27-11-2025, 11:28 AM
Al ver que no podía hacer nada más en aquel lugar caótico, Moja tomó una decisión práctica. Permanecer allí rodeado de piratas, charlatanes sospechosos y un peligro latente no aportaba nada. La prioridad ahora era otra: asegurar el Royal Quiver y ayudar al contramaestre Bertram a preparar la embarcación para salir de ese infierno cuanto antes.
Aun así, mientras se alejaba del tumulto, un pensamiento insistente lo carcomía por dentro.
Las preguntas seguían sin respuesta.
¿Quién había orquestado todo aquello?
¿Quién tenía la capacidad y el interés de secuestrar a tantas personas, mezclando marines, piratas y civiles en un mismo punto?
*Si tan solo hubiera sido un poco más fuerte… más rápido… quizá habría alcanzado al culpable.*
Ese pensamiento le pesó como una losa, pero Moja no se permitió caer en la frustración. La determinación que lo caracterizaba era más fuerte que sus dudas.
*Habrá otra oportunidad. La tendré.*
A poca distancia, Stroud continuaba interrogando a algunos de los presentes, intentando extraer cualquier fragmento de información útil. Moja se acercó, deteniéndose a su lado con postura firme, aunque el cansancio le pesaba sutilmente en las piernas.
-Contramaestre Stroud, si no necesita más de mí aquí- dijo con voz baja y controlada, -volveré al barco. Ayudaré al contramaestre Bertram a ponerlo en condiciones.-
Moja no perdió tiempo. Inspiró hondo, relajó levemente sus hombros y comenzó a moverse. Su cuerpo, pese a las magulladuras y la fatiga, seguía respondiendo con precisión felina. Saltaba entre rocas derruidas, esquivaba grietas abiertas en la tierra y se impulsaba sobre plataformas inclinadas que habían quedado deformadas tras la caída de los muros.
Cada paso lo acercaba más al Royal Quiver.
Cada salto le recordaba que, pese a todo, seguía en pie.
Y cada metro recorrido avivaba en él la misma idea:
La próxima vez que esos responsables crucen mi camino… no se escaparán tan fácilmente.
El viento del exterior empezó a sentirse más fuerte mientras el barco se hacía visible entre los restos de roca y polvo levantado. Moja aceleró aún más, decidido a llegar lo antes posible.
Aun así, mientras se alejaba del tumulto, un pensamiento insistente lo carcomía por dentro.
Las preguntas seguían sin respuesta.
¿Quién había orquestado todo aquello?
¿Quién tenía la capacidad y el interés de secuestrar a tantas personas, mezclando marines, piratas y civiles en un mismo punto?
*Si tan solo hubiera sido un poco más fuerte… más rápido… quizá habría alcanzado al culpable.*
Ese pensamiento le pesó como una losa, pero Moja no se permitió caer en la frustración. La determinación que lo caracterizaba era más fuerte que sus dudas.
*Habrá otra oportunidad. La tendré.*
A poca distancia, Stroud continuaba interrogando a algunos de los presentes, intentando extraer cualquier fragmento de información útil. Moja se acercó, deteniéndose a su lado con postura firme, aunque el cansancio le pesaba sutilmente en las piernas.
-Contramaestre Stroud, si no necesita más de mí aquí- dijo con voz baja y controlada, -volveré al barco. Ayudaré al contramaestre Bertram a ponerlo en condiciones.-
Moja no perdió tiempo. Inspiró hondo, relajó levemente sus hombros y comenzó a moverse. Su cuerpo, pese a las magulladuras y la fatiga, seguía respondiendo con precisión felina. Saltaba entre rocas derruidas, esquivaba grietas abiertas en la tierra y se impulsaba sobre plataformas inclinadas que habían quedado deformadas tras la caída de los muros.
Cada paso lo acercaba más al Royal Quiver.
Cada salto le recordaba que, pese a todo, seguía en pie.
Y cada metro recorrido avivaba en él la misma idea:
La próxima vez que esos responsables crucen mi camino… no se escaparán tan fácilmente.
El viento del exterior empezó a sentirse más fuerte mientras el barco se hacía visible entre los restos de roca y polvo levantado. Moja aceleró aún más, decidido a llegar lo antes posible.
Offroll
*Pienso* -Hablo- Narro
![[Imagen: 5IZMHzN.jpeg]](https://i.imgur.com/5IZMHzN.jpeg)
