La llegada de la Justicia [Presente Absoluto]
#2
Los vientos del Grand Line eran tan distintos a los de los Blue...

Kibai estaba cómodamente apoyado en el bauprés del Royal Quiver, sujetando uno de los cabos que articulaban el foque mientras masticaba una galleta de limón. La verdad era que en aquellos días de viaje había adquirido un gusto bastante novedoso por la cocina. El hecho de centrarse en una tarea que requería precisión, concentración y paciencia le resultaba de lo más relajante, y tenía que admitir que en su fuero interno, el ver la alegría en los rostros de sus compañeros de División tras una dura jornada de trabajo cuando se sentaban delante de un plato de comida caliente le llenaba de satisfacción.

El tiempo había sido bastante afable con la División 84 y sus dos acompañantes temporales que se les habían unido tras los acontecimientos de los Cabos Gemelos. El viento había soplado de manera constante hasta que arribaron a Whiskey Peak, la pequeña ciudad que fungía como capital de la Isla de los Cactus. Kibai había agradecido el poder encontrar un lugar dónde podía dormir por una vez sin el bamboleo del barco, así como comprar suministros frescos, algo de equipo y visitar a un espadero que afilase a Raimei. También había aprovechado para perderse por la ciudad y especialemente sus alrededores. Whiskey Peak no era un isla especialmente frondosa, más bien todo lo contrario, pero al mink le había bastado. Aunque sentía simpatía por todos los miembros de la División, su naturaleza felina le impulsaba a buscar la soledad y la independencia de vez en cuando. Era algo que no podía evitar, y que esperaba que todos sus compañeros comprendiesen, con el tiempo.

Kibai le dio un último mordisco a su galleta antes de ponerse de pie sobre el bauprés. En el horizonte, una línea verde se había ido haciendo cada vez más definida. La siguinte isla, Little Garden, por fin estaba practicamente a su alcance. Deseoso de contemplarla mejor, el mink saltó hacia la jarcia más cercana, comenzando a trepar por ella hasta llegar a la verga del trinquete. Desde su nueva posición de altura, Kibai examinó de nuevo el horizonte. Little Garden parecía tener una forma ciruclar extrañamente regular, y dos grandes montañas blanquecinas ocupaban su centro. A buen seguro, aquella isla estaba repleta de vida salvajea juzgar por el aspecto de la misma.

"Un lugar perfecto para cazar" pensó Kibai. Con una sonrisa, miró hacia su mano derecha y sacó las garras, frunciendo las cejas en un gesto de concentración. Poco a poco un hormigueo comenzó a acumulárse en la piel, desde la muñeca hasta la punta de cada dedo. La sensación continuó incrementándose hasta que el mink chasqueó los dedos, que dejaron salir un breve pero intenso chispazo de color azul eléctrico. Notando como su sonrisa se hacía aún más amplia, volvió de nuevo la vista al frente. "Y también dónde comprobar hasta dónde he mejorado"

Sus pensamientos volvieron, como era habitual en estas situaciones, al capitán Seijuru y su promesa de volver a encontrarse algún día. Una promesa que había estado a punto de irse al garete cuando Kibai había enfrentado a Uosan con ayuda de aquellos civiles. SIn embargo, lo extremo de aquel combate parecía haber obrado milagros en el mink. Se notaba más fuerte, ágil y enérgico, una sensación que le inundaba de confianza, aunque procuraba mantener esta última a raya, pues precisamente había sido el exceso de confianza lo que había llevado a aquel maldito gyojin a su amargo final.

No, pensó Kibai mientras se agarraba de una de las jarcias contemplando el horizonte. No iba a permitir que la confianza le cegase, y menos cuando le había quedado claro que le quedaba mucho camino por recorrer.

En ese momento, la voz siempre invariable del contramaestre Redgrave le sacó de sus pensamientos.

"¡Maniobra de reducción! Preparad la vela de mesana para un descenso suave. Mantened rumbo firme, pero vigilad la deriva."

Kibai soltó un suspiro. Tocaba volver a trabajar. Con un ágil salto, agradeciendo el no portar la capa a bordo del Royal para mayor movilidad, el mink se arrojó desde el trinquete hacia una de las jarcias de babor, usándola como punto de apoyo para llegar hasta el palo mayor, desde dónde de un nuevo salto se enganchó en la verga de mesana. Aupándose a pulso sobre la madera ayudándose de las garras delanteras, soltó los nudos que mantenían desplegado el velamen del tercer palo de la goleta, antes de, como tantas otras veces, sujetar los cabos para dejarse caer a cubierta, empleando el peso de la loneta como amortiguador a su caída. Una vez con ambos pies en cubierta, Kibai lanzó cada cabo a su respectiva bita, y comenzó a lascar la vela de mesana, arriándola poco a poco para evitar un frenazo brusco de la nave.

"Mesana lascada, contramestre" gritó hacia el puente.

Una vez asegurados ambos cabos, vio como su superior se dirigía a la bodega. Sonriendo mientras negaba con la cabeza, Kibai se dirigió hacia el puente, abriendo su zurrón para lanzar una galleta de limón a los compañeros que se encontraban en cubierta. Al llegar al lado de la rueda de madera, el mink se sentó encima de la barandilla, cuidando de que el timón no diese ningún bandazo brusco mientras el contramaestre se encontraba en la bodega, como solía hacer para consultar algo acerca de la ruta. A proa, las formas de Little Garden se iban haciendo cada vez más visibles, y la vegetación de la isal, compuesta en su mayoría por enormes plantas, demasiado enormes si le hubiesen preguntado a Kibai, comenzaba a ser claramente distinguible.

Resumen
[Imagen: gvCFAP2.png]


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RE: La llegada de la Justicia [Presente Absoluto] - por Kibai - 01-12-2025, 02:57 AM

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