18-10-2025, 07:36 PM
La contienda se acercaba inevitablemente a su final. Preypiercer surcó como un rayo el espacio entre el panda portador de la D en su nombre y el caballero defensor de la opresión del pueblo. La lanza encontró su objetivo en un Nottingham desprevenido, pues el capitán había dado por muerto al mink y estaba completamente centrado en el comandante de la Revolución. Don Bambú, que era incapaz de ver desarrollarse los movimientos del caballero, contuvo el aliento cuando se dio cuenta de que la lanza de Nottingham había alcanzado a Kisuke, pero una humareda de hollín le reveló que aquella lanza no estaba imbuida con el poder espiritual necesario para alcanzar a un usuario de logia. Kisuke no fue usuario de fruta hasta relativamente poco y aunque está aprendiendo muy rápido a utilizarla lo cierto es que depende mucho más de sus habilidades como espadachín que de su naturaleza elemental. Quizás fue por este motivo que el capitán, que en ningún momento del combate tuvo la fortuna de admirar los poderes diabólicos del revolucionario, no se dio cuenta de que sus ataques no surtirían el menor efecto en su objetivo. Una sonrisa cruzó el rostro del panda cuando él también se dio cuenta. Lo que podría haber sido un golpe fatal para el Ejército derivó en la condena del Reino de Mogaro. Kisuke realizó un movimiento también inasumible para la física del panda, sin embargo su Kenbunshoku le reveló que la intención del comandante era terminar con la vida del capitán con un último ataque en su cuello.
De todas formas, como el panda había podido corroborar a lo largo de este combate que Nottingham poseía una resistencia sin precedentes, decidió mostrarse precavido con el resultado de este combate y optó por acercarse ocho metros, quedándose a cinco de Nottingham y cerca de seis metros de su superior. Su guardia todavía estaba alta, así como su kenbunshoku, que llevaba activo en un radio de quince metros desde que lanzó a Preypiercer contra su amo. La sangre brotaba a raudales por su herida en el abdomen, algo de lo que a penas se daba cuenta pero que sería problemático si no se la trataban pronto. La caída de Nottingham significaría que el rey estaría únicamente protegido por la guardia real, de la cual se dice que son fuertes, pero que probablemente no tengan nada que hacer contra el dúo presente en aquella pequeña plaza.
De todas formas, como el panda había podido corroborar a lo largo de este combate que Nottingham poseía una resistencia sin precedentes, decidió mostrarse precavido con el resultado de este combate y optó por acercarse ocho metros, quedándose a cinco de Nottingham y cerca de seis metros de su superior. Su guardia todavía estaba alta, así como su kenbunshoku, que llevaba activo en un radio de quince metros desde que lanzó a Preypiercer contra su amo. La sangre brotaba a raudales por su herida en el abdomen, algo de lo que a penas se daba cuenta pero que sería problemático si no se la trataban pronto. La caída de Nottingham significaría que el rey estaría únicamente protegido por la guardia real, de la cual se dice que son fuertes, pero que probablemente no tengan nada que hacer contra el dúo presente en aquella pequeña plaza.
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