[Social][Pasado] El límite de la tranquilidad
#7
Las explicaciones de Juan sobre su fruta del diablo modelo tortuga eran más que asombrosas. Toda su cáscara se volvía una piel escamosa propia de los reptiles si entraba en su forma híbrida, lo que le llevaba a Akira a hacerse aún más preguntas—. Pero… ¿Entonces en tu forma híbrida solo conservas el que caminas a dos patas? Quiero decir, la pinza ya era parte de ti… ¡Oye, es genial! Encima el caparazón, y la cabeza esa que se te pone, seguro que de un mordisco eres capaz de arrancarles la cabeza a los piratas, ¡es fantástico!

Seguía impresionado. Si ya de base consideraba a Juan alguien extremadamente fuerte y con una resistencia envidiable, ahora sentía que tenía un amigo poderoso, capaz de hacer frente a cualquier mal. En cierto sentido, eso hacía sentirse a Akira aún más pequeño de lo que ya era si se comparaba a su lado, pero no podía rendirse. Los poderes de esas frutas eran tan impredecibles que en cualquier momento cualquiera podía ganar habilidades extraordinarias si se comía una… Aunque perdiendo la capacidad de nadar. Si lo veía de aquel modo, podía llegar a entender que Juan sintiera desesperación en algún momento, al fin y al cabo, se la había comido por accidente y era un gyojin. No iba a hacerle más preguntas sobre ese tema por si abría una herida, aunque el cangrejo parecía bastante contento con los poderes de la fruta.

—¿Vomitar? Juan, sé que eres especial para la comida, pero ¿tan mala estaba? ¿Podrías describir a lo que sabía? Algo así como, ¿a mierda? ¡Tchakikikikiyah! ¡Cómo te lo tragas si te sabe a podrido! ¡Hubieras caído enfermo! —las palabras de su amigo no hacían más que hacerle gracia. Entre la sorpresa de la fruta y sus comentarios, Akira estaba que no cabía en sí, sin duda estaba viviendo un bien momento.

—Noooo, no creo… A mí no me quitan la habilidad de nadar, además, alguien tendrá que sacar tu culo del agua, ¿no? —se cruzó de brazos y puso una cara confiada—. A parte de tener que llevarte en barco, ahora también me toca encargarme de que no te hundas si te caes, menudo gyojin estás hecho —soltó un suspiro, pero todo con gestos y caras alegres y en confianza. Se le escapó sin querer el comentario que mencionaba su biología como gyojin, pero al estar dándole vueltas en su cabeza fue incapaz de controlar aquella honestidad que, en cierto modo, le caracterizaba.

Dirigieron la marcha al faro a elección de su compañero, al que vio convertirse de nuevo en tortuga en un abrir y cerrar de ojos—. Es gracioso verte hacer eso, es tan rápida la transformación… Esto que acabas de hacer ha sido pensar rápido, ¡que útil! —era tan pequeño en su forma completa. Nunca había visto a Juan medir menos que él, estaba hasta dispuesto a cargarlo en su hombro como si fuera un Pokémon—. Pareces un Pokémon, eres como Squirtle, tortuga tipo agua, ¡es genial! —era genial, encima medía prácticamente lo mismo. Juan que había leído tantos cómics seguro que sabía de quién estaba hablando.

Subieron a lo alto del faro y tras disfrutar aquellas bonitas vistas, entre las cuales se encontraba el acantilado, el volcán, la selva de palmeras y el pueblo, también el horizonte de agua que les esperaba en sus próximas aventuras como buenos marines.

—Anda, ¿qué pasa allí? —le dijo a Juan señalando al pueblo, siendo más precisos a la zona del puerto. No parecía encontrarse Develio por la zona, con su tamaño se le diferenciaría igual que al resto de edificios, pero aquel montón de gente no podía significar nada bueno. El grandullón seguramente se hubiera entretenido curando a alguien y por eso no había acabado con ellos, ya la hora que era, en la cena les contaría con más detalle que era lo que le entretuvo. Ahora la principal preocupación de los dos jóvenes marines era la conglomeración del puerto.

—¿No habrán sido de nuevo aquellos terroristas, no? —lanzó la pregunta al aire, casi sin esperar respuesta. La zona del muelle había estado en calma desde que derrotaron a aquellos revolucionarios, así que de eso no se podía tratar. Una vez en el muelle y haciéndose paso entre la multitud, pudieron ver varias cintas de la Marina que separaban a la gente de una zona concreta del muelle, impidiendo que pasara la gente más allá—. ¡Marina, abran paso! —Akira sacó su placa de marine dado que no llevaba puesto el uniforme y junto a Juan, cruzaron las cintas. Para sorpresa de ambos, el anciano que estaba dando declaraciones a uno de sus compañeros era aquel pescador con el que hablaron unos días atrás, el portavoz de los pescadores y el primero en dar la cara ante aquellos criminales. Akira le saludó estrechándole la mano.
—Hablo —. ”Pienso”
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RE: [Social][Pasado] El límite de la tranquilidad - por Akira Raito - 04-12-2025, 11:17 PM

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