22-10-2023, 02:09 PM
(Última modificación: 22-10-2023, 02:23 PM por Tobias Murray.)
Era difícil, pero todos estaban comenzando a tomar el camino que convierte el dolor en fortaleza. A Tobías le sorprendió positivamente la madurez que estaban mostrando todos sus compañeros, de Gronn se lo esperaba pero lo de Sasha le hizo calmarse en especial, pues era por la que más temía. Sabía que era fuerte físicamente y eso siempre es de ayuda en este belicoso mundo, pero si tu mente no acompaña, la fuerza no sirve de nada. Y allí estaba barba naranja, volviendo a subestimar a la semioni, se sintió ridículo. Sasha era mucho más madura de lo que pensaba, seguramente había dado un paso hacia delante tras el nefasto día anterior, al igual que el resto. Se sintió muy orgulloso, nadie iba a ser una carga, nos estábamos convirtiendo en una familia cada vez más fuerte.
- Encantado Kuraku, ya has escuchado a la señorita, ni se te ocurra morir por nadie, contigo moriría parte de cada unos de los que formamos esta tripulación. No me seas egoísta. - Tobías sonrió con mucho cariño a Kuraku.
Tobías miró hacia arriba buscando el cielo pero se encontró por el camino la parte más alta del mástil central, donde residía la bandera de aquellos asquerosos piratas esclavistas. Desclavó la katana de Nekah del suelo, la envainó y se la colocó como pudo en el cinturón. - Te la cojo prestada. - Se puso a trepar por las cuerdas trenzadas en cuadrícula que ascendían desde la barandilla de cubierta más cercana hasta el carajo. Ya arriba, desenvainó la espada y cortó las cuerdas que amarraban aquella horrible bandera y la soltó a merced de la corriente en contra que ejercía el aire que atravesábamos en dirección hacia nuestro siguiente destino, todavía incierto.
De nuevo con sus compañeros en cubierta le entregó la katana a Kuraku y les comentó que se retiraba a buscar un despacho temporal para hacer sus cosas, lo que no les dijo es que su idea era comenzar a diseñar una bandera bajo la que navegar, quería que fuese una sorpresa y ya tenía el momento perfecto para sacarla a la luz solo le faltaba materializar la idea para tenerla preparada para ese momento.
De camino a la bodega se plantó frente al gyojin al pasar por su lado. - ¿Ya sabemos hacia donde ir Gronn? Menos mal que estás tú, no se que haríamos si no.
Una vez entró en la bodega, recordó que hacía un día por lo menos que no comían nada y más o menos el mismo tiempo que no escuchaban a su músico tocar. Necesitaban ambas cosas, así que pospuso la bandera para buscar una cocina y algún instrumento con el que Garnet pudiera deleitarlos y animarlos. La cocina estaba allí mismo tras bajar el primer tramo de escaleras. Puso agua a hervir en una olla y le echó un buen cuenco de arroz. Mientras picó un poco de pimiento, cebolla y ajo y los puso a sofreír a fuego lento. Mientras busco en los dos camarotes adyacentes y tras mirar en un par de grandes baúles se le iluminaron los ojos al ver un estuche con forma de bardo allí apoyado en una pared. - ¡Menuda suerte! Garnet va a llorar de la emoción. - Lo abrió impaciente para mirar en su interior, y al principio sonrió ampliamente, pero se hizo un poco más estrecha al contar las cuerdas. El bardo de Garnet tenía ocho cuerdas y este instrumento doce y su cuerpo no tenía la forma de avellana como el bardo, era completamente plano por ambos lados. - Bueno, igual lo sabe tocar también. Si no ya aprenderá jijiji. - Corrió escaleras arriba y salió por la puerta hacia cubierta rasgando las cuerdas como si supiera, de manera estridente para llamar la atención del músico. - ¡Ostras! ¡EL ARROZ! - Dejó el instrumento allí apoyado en la pared sobre el suelo de cubierta con delicadeza y corrió escaleras abajo.
Esperaba que no se hubiera echado nada a perder. El sofrito estaba un poco muy sofrito, y el arroz se había pasado no un poco... - Eres un desastre Tobías, no puedes estar a varias cosas a la vez, aprende a centrarte de una vez. - Se repitió en voz alta, a ver si calaba de una vez el mensaje. Mezclo lo que se había convertido en gachas de arroz con el sofrito un tanto requemado y no tenía mala pinta del todo. Ojalá les hubiera podido preparar algo más digno, pero tirar ese alimento era un desperdicio que no se podían permitir, no había demasiados recursos en aquella cocina y no sabía cuan largo sería el viaje.
Preparó la mesa y llamó a sus nakamas desde allí con un fuerte grito. - ¡A COMEEEEEER! - Esperando pensó que después debería pescar algo para llenar un poco la despensa. - La bandera Tobías... Ya estás volviendo a divagar. -
- Encantado Kuraku, ya has escuchado a la señorita, ni se te ocurra morir por nadie, contigo moriría parte de cada unos de los que formamos esta tripulación. No me seas egoísta. - Tobías sonrió con mucho cariño a Kuraku.
Tobías miró hacia arriba buscando el cielo pero se encontró por el camino la parte más alta del mástil central, donde residía la bandera de aquellos asquerosos piratas esclavistas. Desclavó la katana de Nekah del suelo, la envainó y se la colocó como pudo en el cinturón. - Te la cojo prestada. - Se puso a trepar por las cuerdas trenzadas en cuadrícula que ascendían desde la barandilla de cubierta más cercana hasta el carajo. Ya arriba, desenvainó la espada y cortó las cuerdas que amarraban aquella horrible bandera y la soltó a merced de la corriente en contra que ejercía el aire que atravesábamos en dirección hacia nuestro siguiente destino, todavía incierto.
De nuevo con sus compañeros en cubierta le entregó la katana a Kuraku y les comentó que se retiraba a buscar un despacho temporal para hacer sus cosas, lo que no les dijo es que su idea era comenzar a diseñar una bandera bajo la que navegar, quería que fuese una sorpresa y ya tenía el momento perfecto para sacarla a la luz solo le faltaba materializar la idea para tenerla preparada para ese momento.
De camino a la bodega se plantó frente al gyojin al pasar por su lado. - ¿Ya sabemos hacia donde ir Gronn? Menos mal que estás tú, no se que haríamos si no.
Una vez entró en la bodega, recordó que hacía un día por lo menos que no comían nada y más o menos el mismo tiempo que no escuchaban a su músico tocar. Necesitaban ambas cosas, así que pospuso la bandera para buscar una cocina y algún instrumento con el que Garnet pudiera deleitarlos y animarlos. La cocina estaba allí mismo tras bajar el primer tramo de escaleras. Puso agua a hervir en una olla y le echó un buen cuenco de arroz. Mientras picó un poco de pimiento, cebolla y ajo y los puso a sofreír a fuego lento. Mientras busco en los dos camarotes adyacentes y tras mirar en un par de grandes baúles se le iluminaron los ojos al ver un estuche con forma de bardo allí apoyado en una pared. - ¡Menuda suerte! Garnet va a llorar de la emoción. - Lo abrió impaciente para mirar en su interior, y al principio sonrió ampliamente, pero se hizo un poco más estrecha al contar las cuerdas. El bardo de Garnet tenía ocho cuerdas y este instrumento doce y su cuerpo no tenía la forma de avellana como el bardo, era completamente plano por ambos lados. - Bueno, igual lo sabe tocar también. Si no ya aprenderá jijiji. - Corrió escaleras arriba y salió por la puerta hacia cubierta rasgando las cuerdas como si supiera, de manera estridente para llamar la atención del músico. - ¡Ostras! ¡EL ARROZ! - Dejó el instrumento allí apoyado en la pared sobre el suelo de cubierta con delicadeza y corrió escaleras abajo.
Esperaba que no se hubiera echado nada a perder. El sofrito estaba un poco muy sofrito, y el arroz se había pasado no un poco... - Eres un desastre Tobías, no puedes estar a varias cosas a la vez, aprende a centrarte de una vez. - Se repitió en voz alta, a ver si calaba de una vez el mensaje. Mezclo lo que se había convertido en gachas de arroz con el sofrito un tanto requemado y no tenía mala pinta del todo. Ojalá les hubiera podido preparar algo más digno, pero tirar ese alimento era un desperdicio que no se podían permitir, no había demasiados recursos en aquella cocina y no sabía cuan largo sería el viaje.
Preparó la mesa y llamó a sus nakamas desde allí con un fuerte grito. - ¡A COMEEEEEER! - Esperando pensó que después debería pescar algo para llenar un poco la despensa. - La bandera Tobías... Ya estás volviendo a divagar. -
Resumen
![[Imagen: l47Ucve.png]](https://imgur.com/l47Ucve.png)
