[personajeinvalido=2283]
![[Imagen: asgCAER.png]](https://i.imgur.com/asgCAER.png)
-¡MERCEDES, NO TE DETENGAS, SALDREMOS LOS TRES DE AQUÍ VIVOS SÍ O SÍ!-
Aquel camino de rocas separadas permitía que, el muchacho aún tiritando y con sangrados aleatorios que brotaban de su cuerpo (Y con daños críticos) saltase de peldaño en peldaño con la compañía de aquella gigantesca mujer de gran cuerno en la frente y que, luego de la impresionante y cruenta batalla que habían tenido, ciertamente, estaban siendo capaces de poder escapar de aquel monstruoso lugar en una sola pieza. En los brazos del pelirrojo yacía su mujer favorita, aquella chica que siempre parecía tener los ojos cerrados y que, aunque algo sucia y desarreglada, se veía en muy buenas condiciones a diferencia de su futuro compañero de vida, el cual tenía las hormonas explotadas y que aclamaban por detenerse. Él sabía que, si lo hacía, su cerebro le pondría un freno para congelarle o desmayarle. Parecía como si, ambos, siempre estuviesen en desacuerdo con tomar decisiones en general: Owen forzando la máquina hasta la última gota de sangre y, su cerebro, como está loco, detenerle. Aunque ciertamente su cerebro es él mismo, parecían dos elementos peleando por el control de una misma cosa. Algo bastante esquizofrénico, a decir verdad.
No había dudado ni un solo segundo en viajar directamente hacia aquella torre central, tan llamativa que no permitía pensar en absolutamente nada más que encontrar la salida de aquel desolado, oscuro y preocupante lugar mientras que, finalmente, fue capaz de poner los pies sobre una tierra mucho más firme que el desfile en procesión de rocas que solo invitaban a un posible desastre si se llegaba a resbalar con una sola. Owen no había detenido su marcha ni un solo segundo, el calambre sería letal si lo hacía -¡Mercedes, subamos a ver si encontramos alguna salida en altura!- exclamó el pelirrojo que, aún con la adrenalina al máximo y los niveles de cortisol quebrados, corrió directamente hacia aquel interior de la torre para empezar a subir a ella y, jadeando a más no poder y deteniendo su marcha en cuanto llegó a la cima, divisó a varias personas, demasiadas para su gusto -...agh...agh...- jadeaba de manera incontrolable mientras que el sangrero era total, con su pecho y espalda inflándose a más no poder. Cuando enfocó sus ojos y sin soltar a su mujer favorita de entre sus brazos, pudo divisarlos: Un hombre tigre que parecía estar herido igual que él, otro con una máscara de animal y con ojos tan sanguíneos y horrendos como los de una blasfemia, pero lo que pudo notar fue, automáticamente, un respingo al escuchar una voz que conocía de forma tan característica como evidente, ¿Estaba distorsionada? ¿Porqué se escuchaba tan quebrada?
Owen… aléjate de esos… imbéciles… ayuda al cuervo… es un aliado… Gwen cuidado… Kiyoshi… Odeth… retrocedan… llévense lo que quieran del cofre!!! Y el cofre mismo… SAQUEAD TODO NO DEJÉIS NADA COMAÑEROS!!!—
![[Imagen: Sd7pZuy.png]](https://i.imgur.com/Sd7pZuy.png)
-¿¡Maki!? ¿¡Eres tú!? ¿¡COMAÑEROS!?-
¿Qué le había pasado? Parecía un concepto muy, muy parecido al que tenía Eros, el hombre-topo: Mitad animal, mitad persona -Gwenchi, puedes...bajar.- dolían los brazos, dolían los músculos, dolían las piernas, pero Owen se agachó ligeramente y ayudó a su mujer favorita a que pudiese ponerse de pie ya que, como mínimo, tenía una aliada en semejante infortunio de situación...aunque andaba un poco enloquecida, claro está -¡¿Tú también te comiste una fruta del coño de esas?!- No podía creerlo, ¿Ella también? -...Tsch.- él había quedado tan maltrecho, tan lastimado, tan arruinado...¿Maki? Estaba intacta, in-tac-ta, solamente manchas de suciedad y tierra. Una expresión repleta de frustración se escapó hacia un lado mientras su rostro, aún manchado con sangre y que el pelirrojo intentaba quitarse con la mano izquierda desaparecía -Yo estoy a punto de desmayarme...y...ésta tipa...Gwen también se ve perfectamente.- desgraciadamente el muchacho no tuvo ningún ápice de contexto de lo ocurrido en el infierno personal de ambas mujeres, pero, ciertamente, le resultó inevitable volver a sentirse débil. Otra vez. Empezó volver a salirle sangre del ojo por los nervios.
— Amiga tuya, asumo... La mujer que está siendo cargada por el muchacho de cabellos rojos es amiga mía y la mujer gigante que los acompaña también —
![[Imagen: iRRRcDv.png]](https://i.imgur.com/iRRRcDv.png)
-¿¡!? ¿¡EROS!?-
Conocía aquella voz tristona, apagada y melancólica hasta a un kilómetro de distancia: El famoso hombre topo, fue completamente incapaz de no voltearse a verle en ese preciso instante mientras sintió -¿?- repentinamente, cómo Gwen, la chica que le tenía totalmente capturado emocionalmente, entre-lazaba sus dedos con los de él -Aquí estoy, Gwen.- sonriéndole, incluso, aunque sus ojos, a veces, lanzaban destellos de colores, invitándole a desmayarse -¿Y yo no soy amigo tuyo, cabrón?- incluso en una situación así, el pelirrojo fue incapaz de no alzar una ceja con bastante incomodidad ya que mencionó literalmente a Mercedes y a su mujer favorita, y él fue simplemente "el chico de cabello rojo" -Gracias por enseñarme lo que significa la palabra funesto. Eres un funesto, muy, mucho funesto.- no sabía la conjugación verbal de la palabra, así que el hombre pelivioleta podía tomarse el concepto de la palabra como quisiese.
— Al fin diste con ella, tonto. No veo a Uker cerca, pero intentaré apuntarle con mi rifle si es que aparece para que no se le acerque. —
![[Imagen: d431147099866909ce5a99b2a3d8c375.jpg]](https://i.pinimg.com/736x/d4/31/14/d431147099866909ce5a99b2a3d8c375.jpg)
-Kiyoshi...tío...qué alegría me da verte, coño.-
Porque un médico le vendría excesivamente bien en una situación como la que estaba viviendo. Poco a poco, la calma abundaba en el corazón del pelirrojo al ver varias caras conocidas que parecían haber sufrido un destino parecido al de él. Sin soltar y teniendo a su chica favorita atrapada de la mano, sonrió en cuanto Kiyoshi, automáticamente, lanzó una referencia acorde a lo vivido hacía unos pocos días atrás en el Reino de Samba -Y tú tienes mucha facilidad para ponerte en pedo, ¿Eh, borrachín?- porque la picardía en la voz del muchacho y su sonrisa con su ceño fruncido desafiante invitaban a aquella complicidad que, adornada por una cantidad enorme de heridas, probablemente, le generasen cierto espanto en alguien tan hermético e higiénico como el pelinegro.
¡PLISH!
-¿Qué...ha pasado?-
Gracias al agudísimo sentido del oído del pelirrojo, justo detrás de ellos, algo sonó con intensidad, una explosión que tenía muchos detalles acuáticos y con eco, como si se tratase del "Pop" de una burbuja en una escala muy grave. Cuando el pelirrojo quiso dirigirse hacia allí, un enorme barco maltrecho y desvencijado había aparecido, en un enorme tropel de personas donde, dos en específico, empezaron a ir directamente hacia donde se encontraban todos reunidos. Eran fácilmente divisibles en altura, más gracias a tener una vista aérea y periférica de buena parte del lugar en donde se encontraban -¿Quiénes...son esos? Vienen...hacia acá.- había preocupación en el pelirrojo, la suficiente para no saber qué o quiénes se acercarían a todo aquel pequeño grupito.
El primero en aparecer fue un tal "Pawurs", uno que tenía un aspecto oscuro, cansado y encorvado, aunque con ciertos rasgos de animal. Era la primera vez que el pelirrojo veía a alguien así y, ciertamente, parecía que toda su vida había estado rodeado de simples humanos cuando, fuera del mundo, existían ciertos animales antropomórficos y seres de tamaños y formas excesivamente variadas. Owen, por muy maltrecho que estuviese, estaba prestando atención en demasía a aquello que el primero mencionó, "La posibilidad de quitarte una fruta por un módico precio, y su correspondiente consecuencia" -¿Los poderes...se pueden quitar?- fue una pregunta genuina, es decir, parece ser un proceso reversible, ¿Cómo? Estaba confundido, muy, mucho, porque peor fue aquel que le provocó un latido intenso en su corazón: El mono carnavalesco de acento extraño que, peor aún, disponía de múltiples frutas de colores expuestas casi como si fuese un mercado callejero. Parecía algo tan habitual, tan normal, que hasta el pelirrojo que había sido un mercader y traficante una enorme parte de su vida, ahora, se sentía un pececito nadando con tiburones -Una...fruta.- se vio tentado, demasiado. No tenía dinero, pero, ¿Y si la robaba? ¿Y si se las quitaba de las manos?
-¿Y si consigo el poder que me falta para proteger a quienes quiero? ¿Y si se la robo y salgo corriendo? No lo va notar, se la quito, corro, y listo. Y así puedo proteger a Gwen, a mi madre, a los de Tamanegi, vivir hasta que esta chica cambie este mundo de mierda. Puedo hacerlo, lo haré, ¿Cuál agarro? ¿La banana? ¿El melón? ¿Se comen? ¿Y si la muerdo y corro? ¿Maki tiene una también? ¿Soy el único zafio de todos los de aquí que no tiene poderes mágicos? ¿Y s-
Pero como siempre, Gwen, era capaz de quitarle de sus deseos, de sacarlo de ese estado mental de absorción total y de tomar la mala decisión de arrebatarle una de aquellas y salir corriendo como si cuerpo, instintivamente, le gritaba: "¿Puedes llevarme adonde están personas de las frutas?" -¡!- y aquel vacío total en el que se había ido su mente durante varios segundos y donde una ansiedad total le estaba comiendo la cabeza, ella, siempre siendo capaz de tirar de los cables correctos, le hizo reaccionar -...vamos.- y ahora parecían aproximarse aún más ante ambos que parecían gente de negocios a una escala completamente diferente a las cuestiones terrenales y mundanas que el pelirrojo habría tenido toda su vida.
Su mujer favorita no solamente ni dudó en presentarse ante ellos, sino, que, incluso, pidió de qué manera podría ser capaz de poder controlar mejor aquellos poderes que parecía haberse ganado producto del extraño alimento. Sintió cómo la unión entre ambos se apretó con fuerzas, producto de la culpa y los nervios que la chica parecía haber tenido y, el pelirrojo, acariciándole la unión con el pulgar, buscaba calmarla sin siquiera mencionar una sola palabra -Mientras estés conmigo, no me importa.- llegó a pensar, ya que llegaron sus palabras clave: "Necesitaba un mentor" -...- y eso, disparó una idea totalmente explosiva en el pelirrojo, una similar y que no paró de darle vueltas desde su "combate" con Eros.
![[Imagen: d75da4f0fab2161b09fb334d1c00383a.jpg]](https://i.pinimg.com/736x/d7/5d/a4/d75da4f0fab2161b09fb334d1c00383a.jpg)
-¡Hey! ¡Y-yo soy Owen Yang! Tenemos el mismo apellido, sí, larga historia. No somos hermanos, ni primos, ni nada...joder, estoy cansado, y nervioso, y tengo hambre, y me duele todo.-
Buscó actuar justo exactamente después de la chica, mostrando un poco de descontrol en sus palabras -¿Cómo puedo conseguir la fruta más fuerte del mundo? ¿Pueden ayudarme a conseguirla?- sus palabras sonaban genuinas, desesperadas, mientras su cuerpo temblaba por los escalofríos de la adrenalina que, progresivamente, descendía hasta niveles neutros o más normales -Gwen- desvió sus orbes celestes hacia ella, con algo de angustia en su expresión, con sus ojos entre-cerrados -es capaz de hacer algo impresionante, algo...que le daría la fuerza para cambiar este mundo. Yo...- había un gesto que solía repetir en cuanto sentía la debilidad de su ser: Ver su palma abierta que cerraba muy ligeramente, cosa que comenzó a hacer -...no puedo con esta fuerza que tengo. Soy alguien...normal,- desvió su mirada hacia atrás, queriendo ubicar con los ojos, uno a uno, los impresionantes individuos tan particulares que allí yacían. Incluso recordó que la propia Mercedes se hizo pequeña y, desde adentro, implosionó al villano contra el que estaban peleando. Otra incomodidad más para sí, que se había percatado ahora que estaba más calmado -y todas las personas que me topé son...excepcionales, literalmente hablando.- su vista volvió a ambos dos, sabios, llenos de conocimiento y que superaban en años luz a Owen en los posibles secretos de este mundo y su poder -¿Cómo puedo buscar la mejor fruta del planeta? ¿Cuál es su poder? ¿Hay algún bicho en el que me pueda convertir, no sé, en Dios?- no sabía si algo así existiría, ¿Podría ser? -¿En un ente mitológico? ¿Poder lanzar un rayo vaporizador de las manos? No sé, ¿Algo?- sus dudas eran desesperadas, pero, ciertamente, necesitaba conseguir el poder máximo, para así asegurarse de proteger a Gwen hasta que pueda cambiar los corazones de todo este mundo retorcido que él sufrió de primera mano -...ya la tiene alguien?-.
Me compre una cajita feliz
-Hablo- , Narro , -Pienso-
![[Imagen: Fusaneitor.gif]](https://sig.grumpybumpers.com/host/Fusaneitor.gif)
