22-10-2023, 01:35 PM
(Última modificación: 22-10-2023, 06:35 PM por Sohem.
Razón: Poner la fecha.
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77 de Primavera. Año 11.
Mar abierto, Isla Toko, Corriente Daiya ~ 08:13 a.m.
Venimos de aquí
El astro rey bañaba todas la superficie a la que alcanzaba la vista con el poder de su cálida luz, mientras el apacible rugido de la seda azul sobren la que cabalgaba nuestro corcel de ébano, nos guiaba hacia un futuro desconocido en un mañana incierto.
Treinta y cinco grados a estribor, el viento en popa y la mayor desplegada al máximo, dándole a este navío la potencia para surcar cualquier desafío de estos lugares. Aunque bien era sabido por marineros, piratas y maleantes de todo tipo en cualquier taberna de cualquier lugar, que las aguas del Grand Line no eran precisamente moco de pavo, por el momento la tranquilidad nos acompañaba, y honestamente no sabría decir si esto fuera por mis habilidades al timón o por tener más suerte que naciendo hijo de ricos... que también.
— ¡Oe oe, Yokais! — dije en voz alta sujetando con firmeza el timón con ambas manos. Aun sentía un poco 'flojo' el hombro derecho, pero el Kappa había hecho relativamente bien su trabajo con lo que tenía a mano — Tierra a la vista — añadí, esta vez a un tono normal. Frente a nosotros en el horizonte nacía una árida tierra dorada, de roca bañada por la luz del sol y con un ambiente seco y duro. Un páramo completamente desconocido, ya que no tenía ni idea ni de qué dirección estábamos tomando, ni a donde íbamos, ni qué nos esperaba más allá, simplemente me dejé llevar por donde las olas me indicaban que debíamos movernos — Recoged las velas y preparad el ancla para cuando yo lo ordene — maticé, dando un volantazo de tres vueltas, muy serio, con el timón. El barco comenzó a girar doblándose prácticamente sobre su propio eje mientras los crujidos de las tablas de madera imperaban en cubierta. Los objetos peor ubicados o mal amarrados rodarían por la cubierta del barco de un lado al contrario, fruto de la inclinación del mismo.
Al levantar las velas perdíamos el impulso del viento, y girar el barco sirvió para que las propias olas terminasen de frenar el navío con la fricción, haciendo que el impulso y la velocidad que traíamos fuera disminuyendo lenta y progresivamente, acercándonos a una de las costas de la isla — ¡Ancla! — grité, girando el timón en el sentido contrario que anteriormente, esperando enderezar el navío el pivotar sobre la cadena del ancla clavada en el mar y abandonando el puesto de mando, caminando a paso ligero hacia donde estaba el cuerpo del gyojin pulpo atado, pasando junto al cadáver de aquel hombre enorme que no conseguía recordar, dándole una última mirada. Cuando estuve frente al pulpo lo agarré con la mano izquierda y lo cargué rápido sobre ese mismo hombro — Nos vamos a dar un paseo, Mesié Papagondi — dije girándome y dirigiéndome hacia uno de los botes de desembarco, dispuesto a montarme en él y salir de este condenado barco para ir a entregar a este idiota en el primer cuartel que encontrase. Miré a Glow tras su espeso bigote en el recorrido — No tengo ni idea de donde estamos ni si habrá aquí un cuartel o no, pero os tocará averiguarlo por vuestra propia cuenta — le dije, llegando frente al bote y tirando el cuerpo del gyojin a este — Poned a esa gente a salvo y esforzaos para que un cazador con un brazo inútil no pueda mangonearos — y subí al bote — A ver si conseguís que la Marina deje de dar vergüenza ajena — añadí, preparándome para soltar el cabo que aguantaba el bote, haciendo que pudiera descender al mar para marchar hacia la costa y adentrarme en la isla. Entonces alcé la mirada de nuevo hacia ellos, quizá una última vez.

![[Imagen: mz3XEoL.png]](https://i.imgur.com/mz3XEoL.png)