[EVENTO CAMBIO ZONA] El camino para ser alguien; Parte 3 [TORRE]
#3
La vida en Zou era todo lo soñado. Monitas, fama, dinero, cocodrilos Lamborguini, aves Bugati... Yo estaba de puta madre aquí, a pesar de mi edad me mantengo aún en forma en ser el alma de cualquier sitio, soy el peak de la gente molona en este sitio y todos lo saben. Pero de vez en cuando, me apetece ir a ver a mi primo, a mi compadre, al asqueroso de Pawurs a sus tierras y darme una vuelta por allí y que puedan contemplarme totalmente. Se me había ocurrido un negocio cojonudo con su ayuda y así poder llevarnos una buena cantidad de dinero. Dinero que luego se podría gastar en cosas esenciales y útiles, como una fiesta por todo lo alto, es un básico, ya lo dice la Constitución de Urususu, y así hay que cumplirla.

El viajecito había sido movido, tuve una resaca dentro de otra resaca, sin saber como era posible, pero no hay resaca que pueda parar al príncipe del mete-saca. O eso decían los rumores de mi. Los rumores y los vítores. Y los gemidos. Sobre todo los gemidos. Las señoritas no podían estarse quietas cuando el señor de la fiesta aparecía, el paladín del jolgorio se dejaba ver, el maestro de la ceremonia hacía acto de presencia, el dueño de la cogorza estaba ahí. Y no las culpaba: ellos quieren matarme y ellas montarme.

Skypiea era estirado y aburrido, y sólo iría ahí para ver a mi primo Pawurs si el negocio era bueno. Primo carnal, sangre de mi sangre... mamá tuvo una vida social muy movidita. Claro, de tal palo tal astilla. ¿Cómo podía juzgarme? Era imposible. Soy injuzgable hasta por mi mismo. Por suerte para la familia yo era el cerebro pensante en las operaciones especiales y en las penetraciones esenciales, y aquel periódico hablando del cachondeo que iba a haber en los Blues se traducía en una cosa: pasta gansa, parné, money money, brilli brilli, la tela, la panoja, los napos, la guita, la plata, los cuartos, la mosca, la fariña, el fajo, los lereles, las pelas, los verdes, el caldo, la lumbre, el suelto... Vamos, el dinero contante y sonante.

Estando en la isla del cielo, sólo tenía que seguir a Pawurs para que las muchachitas aladas me rodeasen — ¡TODA LA MUHERE QUE TENGAN UN MORENO, VALORENLO, QUE ESO TA ECASO EN EL MERCAO! — grité mientras se me avalanchaban las zorras putas — ¡Wacala wacala wacala! — reí abrazando con mis manos dos cinturitas prietas de esas muchachitas — Tu lo que quierre e plobal al Rey Macaco, tu sabe-sex — dije mirando a una de ellas bajando la cabeza para que las gafas se deslizasen levemente por el tabique de mi nariz, mientras mi primo daba sus órdenes y hacía sus jaleos raros y con un grito enorme llamando a su pajarraco espantó a mis pajaritas, quienes parecían temer la ira de aquel anciano. Las vi bajar del navío con pesar y pena y me acerqué a mi primo — Al conjunto de mi amada eposa, la pastora Clotilde Gimiene, mujel que amo y apresio, mujel que quiero, mujel que etoy enamorado de ella, mujel que etoy ofisiado de ella, mujel que depué del dinero repiro por ella, mujel que de que que me tiene loco prendio-sex — y nos paramos delante de un barco que no tenía nada de glamour ni estilo — Pero que e lo que e eso mi lidel, ute me quiere dejar a mi en mal lugá con las sssseñorita — dije bajándome un poco las gafas con los dedos, y recolocándomelas cuando mi primo terminaba de hablar con los demás de sus cosas y nos montábamos en la embarcación, que poco después desapareció desplazándose a una velocidad increíble hacia el destino que habíamos prefijado.

— ¡WAAAAO! —
Cuando llegamos, con el sonido de una pompa explotando, no pude si no exclamar de asombro. Ese poder de mi primo era la mera verga y me traía por el camino del demonio — Tu no sabe la diablura que yo podría haser con eso mi lidel ¡no esíte pajaríta que se me resita a mi con ese podel del diablo! — pero su respuesta fue ponerse a hablar de asquerosas gachas y diversas tonterías, gritándome y recordándome que tuviera que comprar pan — ¡EL HUESASO! — le grité dispuesto a recriminarle golpeándole con mis dedos en su hombro, pero nos volvió a desplazar algunos metros más allá, a donde había una serie de personas. Ahí, mi primo comenzó a presentarse dando un discurso muy de su estilo, y yo me dediqué a mostrar mi desdentada dentadura y a mover las cejas mirando a las muchachitas que había ahí para mi. Entonces mi primo mencionó al diablo — ¡EL DIABLO! — dije de fondo de su discurso, pero continuó hablando. Para cuando terminó y mientras me dirigía a una de las cajas de fruta que había en el lugar, exclamé con los brazos extendidos y las manos abiertas — ¡Fama! ¡Dinero! ¡Mujere! ¡Lamborgini! ¡Mersede Bens! ¡Maserati! ¡Bugati! ¡Todo lo que uhté quiera! ¡Ese pana mío que etá ahí y yo podemo hasel realida la cosa má difisil del mundo-sex! — dije mientras la abría y me apoyaba en ella — Utede se sacan el podel del diablo que se queda acá en la frutica, y si alguno de utede quiere alguno de lo podere que se queden acá yo se lo dejo rebajao y fasilito para que lo tengan right now ya mihmo — dije, mirando a la chiquita de las alas que me recordaba a las que antes me habían sido arrebatadas — ...sex — maticé, relamiéndome los labios — Claro que eto también silve para lo que no quieran quitarse suh podere pero que tú si quiera los suyo. Sólo trae a ese pana tuyo aquí para que mi primo mi lidel le saque el diablo y yo lo gualde en eta frutica y yo se la puea vendel a uté para que tenga el podel que siemple quiso ¿uté me entiende? Claro que si mi lidel si la gente nueva buena sabe bien de qué va el asunto-sex — finalicé, hurgando entre mis dientes con la uña de mi dedo meñique mientras los miraba atentamente.





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RE: [EVENTO CAMBIO ZONA] El camino para ser alguien; Parte 3 [TORRE] - por Urususu Ushoku - 23-11-2025, 08:53 PM

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