01-10-2023, 01:54 PM
A Sasha le enervó la sangre al escuchar la palabra “niña” de los labios de Aspros, ¿Quién se creía? Todo el buen rollo que había conseguido por los acontecimientos pasados se había ido a la porra y ahora estaba excesivamente enfadada. Antes de poder levantar el kanabo para hundir al chico en aquella tabla, Gronn se puso en medio pidiendo calma y diciendo que la semioni era sensible con ese tema. ¿Sensible? Pensó Sasha al borde de querer romper directamente toda la plataforma pero el gyojin la paró sujetando sus muñecas implorándole que no le hiciera caso a Aspros para que se centre en la pelea. Sasha meditó por unos segundos, aquellos barcos se veían imponentes y eso significaba gente fuerte, más fuerte que el hombre que le daba la espalda y que tenía ganas de empujar al mar de una patada ahora mismo.— Vale, me centro. Pero no soy ninguna niña. —dijo con orgullo en dirección a Aspros para que la escuchara por mucho que estuviera de espaldas y después miró a Gronn.— ¡Y no soy “muy sensible” para nada! A la próxima que me digáis cualquiera de esas cosas hundo esta cosa de madera. —adiós a la Sasha fangirl y contenta con su hazaña de bajar la cascada, por lo menos había aprendido un taco nuevo por parte de Gronn, pero ahora le tocaba centrarse y reventar al enemigo que se le cruce en su camino.
Antes de que la semioni se pudiera dar cuenta, una señora apareció justo en el centro de la plataforma diciendo que se arrodillen ante ella y que los integrantes de la balsa de madera serían unos buenos esclavos. Sasha empezó a reír a pleno pulmón ante las palabras de la mujer.— Espera, ¿Lo dices de verdad? ¡Voy a reírme más fuerte! —añadió Sasha con un ataque de risa al ver que no era una broma. Le había venido bien la llegada de esa mujer para apaciguar su ira de escasos minutos atrás.— Mira, señora, una cosa te voy a decir: un kanabo tengo. —dijo Sasha mientras llevaba su arma, sujetada por la base con su mano derecha, de la palma de la mano izquierda a su hombro derecho.— No pienso ser la mascota de nadie, ¿Por qué no te buscas a un chico con gafas redondas y una cicatriz en la frente, por ejemplo, y nos dejas tranquilos? —los ojos de la semioni brillaban reflejando la determinación de sus palabras, no había llegado hasta allí para ser capturada por una vieja, rara, loca, con ropa de buceo y despeinada. Sasha se puso en guardia con el pie izquierdo delante, girando levemente su cadera a un lado y agarrando su kanabo con ambas manos, lista para lo que pudiese hacer la señora loca con complejo de chica joven que tenía delante.
Aclaraciones
