15-11-2025, 07:20 AM
Habíamos llegado a Samba hacía relativamente nada. Desde nuestra llegada, las cosas estuvieron animadas; sin embargo, había cierta distancia entre nosotros incluso en ese momento, de modo que, para aclarar mi mente, me separé de mis compañeros de tripulación durante un momento para explorar la isla durante el tiempo que estuviéramos aquí. Claro, eso significaba recorrer los caminos y el bosque húmedo; además, era algo que hacía no sólo como un pasatiempo, era un proyecto personal: siempre anotaba todo en un cuaderno, guardándolo solo para mí.
Salí del pueblo y me adentré entre el matorral, los árboles medianos; el calor y la humedad se sentían palpables en el ambiente. El aire olía a tierra mojada y hierba. Coatl se deslizó desde la piel de lobo hasta el piso y siseó cuando su cuerpo de reptil se arrastró entre las hojas mojadas y la tierra húmeda. —¡Hyuuhya! —solté, una risa efímera que me salió del alma. —Casi puedo decir que saltas de alegría, Coa —le dije, mirándola con los ojos entrecerrados y una sonrisa.
En mi boca, una pipa humeaba el quemado de una hierba muy especial: "medicina tradicional", le decía mamá. Mientras caminaba hacia un pequeño valle abierto rodeado por árboles, casi como en un círculo, había un pequeño riachuelo que lo atravesaba y varios peces nadaban allí. Sin embargo, antes de que pudiera pensar en algo más, a mis oídos llegó una frase triunfal, justo por detrás de mí.
Me giré. "Vaya..." pensé. Di un pequeño golpe con la planta del pie en la tierra. Mis pies iban vendados desde mi talón hasta la mitad de la planta. Mis ojos brillaron y le sonreí al muchacho mientras sin vacilación acortaba la distancia entre nosotros, con el menear de caderas y dando una calada más a la pipa. La piel de lobo ondeaba detrás de mi espalda. —¡Claro! —le pasé la pipa, estando ya parada delante de él. —En realidad, es un premio triple, querido… —dije, señalando sus pies. —No te muevas.
Susurré suavemente: —Mi compañera está justo a tu lado y tiene una forma rara de saludar extraños. — Coa subió por una de sus piernas.
—Se llama Coatl, yo soy Lan —dije simplemente, haciendo una reverencia con la cabeza aún con una sonrisa en los labios.
Si no se movía, Coatl trepaba hasta sus hombros, siseando hasta recorrerlo y "olfatear" con su lengua el rostro del chico. Generalmente, ella determinaba el nivel de peligro de las personas con las que me topaba y, generalmente, nunca se acerca si siente hostilidad.
—No suelo toparme extraños en los bosques, la gente no suele meterse en lugares que no conoce —dije, rodeandolo, a la par en la que Coatl se estiraba hacia mi buscando soporte para pasar de cuerpo, le ofrecí mi brazo y con agilidad se enroscó en este.
—¿Cómo te llamas?
![[Imagen: dtilbUBl_o.gif]](https://images2.imgbox.com/36/77/dtilbUBl_o.gif)
Hablo #e82a1f | Pienso #E86E04 | Narro
Karmas
