07-12-2025, 05:17 PM
Quien era esta señora… señora por que sin duda era toda una mujer, no como la vagabunda de Maki… sintió que sus mejillas tomaban un poco de rubor… eso era pánico?... vergüenza? No sabía que era… pero sin duda esta mujer era superior a ella en todos los aspectos, pero… por que le hablaba. De regla general casi todos omitían o simplemente decían no conocer a Maki… era algo extraño. Por ello no la ignoro ni la mando a tomar por culo… espera… algo se le venía a la mente, vestidos… quizás… el mercader oscuro… sí. Recordaba algo de eso, pero no exactamente. Pero, no tenía una daga en las costillas así que no era una cazadora traidora ni una prestamista a la cual le debía dinero. Eso era bueno.
Maki sonrió, y sintió que esta seria una velada agradable apenas ella se sentó. Sintió el agradable aroma fresco de la chica, era despampanante, bella, mas que cualquiera que hubiera visto jamás, y eso que conocía a chicas consideradas las más bellas del mundo. —Es un aroma a menta eso que huelo?... es delicioso… Los cabos… ho si los cabos… putos cabos de mierda.— Se dijo como si recibiera una palmada en la frente de un verdadero fantasma que ahora si le hacía recordarle… la había visto o eso creía en el puerto antes de zarpar. ¿En un barco comercial… porque lo recordaba?... por qué no. su cabello plateado se alzaba al viento como una bandera, una fulgurante, hermosa y poderosa. Su memoria comenzó a refrescarse… miro su guitarra y recordó… una canción… bingo… —LA LOBA!!!! SI SI SI!!! LA LOBA!!!! Maldición!!! YA SE COMO HACERLO!!!— lo cierto era que la memoria de Maki para reconocer gente era terrible, rostros nombres… hasta apodos. ¿Pero una canción? MAKI JAMAS OLVIDA UNA CANCION!.
—Te busque por todos lados ese dia. Pero te perdiste o mas bien te perdi, ese lugar esta lleno de gente rara, gente mala y gente interesante… pero... pero…— Maki sintió que sus ojos se quebraban. Pues era la primera vez que recordaba a alguien, aunque sea por una canción, una que constantemente se repitió una y otra vez en su mente… salto sobre ella. los vasos se tambalearon, su guitarra cayo de costado sobre el sillón… el abrazo fue grande. Largo, incomodo, pero cálido pues su corazón estaba lleno de recuerdos que poco a poco afloraban. Sin duda desear acabar con esa maldición de su estúpida memoria era algo que deseaba desde que bueno aquel incidente que le produjo tenerla estropeada. Apretó aun mas el cuello de su “amiga” y aunque no deseaba soltarla más, lo hizo… la cabeza baja, los ojos inundados… —Dis… disculpa, es que hace mucho que no recordaba a alguien… me has… demostrado que quizás puedo cambiar. Y lo mejor de todo… que quizás aun hay algo bueno para mi en este mundo y no solo dolor…— Bebieron un par de copas, sonrieron y bajaron una botella de vodka en menos de una hora, la sonrisa de Maki había vuelto y las horas comenzaron a pasar. Cosas triviales comenzaron a hablar y finalizaron con la típica pregunta del clima… estos días hacia frio.
—Yo estoy relativamente bien… mi novio salió ileso de todo ese problema de los cabos y… creo… creo que tengo posibilidades de sacarlo de ese estúpido camino de la inmortalidad. Buscar la inmortalidad lo va a matar… sabes… y yo no quiero que muera por que amo vivir y si el muere… moriré con él.— su rostro se puso melancólico, triste y sombrío… su mano jugo con el contenido dorado ahora del ron. —Y tu… cuéntame… dame las noticias malas y las buenas… No te guardes nada.— Dijo mientras sacaba de su bolsillo mas pequeño lo que parecía ser un cigarrillo… pero envuelto de manera artesanal… miro a todos lados y le chispeo los dedos a la mesera… esta llego a su lado, ella le hizo el ademan de fuego y ella le dio unos fósforos… Maki lo encendió, pero sin darse cuenta se guardo los fósforos en su chaqueta. La camarera puso una mano en la cintura y estuvo a punto de decirle algo pero fue tomada por el brazo de otro hombre y le pidió sus bebidas poniendo 1000 berris en la charola que tenía… ella miro a Maki, miro al cliente, miro a la plateada chica y los mil berris, volvió a Maki y Bah… se marcho sabiendo en su mente que le habían robado una tontería.
Maki sonrió, y sintió que esta seria una velada agradable apenas ella se sentó. Sintió el agradable aroma fresco de la chica, era despampanante, bella, mas que cualquiera que hubiera visto jamás, y eso que conocía a chicas consideradas las más bellas del mundo. —Es un aroma a menta eso que huelo?... es delicioso… Los cabos… ho si los cabos… putos cabos de mierda.— Se dijo como si recibiera una palmada en la frente de un verdadero fantasma que ahora si le hacía recordarle… la había visto o eso creía en el puerto antes de zarpar. ¿En un barco comercial… porque lo recordaba?... por qué no. su cabello plateado se alzaba al viento como una bandera, una fulgurante, hermosa y poderosa. Su memoria comenzó a refrescarse… miro su guitarra y recordó… una canción… bingo… —LA LOBA!!!! SI SI SI!!! LA LOBA!!!! Maldición!!! YA SE COMO HACERLO!!!— lo cierto era que la memoria de Maki para reconocer gente era terrible, rostros nombres… hasta apodos. ¿Pero una canción? MAKI JAMAS OLVIDA UNA CANCION!.
—Te busque por todos lados ese dia. Pero te perdiste o mas bien te perdi, ese lugar esta lleno de gente rara, gente mala y gente interesante… pero... pero…— Maki sintió que sus ojos se quebraban. Pues era la primera vez que recordaba a alguien, aunque sea por una canción, una que constantemente se repitió una y otra vez en su mente… salto sobre ella. los vasos se tambalearon, su guitarra cayo de costado sobre el sillón… el abrazo fue grande. Largo, incomodo, pero cálido pues su corazón estaba lleno de recuerdos que poco a poco afloraban. Sin duda desear acabar con esa maldición de su estúpida memoria era algo que deseaba desde que bueno aquel incidente que le produjo tenerla estropeada. Apretó aun mas el cuello de su “amiga” y aunque no deseaba soltarla más, lo hizo… la cabeza baja, los ojos inundados… —Dis… disculpa, es que hace mucho que no recordaba a alguien… me has… demostrado que quizás puedo cambiar. Y lo mejor de todo… que quizás aun hay algo bueno para mi en este mundo y no solo dolor…— Bebieron un par de copas, sonrieron y bajaron una botella de vodka en menos de una hora, la sonrisa de Maki había vuelto y las horas comenzaron a pasar. Cosas triviales comenzaron a hablar y finalizaron con la típica pregunta del clima… estos días hacia frio.
—Yo estoy relativamente bien… mi novio salió ileso de todo ese problema de los cabos y… creo… creo que tengo posibilidades de sacarlo de ese estúpido camino de la inmortalidad. Buscar la inmortalidad lo va a matar… sabes… y yo no quiero que muera por que amo vivir y si el muere… moriré con él.— su rostro se puso melancólico, triste y sombrío… su mano jugo con el contenido dorado ahora del ron. —Y tu… cuéntame… dame las noticias malas y las buenas… No te guardes nada.— Dijo mientras sacaba de su bolsillo mas pequeño lo que parecía ser un cigarrillo… pero envuelto de manera artesanal… miro a todos lados y le chispeo los dedos a la mesera… esta llego a su lado, ella le hizo el ademan de fuego y ella le dio unos fósforos… Maki lo encendió, pero sin darse cuenta se guardo los fósforos en su chaqueta. La camarera puso una mano en la cintura y estuvo a punto de decirle algo pero fue tomada por el brazo de otro hombre y le pidió sus bebidas poniendo 1000 berris en la charola que tenía… ella miro a Maki, miro al cliente, miro a la plateada chica y los mil berris, volvió a Maki y Bah… se marcho sabiendo en su mente que le habían robado una tontería.

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