02-11-2025, 04:41 PM
A Juan le fascinó la respuesta de Develio sobre su "estilo" de combate, su devoción por la medicina era tal, que estaba visiblemente presente en todos los aspectos de su vida. Él siempre había visto los combates de una forma mucho más directa, encarar a tu enemigo, pegar más fuerte, ser más rápido, aguantar más... El mundo era grande no solo en tamaños o paisajes, había puntos de vista únicos para cada pequeño detalle.
El Sargento que esperaba en la puerta empezó con la palabrería típica, su tono era el de esperar de alguien de su rango. Lo único en lo que podía pensar durante el monólogo de su superior, era en como sonaría esa penetrante voz por la mañana al despertarse, o cuando le encuentre escaqueándose de sus tareas de limpieza, un panorama desolador en su cabeza.
Una vez terminadas las indicaciones del sargento, Akira les mostró sus dormitorios. Era mucho más de lo que esperaba, después de bastante tiempo navegando para llegar a la isla compartiendo un zulo con varias personas más, esto era un paraíso de paz y espacio. No tenía mucho que guardar, solo las mudas del uniforme que le habían entregado al embarcar, ni siquiera se trajo sus preciados comics, esto era un nuevo comienzo para él, ya no necesitaba sus tomos porque por fin había llegado el momento de convertirse en el héroe, no necesitaría sentarse en su habitación a fantasear, se había determinado a convertir su vida en lo que siempre había soñado.
Escuchó con sincera curiosidad la respuesta de Akira sobre su amor por el mar y las mareas —Si te soy sincero no se tanto sobre las mareas, casi siempre que estoy en el agua me limito a explorar el fondo marino. A día de hoy si me considero un gran nadador, y poder respirar bajo el agua lo hace todo más fácil— El mundo estaba compuesto en mayor parte por agua pero imaginaba que la mayoría de sus acciones en la Marina serían en tierra firme, así que se preguntaba hasta que punto podría aprovechar esas ventajas mientras cumple con su deber.
Akira habló sobre su estilo de combate y Juan respondió —No todo es ser muy resistentes, ¿un mono que da volteretas? Jajaajaja, suena a algo que le va a dar más de un dolor de cabeza a los criminales—Juan aprovechó el tiempo de instalarse para procesar toda la información de la mañana. Nuevos amigos nuevos retos, futuras aventuras... No podía esperar para empezar su vida como Marine.
No se adentró mucho en la enfermería, era algo torpe y no quería arriesgarse a romper o infectar los delicados instrumentos. Desde fuera le recordaba ligeramente al viejo taller, pero todo era más sensible, más delicado, no era algo hecho para él eso seguro. Mientras Akira les enseñaba las nuevas instalaciones una duda abordó la cabeza de Juan acerca de las donaciones de sangre, y sabía a quien podía preguntarle —Dev ¿los humanos y los gyojin pueden compartir sangre?— Desde fuera eran claramente muy distintos pero ¿Y en el interior? También se preguntaba como podrían encontrarle las venas y clavarle las agujas a través del caparazón, no preguntó esto para no agobiar a su nuevo compañero con preguntas innecesarias.
—Hablo—
—Pienso—
El Sargento que esperaba en la puerta empezó con la palabrería típica, su tono era el de esperar de alguien de su rango. Lo único en lo que podía pensar durante el monólogo de su superior, era en como sonaría esa penetrante voz por la mañana al despertarse, o cuando le encuentre escaqueándose de sus tareas de limpieza, un panorama desolador en su cabeza.
Una vez terminadas las indicaciones del sargento, Akira les mostró sus dormitorios. Era mucho más de lo que esperaba, después de bastante tiempo navegando para llegar a la isla compartiendo un zulo con varias personas más, esto era un paraíso de paz y espacio. No tenía mucho que guardar, solo las mudas del uniforme que le habían entregado al embarcar, ni siquiera se trajo sus preciados comics, esto era un nuevo comienzo para él, ya no necesitaba sus tomos porque por fin había llegado el momento de convertirse en el héroe, no necesitaría sentarse en su habitación a fantasear, se había determinado a convertir su vida en lo que siempre había soñado.
Escuchó con sincera curiosidad la respuesta de Akira sobre su amor por el mar y las mareas —Si te soy sincero no se tanto sobre las mareas, casi siempre que estoy en el agua me limito a explorar el fondo marino. A día de hoy si me considero un gran nadador, y poder respirar bajo el agua lo hace todo más fácil— El mundo estaba compuesto en mayor parte por agua pero imaginaba que la mayoría de sus acciones en la Marina serían en tierra firme, así que se preguntaba hasta que punto podría aprovechar esas ventajas mientras cumple con su deber.
Akira habló sobre su estilo de combate y Juan respondió —No todo es ser muy resistentes, ¿un mono que da volteretas? Jajaajaja, suena a algo que le va a dar más de un dolor de cabeza a los criminales—Juan aprovechó el tiempo de instalarse para procesar toda la información de la mañana. Nuevos amigos nuevos retos, futuras aventuras... No podía esperar para empezar su vida como Marine.
No se adentró mucho en la enfermería, era algo torpe y no quería arriesgarse a romper o infectar los delicados instrumentos. Desde fuera le recordaba ligeramente al viejo taller, pero todo era más sensible, más delicado, no era algo hecho para él eso seguro. Mientras Akira les enseñaba las nuevas instalaciones una duda abordó la cabeza de Juan acerca de las donaciones de sangre, y sabía a quien podía preguntarle —Dev ¿los humanos y los gyojin pueden compartir sangre?— Desde fuera eran claramente muy distintos pero ¿Y en el interior? También se preguntaba como podrían encontrarle las venas y clavarle las agujas a través del caparazón, no preguntó esto para no agobiar a su nuevo compañero con preguntas innecesarias.
—Hablo—
—Pienso—

![[Imagen: Gemini-Generated-Image-j5xm8yj5xm8yj5xm.jpg]](https://i.ibb.co/DX21hrt/Gemini-Generated-Image-j5xm8yj5xm8yj5xm.jpg)
