17-10-2023, 04:36 PM
Cuando me quise dar cuenta ya llevábamos unas cuantas horas en alta mar, lejos de las plataformas y con un rumbo que sólo Aspros conocía, pues sin preguntar decidió por todos nosotros nuestro próximo destino, y me parecía bien ya que era el navegante y él sabría llevarnos a buen puerto. Paseé por la cubierta y me coloqué en la popa del barco, detrás del timón, sentándome en una barandilla que me venía francamente pequeña y que me llegaba a la rodilla, para mí no era más que un pequeño escalón de madera. Exploré el horizonte del ancho mar que se extendía frente a mis ojos, el mar en el que ahora no podía sumergirme por haber probado el fruto prohibido. Desde pequeño siempre me había fascinado el océano, un reino de inmensidad azul, donde las olas danzan al compás del viento y las aguas se encuentran con el cielo en un abrazo infinito.
Embelesado por la belleza que se extendía frente a mi comencé a pensar en Peixe. No lo pude salvar de las manos de la marina y aunque sabía que iríamos a por él y lo acabaríamos trayendo de vuelta no podía quitarme la sensación de culpa de la cabeza. Me encantaría tenerlo por aquí, haciendo sus bromas, sacando de quicio a Aspros y a Triana y haciendo reír a Jolyne. Si estuviera por aquí le pediría que nos cocinara un gran plato de algo de verduras, seguro que nos lo íbamos a pasar muy bien. Esperaba de corazón que esos asquerosos marines, aunque lo encarcelaran, lo trataran bien al menos y también esperaba que fuera todo lo paciente y fuerte que pudiera. Iríamos a por él tarde o temprano.
Suspiré hondo y me puse de nuevo de pie en la cubierta, miré hacia el cielo y nuestra bandera ondeaba en lo alto del mástil mayor del que ahora era nuestro barco. Intenté mover el brazo izquierdo para rascarme la cabeza, pero recordé que Triana me lo había cosido y entablillado con brusquedad y rapidez mientras me gritaba que me estuviese quieto y que dejara de lloriquear. Era una tía dura…
Caminé hasta el centro del barco y dije: “¡Nakamas! ¡Todos a cubierta!”. El ánimo se veía un poco bajo y aún no habíamos bautizado al barco ni montado una fiesta. En cuanto estuvieron todos conmigo continué:
-Tenemos que montar una fiesta y bautizar el barco. He encontrado unas cosillas… -dije mientras me hundía en la cubierta del barco y desaparecía de la vista de todos, para aparecer justo detrás de Jolyne, usando el sigilo y pretendiendo darle un susto. -¡EN LA BODEGA! -le grité con todas mis fuerzas para asustarla. -¡Kiikikikiki! -reí. -¡Vamos a sacar cosas hay comida y bebida! Es lo que hubiera querido Peixe. -dije mientras me dirigía dando saltitos hacia la bodega, para comenzar a sacar cosas para la fiesta mientras canturreaba: “Probaremos un licor llamado Sake de Binks”
Embelesado por la belleza que se extendía frente a mi comencé a pensar en Peixe. No lo pude salvar de las manos de la marina y aunque sabía que iríamos a por él y lo acabaríamos trayendo de vuelta no podía quitarme la sensación de culpa de la cabeza. Me encantaría tenerlo por aquí, haciendo sus bromas, sacando de quicio a Aspros y a Triana y haciendo reír a Jolyne. Si estuviera por aquí le pediría que nos cocinara un gran plato de algo de verduras, seguro que nos lo íbamos a pasar muy bien. Esperaba de corazón que esos asquerosos marines, aunque lo encarcelaran, lo trataran bien al menos y también esperaba que fuera todo lo paciente y fuerte que pudiera. Iríamos a por él tarde o temprano.
Suspiré hondo y me puse de nuevo de pie en la cubierta, miré hacia el cielo y nuestra bandera ondeaba en lo alto del mástil mayor del que ahora era nuestro barco. Intenté mover el brazo izquierdo para rascarme la cabeza, pero recordé que Triana me lo había cosido y entablillado con brusquedad y rapidez mientras me gritaba que me estuviese quieto y que dejara de lloriquear. Era una tía dura…
Caminé hasta el centro del barco y dije: “¡Nakamas! ¡Todos a cubierta!”. El ánimo se veía un poco bajo y aún no habíamos bautizado al barco ni montado una fiesta. En cuanto estuvieron todos conmigo continué:
-Tenemos que montar una fiesta y bautizar el barco. He encontrado unas cosillas… -dije mientras me hundía en la cubierta del barco y desaparecía de la vista de todos, para aparecer justo detrás de Jolyne, usando el sigilo y pretendiendo darle un susto. -¡EN LA BODEGA! -le grité con todas mis fuerzas para asustarla. -¡Kiikikikiki! -reí. -¡Vamos a sacar cosas hay comida y bebida! Es lo que hubiera querido Peixe. -dije mientras me dirigía dando saltitos hacia la bodega, para comenzar a sacar cosas para la fiesta mientras canturreaba: “Probaremos un licor llamado Sake de Binks”
![[Imagen: fqQSUZC.png]](https://i.imgur.com/fqQSUZC.png)
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