Un choque de (Eros)egos. [Presente Relativo - Eros]
#17
El contacto había sido efectivo, furtivo, lo había logrado: El topo parecía ceder lenta y progresivamente ante aquel manoseo cosquilludo sobre esa naricita sensible. Honestamente, Owen no sabía para nada la fragilidad nerviosa de esos animales terrestres sobre las cosquillas, pero era el único lugar al que pudo alcanzar debido a tener la trompa al descubierto en aquel agarre tan firme. Escupió su mano -¡IUGH!- ya que la misma, aparte de tener aquellas dos líneas fuertemente marcadas de esos dientes alargados como palillos y encorvados como una señora vieja habían quedado ensañados justo en la parte posterior de su palma. Fue soltado -¡AAAAAAAAGH!- haciendo que el pelirrojo, inevitablemente, llevase su mano ahora liberada hacia el cuello para frotárselo una y otra vez con mucho dolor mientras escuchaba, justo detrás de él, nuevamente, el sonido del crujir del pavimento. Aquel Eros topo, ciertamente, era un hueso durísimo de roer.

-Agh...qué puto cabronazo...¿¡PORQUÉ HICISTE ES- no lo veía por ningún lado, poniéndose de pie a los pocos segundos de haber escuchado como justo a sus espaldas el concreto, ciertamente, crujía con fuerzas. Ya eran varios los agujeros que había creado en todo su alrededor, pero, ciertamente y con facilidad, no divisó al Eros topo por ningún lado y así lo expresaba con una mirada perdida en todas direcciones -¿Dónde cojones se fue?- el dolor de cabeza seguía siendo atronador, provocándole cerrar los ojos con fuerza durante unos segundos, como quien busca enfocar la mirada. Hasta que, justo a su espalda, -¡!- No solamente escuchó el concreto romperse como ya lo había hecho anteriormente, sino, que ahora veía a un ofendido Erosito-topito que parecía sentirse fuertemente acosado por el pelirrojo producto de su manoseo a exactamente tres metros de distancia.

— Dijo que iba a tomárselo en serio, y comenzó a manosearme. Quiero que sepa que su conducta es cuanto menos reprochable, y que no está autorizado a tocar mi nariz de ninguna forma.

[Imagen: 2eb184ff4b02231551fd4d6bd64c6de2.jpg]
-¡PERO SI ME EMPEZASTE A AHORCAR HIJOPUTA!-

Lo miraba hacia abajo, ofendidito, al igual que el propio Owen que, con su ceño fruncido, empezó a criticar sus métodos cuestionables para buscar inmovilizarle -¿¡Y porqué cojones no me explicas qué significa funesto!?- y él sigue con sus obsesiones y manías. No puede evitarlo, es más fuerte que él -¿Porqué no me explicas qué le metiste a la bebida? ¿O eres venenoso, como los bichos esos que no parecen venenosos?- le miró detenidamente, aunque su vista se desenfocaba una y otra vez producto de la extraña y envenenada bebida que habían tomado -¿Ornitocorto? ¿Ornitorico? ¿Ortitorico? ¿Cómo es?- su vista divagaba hacia el cielo, tratando de recordar el complejo nombre de aquel animal tan estrafalario que solamente había visto en libros, al igual que, por primera vez, veía a un topo justo delante de sus narices -¿Cómo lo haces?- ahora, el pelirrojo, estaba fuertemente intrigado mientras observaba a Eros. Sabía que todavía estaban en combate y nuevamente podría sorprenderle, es más, tal vez aquel contacto le hubiese alterado un poco más, pero, ¿Qué más daba? Era la primera vez que veía a un humano convertirse en animal en su bendita vida.

Se aproximó hasta él, reduciendo velozmente aquellos tres metros de distancia. Aquel animalejito tan chiquitito pero evidentemente decorado como si fuese el propio Eros. Era muy diferente al mestizaje humanoide de antes, ahora sí parecía un topo hecho y derecho pero aquellos orbes, ámbar brillante, eran exactamente los mismo que conoció del sujeto con el que combatió. Se sentó justo frente a él, vendiéndose a un posible y nuevo ataque, casi olvidando el hecho de "haber sido envenenado" por el propio hombre-topo y estando fuertemente interesado en él. Buscó agarrarlo del cuerito con la mano izquierda mientras juntó las piernas y estaba ligeramente encorvado, levantando al topito que no era para nada pesado -¿Cómo te sientes siendo un topo?- estaba invadiendo su espacio personal otra vez, pero el hombre probablemente debería empezar a acostumbrarse que Owen era demasiado animal como para tener un mínimo de cortesía, decencia o a veces aprecio al espacio personal ajeno. Su rostro parecía el de un niño que analizaba algo tan curioso como extraño -¿Cómo sientes el cuerpo? ¿No es que los topos no ven un carajo porque no les hace falta, o algo así?- no lo tenía demasiado claro, pero sería lógico que, al ser animales que se manejan por el fondo de la tierra tuviesen la vista deteriorada. Empezó a moverlo un poco de izquierda a derecha, era ciertamente muy suave al tacto, extremadamente, ¿Eros usaba algún shampoo especial? -¿Cómo era...la fruta que te comiste?- entre-cerró los ojos, queriendo estar muy atento a la respuesta que daría finalmente.

Eso sí, empezaba a sacudir su mano derecha una y otra vez. Aquellos dientes apretaron demasiado fuerte y dejaron marcados esas dos líneas mínimamente torcidas.

¿Acaso existía más de una fruta distinta que otorgue poderes?

Me compre una cajita feliz
-Hablo- , Narro , -Pienso-
[Imagen: Fusaneitor.gif]
Cambios en estadísticas
Vitalidad: 1377 - 128 = 1249
Energia: 1404 + 0 = 1404
Espiritu: 480 + 0 = 480


Mensajes en este tema
RE: Un choque de (Eros)egos. [Presente Relativo - Eros] - por Owen Yang - 18-11-2025, 12:35 AM

Salto de foro:


Usuarios navegando en este tema: 1 invitado(s)