23-10-2023, 02:38 AM
Sasha llevaba el timón con un puchero en su cara, llevaban una semana en altamar y estaba aburrida, necesitaba pisar tierra firme ya. Gronn le había quitado el Den Den Mushi diciéndole que era muy peligroso al pertenecer a una tripulación tan peligrosa como la de los piratas Sticky, por eso estaba de morros, la única diversión que había encontrado se le había sido arrebatada. Pero por suerte, el gyojin les había dicho que estaban cerca de una isla ya que el clima se estaba estabilizando poco a poco.
La cara de la semioni cambió por completo cuando la silueta de la isla se divisó en el horizonte, ¡Por fin iban a tener una nueva aventura en tierra firme! Escuchó las ordenes de Gronn y se mantuvo alerta siguiendo las indicaciones de Garnet para esquivar los posibles obstáculos. La rubia iba con muchísimo cuidado al llevar el timón, ya que no era solo el navegar en plena oscuridad de medianoche, sino que tenía que llevar un timón de tamaño humano, debía pedirle cuanto antes a Tobías uno más cómodo acorde a sus cuatro metros. Escuchó al gyojin pedirle que pusiera rumbo hacia un hueco en la costa. — ¡Vale! — contestó la semioni maniobrando veinte grados a babor y al poco tiempo atracaron entre dos acantilados.
Sasha se fijó en como Gronn se llevaba el cuerpo de Nekah y aprovechó para ir a buscar madera a la bodega, así ayudaría para que le fuera más fácil a Tobías hacer una balsa, en la que pondrían los cuerpos de los compañeros que habían perdido la vida en la batalla de los cabos gemelos. Ver ambos cuerpos sobre la madera hizo que la semioni fuera consciente de la situación: habían matado a tres miembros de su familia sin que ella pudiera hacer nada para impedirlo.
La rubia era consciente del largo camino que le quedaba por delante: todavía era muy joven, pero por eso mismo, tenía muchas cosas que aprender y una de ellas era volverse más fuerte. Esperó hasta que Gronn se llevara una de las plumas negras de Nekah para hacer lo mismo, solo que ella se llevó dos, Sasha estaba segura que a Bepso le hubiera gustado tener una en el limonero ya que ambos eran muy buenos amigos. La semioni decidió tomar la palabra cuando Gronn acabó de hablar. — Seguiremos las aventuras que no habéis podido tener y os buscaré en las estrellas cada noche. — dijo la joven con pena, entonces se acercó un poco más para susurrar a ambos cuerpos. — Si veis a mis padres decidles que estoy bien. Que he encontrado a unos amigos a los que llamar familia y que me cuidan mucho. — completó Sasha al borde de las lágrimas y apretando los labios. Se apartó despacio de la balsa y se sentó con ambas plumas en la mano derecha y cogiendo la tela de la parte baja del pantalón, a un también emotivo, Gronn. No quería perder a nadie más, pero ese no era el momento, por lo que procuró mantenerse fuerte en aquel improvisado funeral al lunarian y al mink.
La cara de la semioni cambió por completo cuando la silueta de la isla se divisó en el horizonte, ¡Por fin iban a tener una nueva aventura en tierra firme! Escuchó las ordenes de Gronn y se mantuvo alerta siguiendo las indicaciones de Garnet para esquivar los posibles obstáculos. La rubia iba con muchísimo cuidado al llevar el timón, ya que no era solo el navegar en plena oscuridad de medianoche, sino que tenía que llevar un timón de tamaño humano, debía pedirle cuanto antes a Tobías uno más cómodo acorde a sus cuatro metros. Escuchó al gyojin pedirle que pusiera rumbo hacia un hueco en la costa. — ¡Vale! — contestó la semioni maniobrando veinte grados a babor y al poco tiempo atracaron entre dos acantilados.
Sasha se fijó en como Gronn se llevaba el cuerpo de Nekah y aprovechó para ir a buscar madera a la bodega, así ayudaría para que le fuera más fácil a Tobías hacer una balsa, en la que pondrían los cuerpos de los compañeros que habían perdido la vida en la batalla de los cabos gemelos. Ver ambos cuerpos sobre la madera hizo que la semioni fuera consciente de la situación: habían matado a tres miembros de su familia sin que ella pudiera hacer nada para impedirlo.
La rubia era consciente del largo camino que le quedaba por delante: todavía era muy joven, pero por eso mismo, tenía muchas cosas que aprender y una de ellas era volverse más fuerte. Esperó hasta que Gronn se llevara una de las plumas negras de Nekah para hacer lo mismo, solo que ella se llevó dos, Sasha estaba segura que a Bepso le hubiera gustado tener una en el limonero ya que ambos eran muy buenos amigos. La semioni decidió tomar la palabra cuando Gronn acabó de hablar. — Seguiremos las aventuras que no habéis podido tener y os buscaré en las estrellas cada noche. — dijo la joven con pena, entonces se acercó un poco más para susurrar a ambos cuerpos. — Si veis a mis padres decidles que estoy bien. Que he encontrado a unos amigos a los que llamar familia y que me cuidan mucho. — completó Sasha al borde de las lágrimas y apretando los labios. Se apartó despacio de la balsa y se sentó con ambas plumas en la mano derecha y cogiendo la tela de la parte baja del pantalón, a un también emotivo, Gronn. No quería perder a nadie más, pero ese no era el momento, por lo que procuró mantenerse fuerte en aquel improvisado funeral al lunarian y al mink.
Resumen
