Primavera año 15
Sonidos de gaviotas, agua que se mece, madera que rechina pasos que van de un lado al otro. El puerto en movimiento, los pescadores que llegamos del barco luego de salir a recolectar el cardumen. Las cuerdas son arrojadas de los veleros de pesca que no son para quedarse quieto en ningún momento. Barcos pequeños, justo para las tripulaciones que los abordan, adaptados para recoger con redes parte de aquella hermosa pesca.
Son activamente descargados en diferentes muelles, el comercio, vivo, movimiento, la gente de otras islas que pujan por la variedad de pesca para zarpar con la mercancía más fresca. Lo más cotizado de baquella la pesca y no solo con redes, también son expertos con los arpones para cazar peces con escamas muy hermosas que puedes hacer un platillo gourmet en sabor y aspecto.
—He muchachos cuidado con los nudos al atracar no quiero tener que volar a rescatar el barco yo solo.— Les avisé en lo que arrojaban las cuerdas y por un lado de manera que pudiéramos ajustarlos nudos de la manera correctas. De la misma manera otro compañero dejaba caer el ancla para afianzar correctamente el suelo marino. Voy agarrando el timón con confianza de mis habilidades. Finalmente todo asegurado me tocó bajarme y volar con mis compañeros que me tomaron cada uno del brazo para volar hasta suelo firme.
Empleador
Nuestro empleador en tierra nos esperaba. Todo gordito, sonriente, siempre nos trataba bien a la hora de trabajar y nos pagaba descente. No era el mejor precio pero era una trabajo honesto que me llenaba el alma. Puede que sea un poco peligroso, pero en cualquier momento siempre podíamos pirar volando.
—Bien hecho muchachos, veo que han regresado con vida y es lo que más me importa. Ahora ya estoy negociando con una gente de Sorbert que desean nuestra pesca de hoy y pagarán según el peso. Cuando tenga el dinero pasen por la tienda a recibir el resto su paga.—
Nos adelantó con unas pequeñas bolsas que al agarrarlas se podían sentir pesadas pesadas de la cantidad de Berries que tiene para nosotros. Es una parte de nuestro acuerdo que siempre solemos recibir tres pagos, el de salida, el de regreso y luego de la venta. Claro que ganábamos menos pero podíamos cubrir mejor nuestras necesidades. Con ello puedo pagar las deudas y si es necesario darme uno que otro gustito.
Con la primavera a todo dar me apetecía divertirme un poco. Creo que el olor de la isla. El movimiento, hoy apetece divertirse un poco y disfrutar este dinero bien ganado en el boulevard. —No se preocupe que nosotros estamos muy contentos de que nos de la oportunidad. Pasaré mañana por el resto.— Yo por mi parte me retiraría y buscaría alguna taberna o donde pudiera disfrutar este buen dinero. Un lugar donde darme un buen baño de espuma que me libere todo el estrés.
