01-10-2023, 08:17 PM
Ya tenía nombre para la Peixa revolucionaria, era Derya y por lo visto estaba casada con la revolución. ¿Podías casarte con una organización? Que chica tan rara, me caía bien y esperaba que nuestros caminos de cruzaran de nuevo en el futuro. Al final se acabaría uniendo a mi tripulación, seguro que al resto de nakamas les daba igual que estuviera casada o no. Y de repetente un meteorito rojo cayó del cielo y golpeó al capitán Legan con violencia.
-¡Legan! -grité justo antes de fruncir el ceño y crujir mis nudillos. ¿Quién era ese monstruo? ¿Sería uno de los piratas que estaba haciendo esto? Ya me daba igual, estaba atacando a mis amigos y eso no iba a pasarlo por alto. Parecía que en el resto de plataformas comenzaban a tener sus propios problemas… aunque confiaba plenamente en mis nakamas en mi vida había sentido un peligro de muerte tan real como el que estaba viviendo en ese momento. Me sentía aterrado y emocionado a partes iguales, pero debía centrarme. Teníamos que liberar a Legan y colaborar, tal y como él dijo, si queríamos vivir para contarlo.
Nos invitó a rendirnos pacíficamente, pero eso no iba a ocurrir. Y parecía que no me iba a enfrentar sólo a aquel demonio pues la gyojin saltó del agua con la intención de el brazo que sostenía a Legan.
El pelinegro de repente se convirtió en una especie de… ¿jirafa? Y se dirigió a la espalda del Oni. Mientras él hacia eso desplegué mis alas y las llamas que bailaban a mi espalda se apagaron levemente. El chico jirafa me silbó y señaló la cabeza del gigante rojo, asentí con la cabeza sonriendo, me había leído la mente. Salí volando a toda velocidad hacia su rostro y cuando estuve frente a su cabeza le pequé un fortísimo golpe con mi puño derecho en su mejilla izquierda.
-¡Tierra Dorada! -grité cabreado, esperando destrozarle el cráneo a aquel desgraciado.
-¡Legan! -grité justo antes de fruncir el ceño y crujir mis nudillos. ¿Quién era ese monstruo? ¿Sería uno de los piratas que estaba haciendo esto? Ya me daba igual, estaba atacando a mis amigos y eso no iba a pasarlo por alto. Parecía que en el resto de plataformas comenzaban a tener sus propios problemas… aunque confiaba plenamente en mis nakamas en mi vida había sentido un peligro de muerte tan real como el que estaba viviendo en ese momento. Me sentía aterrado y emocionado a partes iguales, pero debía centrarme. Teníamos que liberar a Legan y colaborar, tal y como él dijo, si queríamos vivir para contarlo.
Nos invitó a rendirnos pacíficamente, pero eso no iba a ocurrir. Y parecía que no me iba a enfrentar sólo a aquel demonio pues la gyojin saltó del agua con la intención de el brazo que sostenía a Legan.
El pelinegro de repente se convirtió en una especie de… ¿jirafa? Y se dirigió a la espalda del Oni. Mientras él hacia eso desplegué mis alas y las llamas que bailaban a mi espalda se apagaron levemente. El chico jirafa me silbó y señaló la cabeza del gigante rojo, asentí con la cabeza sonriendo, me había leído la mente. Salí volando a toda velocidad hacia su rostro y cuando estuve frente a su cabeza le pequé un fortísimo golpe con mi puño derecho en su mejilla izquierda.
-¡Tierra Dorada! -grité cabreado, esperando destrozarle el cráneo a aquel desgraciado.
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Gastos y Daños
![[Imagen: fqQSUZC.png]](https://i.imgur.com/fqQSUZC.png)
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