22-10-2025, 01:14 AM
— Pensé que ibamos a tomar algo... Bueno, vale...
"Cuanta energia" Pensó para sus adentros Eros pues mientras servía su primer vasito de agua de la jarra, el pelirrojo ya parecía lo suficientemente inquieto para sacarlos de aquel establecimiento en pos de realizar ejercicio físico. Suspiró con cierta pesadez, rascando su nuca insistentemente como si de ella pudiese salir algo más que el dolor de sus uñas contra la piel y la fricción ¿Como decirle que no a alguien que en alguna forma no parecía escucharlo? Tampoco es que se pudiese quejar, ya que desde su perspectiva el chico estaba siendo lo suficientemente amable para invitarlo de aquí para allá con un monton de planes. Apreciaba la iniciativa, en cierta forma.
— ¿Una llama? Pues siempre me ha gustado más la lluvia, el olor de la tierra húmeda y la madera son olores que me resultan bonitos... El olor a quemado no tanto, la cremación es de las cosas que no me gustan —Aclaró mientras estiraba sus musculos frente a Owen, pese a su parsimonia Eros no era alguien que pudiese decirle que no a un enfrentamiento aun si éste violaba su código de honor. Siempre y cuando no intentase herir en demasía al muchacho asumió que no habría problema, como si esto no fuese más que un entrenamiento. Asintió con su cabeza un par de veces antes de colocarse sus guantes ya gastados, y entonces cerró los ojos aumentando su musculatura.
Largas garras crecieron en sus manos, pelaje cubrió su torso y su rostro adquirió una apariencia más alargada pues se había convertido en un perfecto hibrido entre un topo y un hombre. Un topombre, o vamos, un usuario de fruta zoan en su forma híbrida. — Es la primera vez que hago esto... Huelo feo... —Aclaró con su voz bestial contrastando el tono sereno y apagado que tenía normalmente, observó sus manos con cierto repelús y suspiró.
"Cuanta energia" Pensó para sus adentros Eros pues mientras servía su primer vasito de agua de la jarra, el pelirrojo ya parecía lo suficientemente inquieto para sacarlos de aquel establecimiento en pos de realizar ejercicio físico. Suspiró con cierta pesadez, rascando su nuca insistentemente como si de ella pudiese salir algo más que el dolor de sus uñas contra la piel y la fricción ¿Como decirle que no a alguien que en alguna forma no parecía escucharlo? Tampoco es que se pudiese quejar, ya que desde su perspectiva el chico estaba siendo lo suficientemente amable para invitarlo de aquí para allá con un monton de planes. Apreciaba la iniciativa, en cierta forma.
— ¿Una llama? Pues siempre me ha gustado más la lluvia, el olor de la tierra húmeda y la madera son olores que me resultan bonitos... El olor a quemado no tanto, la cremación es de las cosas que no me gustan —Aclaró mientras estiraba sus musculos frente a Owen, pese a su parsimonia Eros no era alguien que pudiese decirle que no a un enfrentamiento aun si éste violaba su código de honor. Siempre y cuando no intentase herir en demasía al muchacho asumió que no habría problema, como si esto no fuese más que un entrenamiento. Asintió con su cabeza un par de veces antes de colocarse sus guantes ya gastados, y entonces cerró los ojos aumentando su musculatura.
Largas garras crecieron en sus manos, pelaje cubrió su torso y su rostro adquirió una apariencia más alargada pues se había convertido en un perfecto hibrido entre un topo y un hombre. Un topombre, o vamos, un usuario de fruta zoan en su forma híbrida. — Es la primera vez que hago esto... Huelo feo... —Aclaró con su voz bestial contrastando el tono sereno y apagado que tenía normalmente, observó sus manos con cierto repelús y suspiró.
Akuma
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