[Pasado] El eco de un devenir tortuoso. [Social - Gwen]
#7

El caos invadió una mente que había sido domada, apaciguada por un amor tan puro y noble como el de Gwendolyn. Owen siempre se sintió un caso perdido y asumió su rol, por más que muy en el fondo y que se viese en el reflejo de esos charcos de agua sucia de su isla natal y supiese que él no era tan malo como todo el mundo solía decir. Quería seguir el rol impuesto por una sociedad que lo despreció desde los orígenes de su vida, porque "así tenían que ser las cosas".

Hasta que apareciste tú, y lo seguiste arruinando.

El corazón del pelirrojo batallaba a cada segundo como lo hacían las palabras de la mujer de su vida, una que hasta admitía haberle arruinado -¿Eh?- quería sentirse acomplejado, confundido, pero no podía. Nada salía de ahí. ¿Esto era ser Gwen? ¿El deseo imperioso de querer hacer las cosas y no poder simple y llanamente por una cuestión biológica? La equivalencia era, incluso emocional: Mientras que intentaba recordar cómo era, incluso, cómo debería verse el reflejo del mar, no podía hacerlo. ¿Sus propios recuerdos, que volaban como voces que azotaban contra su mente peor que los golpes más fuertes que hubiese recibido en la cabeza? Nada, no había na-da, era exasperante. Era tan terrible. Sentir cómo tu cama era invadida por algo más que ni siquiera puedes saber qué es, tener personas que se preocupan por uno y ni siquiera saber su aspecto, o peor...no poder verle el rostro a quien quieres, aunque él te declare como la mayor perfección jamás vista.

— Porque yo también venía así. Supongo que necesitaba a alguien como yo. Y lo volvería a hacer una y otra vez.

No la escuches, Owen. Te quiere volver a engatusar. Así son las mujeres, acuérdate, que sea ciega no le quita su condición -Yo...volvería a quedarme atado a un palo con tal de volver a cruzarte sin querer, otra vez. Y otra vez. Y mil trescientas veces.-

¿No me estás escuchando, imbécil? ¿Te olvidas de la R en tu espalda, cagón? Ah, ya entendí. Eres un puto cagón -Cállate la boca.- ¿Te quieres quedar con la pibita porque te asusta, en el fondo, ir allá a no hacer nada, no? -Me quiero quedar con ella porque me cambió. Y a ti también. Se siente hasta forzada la malicia que tienes.- Eres un hijo de mil puta, y ella una maldita cabrona que lo truncó todo, ¿LO ENTIENDES?.

—No me importa que Owen me quiera la mitad de lo que dice y me odie el resto —

No quieres a nadie, Griseldita. Imagínate mentir con tu propio nombre y después decir que quieres a alguien, ¿Eres una sociópata? -Así se llame Griselda, o como quiera llamarse...la voy a seguir eligiendo, siempre. No quiero a nadie más, ni necesito nada más. Tamanegi me puede chup- A TAMANEGI IRÁS A VENGARTE DE ESE ENFERMO QUE TE ARRUINÓ LA VIDA -No...quiero destruir más. Quiero arreglar, y construir, con ella.-.

Una pequeña victoria pudo sentirse dentro de ese malicioso y podrido corazón que todavía batalla por mantener el control de un Owen tan conflictuado como roto. Ella, como en el cuento que el pelirrojo le contó, seguía cociendo unas heridas que parecían batallar por escocer, por sangrar, por doler. Como si la sangre salpicase en el perfecto rostro de la chica, para poder sentir, por primera vez en todo el tiempo que estaba allí, una presión en el pecho tan atroz que se sintió como si se detuviese por unos segundos.

"Tienes razón con lo de querer, porque ya no lo quiero."

¿Ves? Un poquitito de presión y ceden. Así son estas MENTIROSAS -...No me quieres más, Gwen?-

Y un abrazo, uno que lo despertó todo, uno que le devolvió luz a todo, se accionó.

"Yo te amo, Owen Yang."

[Imagen: mBaiSGG.png]
-¡HHHHHHHHHHHHHHH!-

Una respiración tan extremadamente profunda, de esas que marcan la garganta, apareció. Una de esas que aparecen cuando casi el cuerpo había decidido ceder por completo al abrazo de la muerte, de esas que devuelven la vida de golpe mientras trillones de hormonas golpean a cada centímetro de tu cuerpo con tal de querer mantenerte con vida. Los párpados del pelirrojo, abiertos de par en par, con sus pupilas pequeñas, miraban hacia un cielo tan celeste, vivaz y hermoso que solo se vio interrumpido por ver qué era lo que estaba pasando a su alrededor: Habían vuelto a la propia entrada de la isla, estando a unos cuantos metros del barquito que los había arrastrado hasta allí -¿¡Gwen!?- porque este sujeto, más que preocuparse por él, se preocupaba por lo que más quería en este mundo. Se mostraba desesperado, intentando erguirse, para sentir un peso y un aroma que podría reconocer hasta, incluso él, estando ciego -¡GWEN!- y en cuanto la vio, derrumbada sobre su cuerpo, no dudó en abrazarla con mucha más fuerza de lo normal mientras su voz se quebraba con una angustia que ardía en el esófago -Eres...eres...- se desesperó, llevando ambas manos hacia aquellas mejillitas algo sonrosadas, teniéndola justo delante de su mirada -...eres lo mejor que me pasó.- y derrumbándola con un beso repleto de intensidad, la tumbó justo encima de él mientras dejaba que sus pasiones y ese revoltijo de emociones tan bestiales invadiesen todo su ser.

La arena los sacudió, denotando ese crujir tan propio de la misma, para alejarse a sentir la respiración de la mujer que amaba con una locura desmedida. Su corazón palpitaba a tal punto que podía sentir el palpitar de la arteria del cuello hacer lo mismo. Se separó para volver a verla mientras el intenso sol impactaba en ambos, un poco más escondido que cuando habían entrado en aquella gruta que indagó en lo peor de cada uno -Gwen...- una sonrisa repleta en ternura y amor empezó a dibujarse progresivamente en el rostro del muchacho, uno que no podía estar más embobado por la mujer que había elegido, hoy y siempre -Sabía que no me había equivocado en seguir por este camino, ¿Sabes?- el gesto que repetía, de forma perpetua, volvió a aparecer, acariciándole la mejilla con el pulgar mientras la otra mantenía un poco de distancia entre ambos.

-Ven, linda.- ayudando a moverla, buscó girarla y que ella, entendiendo sus intenciones, le acompañase; La idea era quedarse él tumbado sobre la arena que crujió en el instante que la movilizó y, quedándose pegado a la misma, traer a la muchachita para derrumbar su cuerpo encima de el de él, pudiendo sentir cómo los latidos de su corazón, poco a poco, se iban regulando.

[Imagen: 9pNdmJM.png]
-Es...muy duro. Muy duro...no poder ver.-

Lo había comprendido, aunque se lo había imaginado, jamás pensó que podría llegar a ser tan doloroso y frustrante -Pero eso jamás me impidió amar- un frenazo, uno inevitable, uno que había querido decir la palabra con una naturalidad total...pero que no escapó por pura timidez y vergüenza, sonrojándose abrumadoramente -...y elegirte.- no le quitaba la mirada de encima, no podía, menos que antes ya lo hacía -Antes de conocerte...mi camino era otro, yo...era otro.- su expresión, ahora, se mostraba elusiva, como si no quisiese revelar algo que se mostró obvio desde un principio -Por eso te digo que eres especial. Yo...era un caso perdido, Gwen, yo...¿Lo escuchaste? Todo lo que...pasó allí, ¿Pasó?- había una duda genuina, como la de alguien que no comprende lo que está ocurriendo -¿Escuchaste lo mismo que yo? Una cantidad de cosas que...yo...Gwen, escúchame.- quería que le prestara atención, incluso, aunque el chirrido de una gaviota revolotee -Te elijo hoy y siempre. ¿Y en la próxima vida? Voy a volver a meterme en problemas...para que me vuelvas a cruzar.-.

-...sigues...recordando...esos dolores...en la piel?-
-Hablo- , Narro , -Pienso-
[Imagen: Fusaneitor.gif]
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RE: [Pasado] El eco de un devenir tortuoso. [Social - Gwen] - por Owen Yang - 03-11-2025, 07:47 PM

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