13-12-2025, 04:43 AM
El constante movimiento, cambios de escenarios y situaciones no terminaban de tomar forma cuando el mundo dio un nuevo giro de tuercas. La sensación de mariposas ante la repentina caída fue acompañada por el inconsciente movimiento de su cuerpo al aferrarse con más ahínco al ajeno. ¿Estaban cayendo? Si, lo estaban, seguramente dolería y terminaría haciendo algo más que morder el cuello ajeno. Gracias a la agilidad mostrada por el castaño, su integridad quedó intacta; tuvo que soltar el leve agarre contra la piel ajena, pero fuera de ello no tenía ni una sola mota de arena arruinando el matiz de su tez.
No tiene tiempo de enderezarse correctamente antes de notar, de nueva cuenta, la predisposición de aquel hombre por protegerla. La risa asciende, sin escrúpulos, hasta chocar contra su garganta, casi parece estar destinada a salir aunque ¿No era aquella muestra de ignorancia algo afín a la ternura? Si, en el fondo la idea le causaba aún más gracia de lo que podía imaginar siquiera. Los brazos de la fémina se extendieron de lado a lado, lista para recibir el terrible peso de la amaestrada y hostigante criatura que a veces puede llegar a parecer un perro más que una serpiente.
![[Imagen: 1ZqhE5o.png]](https://i.imgur.com/1ZqhE5o.png)
—¿Qué hablamos sobre los ratones de campo y las dietas, Cardan?
Pronuncia con cierto pesar molesto al percatarse cómo su cuerpo cede durante una fracción de segundo. La serpiente parece darse cuenta de ello cuando distribuye su peso en el cuerpo de la amazona, claro, no sin antes darle un apretón lo suficiente fuerte como para hacer notar su presencia, pero bastante endeble en comparación a los huesos que podría romper con facilidad abrumadora.
Las palabras del castaño rompen el ensueño del excéntrico dúo dinámico. Cardan se acomoda en los hombros de Runin. Ella se endereza al tiempo que acaricia el rostro de la domada bestia, la bífida lengua escapa lamiendo el rostro de la morena. Al final la risa no puede ser contenida por más tiempo, no con la expresión del ajeno haciendo mella en su sentido de burla. ¿Había malinterpretado las intenciones del hombre? ¿Se habrá asustado al verla en un bote a la deriva siendo custodiada por un reptil de casi tres metros?
![[Imagen: DJI0dox.png]](https://i.imgur.com/DJI0dox.png)
—FUFUFUFU~ ¿Así que estabas preocupado por mi, cariño?
Un gesto de la mano es suficiente para que Cardan descienda por el cuerpo de la mujer hasta aferrarse con delicadeza medida a la pierna de ella. —¡Qué adorable de tu parte! No deberías asustar a las personas que tratan de ser amables conmigo, Cardan. Ve y discúlpate como corresponde. —La comisura de sus labios continúan mostrando jocosidad, aún cuando relame ligeramente estos. La serpiente vacila pero al final se desvincula de su amiga para reptar hacia el nuevo conocido.
—Solo las personas con confianza en sí mismas pueden tener cualquier tipo de criaturas bajo su mando, cariño. ¿Nunca te lo enseñaron? —Un gesto de mano resta importancia al asunto, como si se tratase un paseo por un parque de atracciones concurrido; lo único que hace es divertirse con él, no es como si realmente las cosas se dieran de dicho modo. —Considéralo más un mejor amigo que una mascota. —Porque si dice lo otro en voz alta, Cardan se pondrá lastimero, dramático y desaparecerá un par de días para luego regresar con la cola enrollada en sí mismo. Un asunto de nunca acabar.
—No temas, fufufufu. Solo quiere ser amable contigo. —Y por amabilidad se refiere a recibir un extraño asentimiento de cabeza cercano que casi hace caer el pequeño sombrero, Runin piensa que debe atarlo con más cuidado, pero deberá ser después porque sus piernas la han llevado a caminar junto a la serpiente, frente al castaño, extendiendo su diestra hacia él; parece querer ayudarle aunque la posición de su mano parece más bien lista para que depositen en ella un caballeroso beso o un par de costosas joyas.
![[Imagen: CSVgqsy.png]](https://i.imgur.com/CSVgqsy.png)
—¿Cómo te llamas, amable intento de secuestrador?
Cuestiona. El cabello se mueve teatralmente, la pose erguida da la apariencia de ser más alta de lo que realmente es, el sol parece impactar directamente contra sus hombros. La respiración se torna pausada después de reírse tanto, sus piernas parecen firmes aunque, de vez en cuando, dan la impresión de flaquear. Cardan juega intentando poner en orden el sombrero, después de reptar y saltar tanto, casi parece un poco más torpe.
