11-12-2025, 05:20 PM
Intenté aguantarme la risa, tapándome la boca con el dorso de mi mano, ver a Bai entrar en pánico por eso era lo último que esperaba, pero tiene su punto adorable. La dejé que se tomara la copa igual que yo, viendo todas y cada una de sus expresiones, desde el dulzor de la fresa, hasta la patada del alcohol hasta el casi ahogarse.
-Ay Bai no te me mueras, por favor.-Le dije con cariño, aunque sabía que no me entendía, llevando la mano a su espalda, extendiendo una servilleta para que pudiera limpiarse mejor, con calma.
Pero calma fue lo último que tuvo la mujer, ella dijo que iba a ir con todo y tengo que admitir que fue valiente. Vamos, que yo bebo como una desgraciada porque la vida pirata me enseñó a ahogar las penas con tabaco, alcohol…Y bueno, otras cosas.
La vi pedir más, así que aprovechando que habían dejado la botella le serví otra copa a ella, y luego otra a mi. Gire la misma un momento entre mis dedos, bebiendo con calma esta vez, por si ella decidía volver a imitarme, no terminara ahogándose o en una pelea personal con un chupito de alcohol, la verdad.
Note su gesto, alzando ambas cejas con algo de sorpresa ante aquello, dudando un momento…No suelo bailar, la verdad, soy de las personas que se quedan tranquilas en un lado, que miran a los demás disfrutar.
No es que no sepa, pero la verdad es que no es algo que me plantee demasiado.
Le hago un gesto de duda con la cabeza, moviéndola de lado a lado, hacia un hombro y luego a otro. Es una forma de decirle que es algo que se me da regular, pero hemos venido a divertirnos y supongo que por una noche puedo hacer algo que no estoy acostumbrada.
Finalmente levanto el pulgar, levantándome de mi asiento, a ver qué demonios sale en aquel baile. En el tema del alcohol he tomado yo el liderazgo, pero esta vez soy yo la que extiendo la mano hacia la parte donde la gente baila, indicandole que puede tomar ella la delantera en este asunto.
Esta vez, seré yo la que se deje guiar con aquello y vea exactamente donde termine.
Tengo que admitir que es divertido, que hay gente que solo me ha visto bailar en sitios elegantes, de gente aburrida y estirada, o en la peor taberna que puedas imaginarte, borracha como una cuba.
Pero aquello es diferente, sin duda, mucho más agradable.
-Ay Bai no te me mueras, por favor.-Le dije con cariño, aunque sabía que no me entendía, llevando la mano a su espalda, extendiendo una servilleta para que pudiera limpiarse mejor, con calma.
Pero calma fue lo último que tuvo la mujer, ella dijo que iba a ir con todo y tengo que admitir que fue valiente. Vamos, que yo bebo como una desgraciada porque la vida pirata me enseñó a ahogar las penas con tabaco, alcohol…Y bueno, otras cosas.
La vi pedir más, así que aprovechando que habían dejado la botella le serví otra copa a ella, y luego otra a mi. Gire la misma un momento entre mis dedos, bebiendo con calma esta vez, por si ella decidía volver a imitarme, no terminara ahogándose o en una pelea personal con un chupito de alcohol, la verdad.
Note su gesto, alzando ambas cejas con algo de sorpresa ante aquello, dudando un momento…No suelo bailar, la verdad, soy de las personas que se quedan tranquilas en un lado, que miran a los demás disfrutar.
No es que no sepa, pero la verdad es que no es algo que me plantee demasiado.
Le hago un gesto de duda con la cabeza, moviéndola de lado a lado, hacia un hombro y luego a otro. Es una forma de decirle que es algo que se me da regular, pero hemos venido a divertirnos y supongo que por una noche puedo hacer algo que no estoy acostumbrada.
Finalmente levanto el pulgar, levantándome de mi asiento, a ver qué demonios sale en aquel baile. En el tema del alcohol he tomado yo el liderazgo, pero esta vez soy yo la que extiendo la mano hacia la parte donde la gente baila, indicandole que puede tomar ella la delantera en este asunto.
Esta vez, seré yo la que se deje guiar con aquello y vea exactamente donde termine.
Tengo que admitir que es divertido, que hay gente que solo me ha visto bailar en sitios elegantes, de gente aburrida y estirada, o en la peor taberna que puedas imaginarte, borracha como una cuba.
Pero aquello es diferente, sin duda, mucho más agradable.
