21-10-2023, 10:14 PM
El panda escuchó a sus compañeros hablar sobre el periódico con interés. Todos tenían fijaciones particulares. Kovashi ni siquiera habló de que su recompensa era la más elevada. Sin embargo sí que dijo algo que tenía todo el sentido del mundo. Tenían que implicarse, formar parte del todo. —Estoy de acuerdo, por raro que suene. —Solían estar enfrentados en todas las posturas que mantenían. —La chica esta que mencionó puede tener contacto directo con gente importante, tal vez sea el momento de recibir alguna misión. —Las misiones oficiales tenían recompensas serias anexadas a ellas. No solo la fama, sino el dinero. Un grupo de revolucionarios que actúa al unísono y tiene éxito habitualmente es una amenaza increíble. Enma empezó a hablar de liderazgos, de que Derya era la líder y que ahora debería serlo Panda. Él lo descartó con un ademán de mano. —Mandar no es lo mío, por ahora podemos votar las decisiones o lo que sea. Sin embargo tenemos una disputa pendiente. —Miró a Kovashi y después a Khruner. —Tú no lo sabes porque no estabas, Enma, pero en este grupo el liderazgo se terminará decidiendo a la fuerza. Puede que no ahora, ni mañana, pero algún día será el momento y tú también lucharás. —El barco retumbó con los saltos de Khruner. Panda miró de nuevo a Kovashi, esta vez directamente a los ojos y con seriedad. De algún modo intuía que la única manera de llegar hasta él y obtener su respeto sería mediante la fuerza. Dobló el periódico y lo dejó hacia un lado, se sentó en el suelo y se recostó en un lateral del barco. —No hay que empujar nada, Khruner. Tiramos el ancla y esperamos lo mejor. —Miró el cielo azul y pensó en Derya una vez más, pero ese pensamiento empezó a desvanecerse poco a poco mientras cerraba sus ojos y dejaba que la agradable brisa marina le transportase lejos. Todavía estaba consciente, escuchando a sus compañeros, pero tan pronto lo estaba como podría dejar de estarlo y quedarse dormido. Una pregunta, no obstante, invadió sus pensamientos y le hizo abrir los ojos de nuevo. —¿Cómo nos llamaremos? —Todavía no tenían ni nombre.
