18-11-2025, 07:22 PM
La sinfonía de batalla que se llevo acabo aunque un tanto simple, mostro los destellos de las habilidades de aquellos nuevos guerreros del mar, no fue para tanto en la mente del oriundo de Wano, ya que las habilidades que el poseía no era algo nuevo, sin embargo, habían pasado una buena cantidad de días desde que había tenido que arrebatar el alma de algún cuerpo. Ahora el camino era uno tal cual, seguir avanzando en este mundo donde la confianza era algo muy valioso. Por ende, el mismo compañerismo que tenia con Sanemi, era algo de valor importante. Si bien sus aventuras apenas tenían un poco de haber dado inicio, ya habían pasado por algunas interesantes situaciones. El camino elegido y sus consecuencias eran parte de lo mismo.
| Realmente creían en lo suyo... jah al final su inexistencia tiene algo de sentido. | Respondía con normalidad hacia Toge, el cual también mostraba palabras un tanto irónicas, pero con mucho sentido. Dharma alcanzo a mirar los residuos de la batalla de ambos, no dijo nada más, sus pasos se dirigieron hacia una de las paredes del templo y tomo uno de los candelabros que contenían fuego, eran un tipo de lamparas de aceite o algo por el estilo. | Mas vale que tarden un poco más en intentarlo ya que no creo que los volvamos a ver Bro. | Sentencio en su habitual tono, como si fuera algo común del día, mientras al tomar una lampara la lanzaba hacia la parte del tercer piso con sumo cuidado de atinarle, no eran tan complicado, solo lanzo hacia arriba buscando que cayera con una pequeña parábola, al impactar dicha lampara se escucho como el vidrio dio de si y el fuego junto con los aceites comenzaban a incendiar esa zona.
Mirando hacia Sanemi, sin decir nada más siguió haciendo lo mismo un par de veces más del lado izquierdo donde le se ubicaba, sabiendo que su compañero haría lo parecido, sino es que ya había tenido una idea similar. El calor se comenzaba a propagar con lentitud, pero se podía comenzar a ver la madera y la pintura deteriorándose, aquellos símbolos de dragón cayendo lentamente de las paredes, la estructura tardaría unos buenos minutos en colapsar, suficientes para salir de ahí | Creo que este lugar no tiene más que ofrecer. | Dijo mientras comenzaba a salir con calma de aquel lugar, estirando su cuerpo, sus brazos lentamente se juntaban hacia atrás y después aflojaba su espalda, buscando esa relajación que le agradaba, quizá solo se había convertido en un habito hacerlo, pero le funcionaba ya que tenia que manejar armas cotidianamente. Así sin mas comenzó a caminar hacia la salida, esperando por su parte también que Sanemi lo hiciera.
Mientras caminaban se podía sentir las llamas consumiendo el lugar, quizá para las altas horas de la madrugada algunos aldeanos se percatarían de lo sucedió, quizá la anciana entendería el juicio que se ejerció y esta intentaría huir o cambiar, pero ese tipo de nimiedades no cobraban mucho sentido en la mentalidad del espadachín, quizá también habría gente que agradecería el final de ese templo.
| Realmente creían en lo suyo... jah al final su inexistencia tiene algo de sentido. | Respondía con normalidad hacia Toge, el cual también mostraba palabras un tanto irónicas, pero con mucho sentido. Dharma alcanzo a mirar los residuos de la batalla de ambos, no dijo nada más, sus pasos se dirigieron hacia una de las paredes del templo y tomo uno de los candelabros que contenían fuego, eran un tipo de lamparas de aceite o algo por el estilo. | Mas vale que tarden un poco más en intentarlo ya que no creo que los volvamos a ver Bro. | Sentencio en su habitual tono, como si fuera algo común del día, mientras al tomar una lampara la lanzaba hacia la parte del tercer piso con sumo cuidado de atinarle, no eran tan complicado, solo lanzo hacia arriba buscando que cayera con una pequeña parábola, al impactar dicha lampara se escucho como el vidrio dio de si y el fuego junto con los aceites comenzaban a incendiar esa zona.
Mirando hacia Sanemi, sin decir nada más siguió haciendo lo mismo un par de veces más del lado izquierdo donde le se ubicaba, sabiendo que su compañero haría lo parecido, sino es que ya había tenido una idea similar. El calor se comenzaba a propagar con lentitud, pero se podía comenzar a ver la madera y la pintura deteriorándose, aquellos símbolos de dragón cayendo lentamente de las paredes, la estructura tardaría unos buenos minutos en colapsar, suficientes para salir de ahí | Creo que este lugar no tiene más que ofrecer. | Dijo mientras comenzaba a salir con calma de aquel lugar, estirando su cuerpo, sus brazos lentamente se juntaban hacia atrás y después aflojaba su espalda, buscando esa relajación que le agradaba, quizá solo se había convertido en un habito hacerlo, pero le funcionaba ya que tenia que manejar armas cotidianamente. Así sin mas comenzó a caminar hacia la salida, esperando por su parte también que Sanemi lo hiciera.
Mientras caminaban se podía sentir las llamas consumiendo el lugar, quizá para las altas horas de la madrugada algunos aldeanos se percatarían de lo sucedió, quizá la anciana entendería el juicio que se ejerció y esta intentaría huir o cambiar, pero ese tipo de nimiedades no cobraban mucho sentido en la mentalidad del espadachín, quizá también habría gente que agradecería el final de ese templo.
| D e v i l s | N e v e r | C r y |
