21-11-2025, 11:51 PM
"Somos ángeles y demonios al mismo tiempo.
No somos una sola persona, sino una contradicción,
una complejidad de fuerzas que luchan dentro de nosotros"
- Mario Mendoza.
Zhang cerró aquel viejo libro que había encontrado en la biblioteca. Era una frase interesante, y aquellas palabras... daban vueltas por la mente de aquel burro, quien constantemente dudaba de su ser. Y es que era tan complejo encasillarse, y tan imposible aceptarse, que los años no eran suficientes para comprender la esencia de su vida.
Pronto saldrían al mar, y un océano de recuerdos le había estado acompañando desde que pisó aquella isla. Zhang no quería repetir su historia, pero entendía que aquel viaje sería duro y que abrir el corazón podría destrozarlo en mil pedazos. Pero en eso consistía la vida: en desaprender y reconstruirse.
Silencio, su amigo, se había desaparecido hacía unas horas, pues aquel clima cálido y fiestero parecía enloquecer al primate. Lo mejor era que disfrutara del lugar, pues podría pasar mucho tiempo para que sea tan feliz de nuevo. Zhang sonrió de oreja a oreja; pues aquel mono calentaba su frío corazón.
De pronto, una voz familiar lo alertó de inmediato. Se dispuso a abrir aquella puerta con rapidez, o con la suficiente que su viejo cuerpo le permitía. Al hacerlo, Bai, la joven con dulce aroma, se encontraba frente a él. junto a ella, una libreta de gran tamaño dibujaba una planta familiar.
Zhang dio un paso al frente mientras hacía una pequeña reverencia a la chica. Movió su mano para saludar con ella —. ¡Saludos, joven Bai! —Dijo Zhang, mientras colocaba sus manos sobre el dibujo —. Hmmm — musitó de forma natural, mientras golpeaba el suelo con su pezuña. Esta era una visita inesperada, pero estaba dispuesto a ayudarla en lo que necesitara.
Zhang era un poco lento, pero pronto lo comprendió. —Árbol del dragón — dijo, apuntando con el dedo aquel dibujo que, tras afinar un poco su único ojo, logró descifrar. La chica parecía interesada, y por la forma en que se encontraba preparada, era como si se tratase de alguna expedición.
Zhang dio un salto de alegría, y como si hubiese estado esperando todo el día, tomó una de sus mochilas, un poco de té y todo lo necesario para una pequeña expedición. Necesitaba prepararse para hacer diferentes remedios, y qué mejor que hacerlo acompañado de un bello ángel. Zhang sonrió de nuevo y, entonces, salió de aquella habitación para empezar la aventura.
Al salir del lugar, Zhang sintió la humedad en su cuerpo y el sol que brillaba sobre él. Estaba bien sentir miedo, pero no era excusa suficiente para ser feliz y continuar su viaje, pues el camino, aunque tormentoso, algún día nos llevará al lugar indicado. —Vamos — dijo Zhang, inclinando un poco la cabeza para poder verle el rostro.
Zhang se encogió de hombros, sin saber realmente dónde empezar a buscar; no conocía nada del lugar, pero tal vez su compañera conociera el camino. Zhang esperó a que su compañera indicara el sendero, y rezaba a dios para que la chica le entendiera un poco.
Off
Zhang Guolao
"El vacío no se mueve, pero lo contiene todo"
❄ La Calma del Vacío
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?Nv.19 — Logia Yuki Yuki
