24-11-2025, 03:39 PM
(Última modificación: 24-11-2025, 06:48 PM por Fyodor.
Razón: Editar barra de vida y salud
)
[personajeinvalido=2283]
Lento… Demasiado lento… Cuando llegué a la torre pude darme cuenta de porqué Krysser me había indicado que fuese. Desde mi elevada posición pude ver sin problemas como un elegante barco se alejaba de la costa, directo a un banco de niebla donde, minutos después, acabaría escondiéndose de la vista de cualquier curioso.
-Dale saludos a todos de mi parte cuando les veas por casa. -Musité mientras me quedaba con el resquemor de no haber podido descubrir que miembro de mi amable y cariñosa familia había contratado a Uoyon-sama, echando de nuevo la vista al suelo y apreciando con ello como no habían tenido tiempo de recoger las cosas y que no había peligro aparente. -6 sillones… Hijos de puta… Ojala se hubiese quedado alguno rezagado para poder dárselo a esos piratas. -Pensé tras aterrizar al lado de un enorme y ostentoso cofre, apreciando desde ahí los 6 sillones de lujo, comprendiendo gracias a todo lo vivido esa noche y a mi capacidad de análisis que habíamos participado en los juegos de 6 tenryubitos y, aunque solo conocía la participación de mi familia, lo más seguro es que hubiesen participado diferentes casas.
Desde mi posición y gracias a mi excelente vista, pude notar como aquella carrera en dirección a la torre todavía tardaría en completarse. La enorme figura de Krysser, con bastante ventaja respecto a los demás, anunciaba que sería el segundo en llegar si no pasaba ningún imprevisto. Por lo que aproveche esos segundos que todavía faltaban para su llegada para, con un vistazo rápido, analizar todo el escenario y ponernos en ventaja respecto a los piratas, pues el ostentoso cofre que tenía a mi lado llamaba demasiado la atención y seguro que todos querrían quedarse con él.
Ojos que no ven… Corazón que no siente. -La solución era sencilla y estaba ondeándose delante de mis ojos. Si el problema era lo llamativo del cofre lo único que teníamos que hacer era taparlo antes de que llegasen los piratas y así ocultarlo de la vista de cualquier curioso. Si quitamos algún trozo de la carpa se acabaría cayendo por lo que no es una opción -Pensé en voz alta, quitándome la idea de usar la carpa para repasar una estrategia que ya tenía clara y en la que sabía que podía contar con Krysser para defenderme si algo salía mal.
Tras eso y mientras Krysser empezaba a ascender la ladera velozmente, enfundé a Sekator y dejé el botiquin en el suelo para, una vez con ambas manos libres, extender mis brazos y empezar a generar 4 gruesas y largas cadenas, de casi 20m de largo, usándo mi poder de akuma no mi para envolver el cofre por completo, alterando con ello su característica silueta y ocultando también los dorados adornos del mismo. Segundos después, con el corredor más cercano aún lejos de nuestra posición, Krysser llegó a mi lado con su imponente figura, entendiendo el plan sin tener que explicárselo y tapando la totalidad del cofre con un rápido y sencillo movimiento usando su enorme cuerpo y holgada capa para tapar la posible vista de los restantes corredores.
¡Listo! – Proclamé tras dar un tirón y asegurar la ultima cadena soltandola y afianzando con ello que no se podía ver nada del cofre, agachándome para recoger el botiquin que había dejado en el suelo y procedía a sentarme encima del cofre, cerca de uno de los laterales, usando mi larga gabardina y mis grandes alas negras para tapar todo lo posible y de forma disimulada el lateral del mismo y la parte de atrás. Quedate aquí cerquita y tapalo todo lo que puedas, Krysser. Aunque no creo que haya nadie tan loco como para venir a por nosotros por un montón de con cadenas Fyofyofyo. – Concluí mientras dejaba el botiquin abierto encima del oculto cofre y empezaba a examinar y sacar los objetos que venían dentro, aunque no tenia mucha idea de para que servía cada cosa me servían para ocultar aún mas el cofre.
Segundos después llegó el siguiente corredor, la pirata de 50,8M Maki D. Zenin. Su actitud fue pasota y rara, como si quisiese entrar por unas puertas inexistentes en la formación rocosa con forma de torre, quedándose un buen rato centrada en eso para luego poner la vista en las armas de Krysser, sin saber que mi compañero no necesitaba mucha provocación para arrancarle la cabeza de un zarpazo. Aunque era un autentico bombón lleno de quemaduras que hacían que se me cayese la baba, por lo que trataría de hacer entender a Krysser que era mejor mantenerla con vida.
Después de eso llego el lunarian de 50,5M Dongryong, quedándose a más de 5 metros y llamándonos imbéciles, comprando con ello muchos boletos para que Krysser le arrancase también la cabeza, aunque también mencionó a un tal Uogon Sakana, lo que rápidamente me llevó a pensar en Uoyon-sama y, viendo los juegos que habían organizado los tenryubitos, ese debía ser otro de los campeones.
Siento si nuestra idiotez le resulta incomoda a su excelencia, pero aquí estamos ocupados curándonos de las heridas provocadas en estos dichosos juegos y, después de derrotar a Uoyon, yo no tengo ganas de seguir peleando. -Empecé mientras notaba como Krysser se contenía para no matar a ese pirata y ya con todos los medicamentos y utensilios del botiquin sobre el cofre, oculto a la vista de los demás bajo mis cadenas y resultandoles con ello imposible saber que era. - Por lo que aire, moreno. Que las peleas son en otra ventanilla. -Concluí, atentó a los movimientos del lunarian y preparado para salir volando y ganar distancia al mínimo gesto que indicase que iba a atacarnos, aunque al final se retiro sin poner pegas mientras el resto de corredores continuaba llegando, incluyendo más recompensas y unos marines que tuvieron que aguantar los improperios de la quemada.
Poco después el ruido de algo parecido a una explosión de aire me puso en alerta, pues no sabía si aquellos minutos de calma soló habían sido parte de esos dichosos juegos para que nos relajásemos y la aparición de la nada de un enorme navío que parecía haber estado hundido durante años hacia indicar que nuevos problemas se avecinaban. Aunque, instantes después, la aparición de 2 extraños y peculiares ancianos, calmó mi estado de alerta al ver su actitud y que el rollito del mink mono daba ganas de llevarse bien con él.
-¿Isla del cielo?… ¿Diablo?... ¿Poderes?... ¿Frutas? – Pawurs Ushoku y posteriormente su acompañante habían soltado tal cantidad de información que me había quedado sin saber como reacción pero empezando a hilar todo lo que me había pasado desde aquella extraña fruta que comí en Briss.
Mientras todo esto pasaba yo ya había organizado todo lo que estaba en el botiquin encima del montón de cadenas que ocultaba el cofre y estaba preparado para usarlo en mi propio cuerpo, teniendo ya lista una de las jeringuillas y varias pastillas en mi mano derecha. Pero, pese a eso, seguía alerta estando rodeado de tantos piratas.
Lento… Demasiado lento… Cuando llegué a la torre pude darme cuenta de porqué Krysser me había indicado que fuese. Desde mi elevada posición pude ver sin problemas como un elegante barco se alejaba de la costa, directo a un banco de niebla donde, minutos después, acabaría escondiéndose de la vista de cualquier curioso.
-Dale saludos a todos de mi parte cuando les veas por casa. -Musité mientras me quedaba con el resquemor de no haber podido descubrir que miembro de mi amable y cariñosa familia había contratado a Uoyon-sama, echando de nuevo la vista al suelo y apreciando con ello como no habían tenido tiempo de recoger las cosas y que no había peligro aparente. -6 sillones… Hijos de puta… Ojala se hubiese quedado alguno rezagado para poder dárselo a esos piratas. -Pensé tras aterrizar al lado de un enorme y ostentoso cofre, apreciando desde ahí los 6 sillones de lujo, comprendiendo gracias a todo lo vivido esa noche y a mi capacidad de análisis que habíamos participado en los juegos de 6 tenryubitos y, aunque solo conocía la participación de mi familia, lo más seguro es que hubiesen participado diferentes casas.
Desde mi posición y gracias a mi excelente vista, pude notar como aquella carrera en dirección a la torre todavía tardaría en completarse. La enorme figura de Krysser, con bastante ventaja respecto a los demás, anunciaba que sería el segundo en llegar si no pasaba ningún imprevisto. Por lo que aproveche esos segundos que todavía faltaban para su llegada para, con un vistazo rápido, analizar todo el escenario y ponernos en ventaja respecto a los piratas, pues el ostentoso cofre que tenía a mi lado llamaba demasiado la atención y seguro que todos querrían quedarse con él.
Ojos que no ven… Corazón que no siente. -La solución era sencilla y estaba ondeándose delante de mis ojos. Si el problema era lo llamativo del cofre lo único que teníamos que hacer era taparlo antes de que llegasen los piratas y así ocultarlo de la vista de cualquier curioso. Si quitamos algún trozo de la carpa se acabaría cayendo por lo que no es una opción -Pensé en voz alta, quitándome la idea de usar la carpa para repasar una estrategia que ya tenía clara y en la que sabía que podía contar con Krysser para defenderme si algo salía mal.
Tras eso y mientras Krysser empezaba a ascender la ladera velozmente, enfundé a Sekator y dejé el botiquin en el suelo para, una vez con ambas manos libres, extender mis brazos y empezar a generar 4 gruesas y largas cadenas, de casi 20m de largo, usándo mi poder de akuma no mi para envolver el cofre por completo, alterando con ello su característica silueta y ocultando también los dorados adornos del mismo. Segundos después, con el corredor más cercano aún lejos de nuestra posición, Krysser llegó a mi lado con su imponente figura, entendiendo el plan sin tener que explicárselo y tapando la totalidad del cofre con un rápido y sencillo movimiento usando su enorme cuerpo y holgada capa para tapar la posible vista de los restantes corredores.
¡Listo! – Proclamé tras dar un tirón y asegurar la ultima cadena soltandola y afianzando con ello que no se podía ver nada del cofre, agachándome para recoger el botiquin que había dejado en el suelo y procedía a sentarme encima del cofre, cerca de uno de los laterales, usando mi larga gabardina y mis grandes alas negras para tapar todo lo posible y de forma disimulada el lateral del mismo y la parte de atrás. Quedate aquí cerquita y tapalo todo lo que puedas, Krysser. Aunque no creo que haya nadie tan loco como para venir a por nosotros por un montón de con cadenas Fyofyofyo. – Concluí mientras dejaba el botiquin abierto encima del oculto cofre y empezaba a examinar y sacar los objetos que venían dentro, aunque no tenia mucha idea de para que servía cada cosa me servían para ocultar aún mas el cofre.
Segundos después llegó el siguiente corredor, la pirata de 50,8M Maki D. Zenin. Su actitud fue pasota y rara, como si quisiese entrar por unas puertas inexistentes en la formación rocosa con forma de torre, quedándose un buen rato centrada en eso para luego poner la vista en las armas de Krysser, sin saber que mi compañero no necesitaba mucha provocación para arrancarle la cabeza de un zarpazo. Aunque era un autentico bombón lleno de quemaduras que hacían que se me cayese la baba, por lo que trataría de hacer entender a Krysser que era mejor mantenerla con vida.
Después de eso llego el lunarian de 50,5M Dongryong, quedándose a más de 5 metros y llamándonos imbéciles, comprando con ello muchos boletos para que Krysser le arrancase también la cabeza, aunque también mencionó a un tal Uogon Sakana, lo que rápidamente me llevó a pensar en Uoyon-sama y, viendo los juegos que habían organizado los tenryubitos, ese debía ser otro de los campeones.
Siento si nuestra idiotez le resulta incomoda a su excelencia, pero aquí estamos ocupados curándonos de las heridas provocadas en estos dichosos juegos y, después de derrotar a Uoyon, yo no tengo ganas de seguir peleando. -Empecé mientras notaba como Krysser se contenía para no matar a ese pirata y ya con todos los medicamentos y utensilios del botiquin sobre el cofre, oculto a la vista de los demás bajo mis cadenas y resultandoles con ello imposible saber que era. - Por lo que aire, moreno. Que las peleas son en otra ventanilla. -Concluí, atentó a los movimientos del lunarian y preparado para salir volando y ganar distancia al mínimo gesto que indicase que iba a atacarnos, aunque al final se retiro sin poner pegas mientras el resto de corredores continuaba llegando, incluyendo más recompensas y unos marines que tuvieron que aguantar los improperios de la quemada.
Poco después el ruido de algo parecido a una explosión de aire me puso en alerta, pues no sabía si aquellos minutos de calma soló habían sido parte de esos dichosos juegos para que nos relajásemos y la aparición de la nada de un enorme navío que parecía haber estado hundido durante años hacia indicar que nuevos problemas se avecinaban. Aunque, instantes después, la aparición de 2 extraños y peculiares ancianos, calmó mi estado de alerta al ver su actitud y que el rollito del mink mono daba ganas de llevarse bien con él.
-¿Isla del cielo?… ¿Diablo?... ¿Poderes?... ¿Frutas? – Pawurs Ushoku y posteriormente su acompañante habían soltado tal cantidad de información que me había quedado sin saber como reacción pero empezando a hilar todo lo que me había pasado desde aquella extraña fruta que comí en Briss.
Mientras todo esto pasaba yo ya había organizado todo lo que estaba en el botiquin encima del montón de cadenas que ocultaba el cofre y estaba preparado para usarlo en mi propio cuerpo, teniendo ya lista una de las jeringuillas y varias pastillas en mi mano derecha. Pero, pese a eso, seguía alerta estando rodeado de tantos piratas.
Pienso - Hablo
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