31-10-2025, 05:35 AM
(Última modificación: 31-10-2025, 05:36 AM por Ryota Miyamoto.)
45 de verano hace 2 años.
El refrescante sonido de las olas chocando contra la costa se extendía a lo largo de una hermosa playa en la isla de Baterilla. El paraíso estaba enmarcado por palmeras, arena blanca y aguas cristalinas. Su ubicación, oculta entre pasajes montañosos, hacía que fueran pocos los habitantes que conocían de su existencia.
Como aquella playa, muchos otros rincones, aún ajenos a la mano del hombre, se alzaban en la naturaleza, ocultos a plena vista y disfrutados solo por unos cuantos afortunados.
Solo unos pocos pescadores de la isla conocían aquella playa, por lo que casi siempre permanecía libre de cualquier rastro humano. Apenas alguna iguana deslizándose sobre la arena o tortugas marinas que llegaban a depositar sus huevos durante la temporada de apareamiento rompían la quietud del lugar. La mayoría de los pescadores solían pasar sus días en el mar, sin mucho tiempo para visitar sitios donde pudieran simplemente dejarse llevar por el ocio.
La mayoría, a excepción de Ryota Miyamoto.
El chico de cabello castaño se encontraba sentado sobre su tabla de surf, mientras el suave oleaje del mar lo mecía plácidamente. El sol acentuaba el tono dorado de su piel y se reflejaba en su hermosa tabla de madera adornada con motivos florales. Con una expresión de profunda calma, cerró los ojos y se dejó envolver por todo lo que la madre naturaleza tenía para ofrecerle.
![[Imagen: wIvzqBp.png]](https://i.imgur.com/wIvzqBp.png)
“Bro, qué día tan increíble… y pensar que me querían hacer desperdiciarlo vendiendo pescado…”
Expreso para sí mismo, disfrutando del agua en sus pies, el sol en su cuerpo y la brisa marina golpeando contra su rostro.
No pasó mucho tiempo antes de que Ryota decidiera lanzarse a montar las olas que se formaban con cada vaivén de la marea. Una a una, las surcaba desde su inicio hasta su cresta, disfrutando cada instante. Aquello era su lugar, su momento para disfrutar, relajarse y desconectarse del mundo; un espacio para soñar con el futuro que anhelaba: una vida alejada de las preocupaciones, las obligaciones y las desmedidas responsabilidades.
Sin saberlo, en su intento por escapar de las ajetreadas obligaciones de su vida, jamás imaginó que acabaría cayendo en otras aún mayores: los caprichos del destino. Justo en medio de su despliegue de habilidad, alcanzó a ver a lo lejos una balsa de madera que flotaba a la deriva, golpeando contra los peñascos de la orilla.
“¿Uh?” Lo vio extraño, tanto que su curiosidad se despertó y usó su tabla para volver a acercarse, saliendo del agua y dejándola atrás para investigar. Cuando llegó a estar cerca de la balsa, escuchando los sonidos de la madera golpeando contra algunas rocas de la playa, la vio.
Una hermosa chica de tez canela y cabellos negros yacía inconsciente sobre la balsa. Su figura parecía ser capaz de despertar la envidia de las mismísimas diosas y su belleza despertar los deseos de cualquier hombre. “¡Hey!, ¿¡estas bien!?” preguntó, buscando que reaccionara con su voz mientras se acercaba rápidamente para auxiliarla. Pero justo cuando extendió la mano para intentar despertarla, sus ojos se detuvieron en sus labios, carnosos y perfectamente delineados.
“Wow…” Aprecio por escasos instantes la belleza ajena, antes de lo inevitable.
¿Enamorarse podrán pensar? Claro que no, lo inevitable fue una maldita serpiente de larga envergadura que se lanzo cual resorte sobre el chico de ojos color miel.
![[Imagen: mL4PXcm.png]](https://i.imgur.com/mL4PXcm.png)
“¡Ahg! ¡Puto! ¡Sueltame! ¡A la verga! ¡Ahhhhhhhh!”
Las manos de Ryota apenas alcanzaron a reaccionar, aferrándose a la cabeza del animal, que cerraba con fiereza sus fauces en diversos intentos por atraparlo. Antes de que la misma lo consiguiera y cuando comenzó a tratar de enroscarse sobre el cuerpo del joven, este la arrojó algunos metros (es social que el sistema me la $%#%$#) a la distancia.
“¡Lo siento! ¡Voy a agarrar tu cuerpo sin tu consentimiento, pero créeme que es por tu propio bien!” Nadie quería tener que lidiar con la Marina por temas de funas sociales hoy en día, pero esperaba tener misericordia por la situacion, así que rápidamente tomó a la señorita entre sus brazos y echó a correr por la playa, mientras la maldita serpiente lo perseguía como si le debiera dinero… o le hubiera arrebatado algo muy importante.

![[Imagen: nature-landscape-hawaii-with-digital-art...w=740&q=80]](https://img.freepik.com/free-photo/nature-landscape-hawaii-with-digital-art-style_23-2151793581.jpg?semt=ais_hybrid&w=740&q=80)