de Foodvalten. - Tenemos mucho que hacer Shoto. - dije de forma autoconcluyente.
Volví a recoger la bandeja de oro con el resto de pertenencias para volverlos a reconvertir en otra canica dorada, en esta ocasión apoyé ambas palmas de la mano en cada extremo de la bandeja y con un simple movimiento de compresión di forma a la canica dorada. - Pointo Zip. - dije sin ningún tipo de entusiasmo. Una vez hecha mi tarea podía dar por concluida mi presencia en la sala. Antes de irme repasé con mi mirada a cada uno de los que estábamos en la sala. Tanto Sohem como Viktor me estaban dando la espalda, pero me pude fijar por última vez en Nitobo y su compañera. Aquella mirada se me clavo en el pecho, era una mirada de resignación como si ya supiera lo que iba a ocurrir posteriormente. En cierta manera me daba pena ya qué, alguien como ella nos hubiera sido bastante útil dentro del gremio. Pero esto va de apuestas y afinidades... Ella apostó todo por un tipo acomplejado y poco disciplinado, con otro tipo de tareas ajenas al dinero, una persona con tanta fama e importancia no puede dejar de lado su capacidad de supervivencia y por lo que hemos visto aquí ha sido pobre sabiendo lo que hay en el mundo... - Fin de la partida. - pensé mientras me dirigía hacia la puerta y cerraba la misma tras atravesarla.
Apoye mi espalda junto con mis alas en la puerta, tras cerrarla, empecé a escuchar todo aquello que realizaban dentro del despacho. Soehm empezó a retransmitir algo a través de un Den Den Visual. No pude escuchar mucho más hasta que de golpe escuche el nombre de uno de sus movimientos más significativos. Sabía perfectamente que ese golpe implicaba el uso del kanabo, así que deje de estar apoyado en aquellas puertas y me dispuse a vagar sin rumbo por aquella mansión. Tardarían un rato en hacer lo que tuvieran que hacer ahí dentro, además no creo que tardaran mucho en encontrarme, ya que Viktor tiene una capacidad extraordinaria para encontrar personas. Después de toda esta conquista necesitaba alguna forma de resarcirme y creo que parte de esta isla tendrá inversión en la ciencia y en la ciudadanía del pueblo de Foodvalten. - Tenemos mucho que hacer Shoto. - dije de forma autoconcluyente.
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