14-12-2025, 07:47 AM
Lo que en un principio llegó a alarmarlo ahora lo abochornaba ligeramente. La hermosa sonrisa de la morena era un aliciente frente a la vergonzosa actuación que acababa de realizar al intentar salvarla de su propia mascota.
Allí, arrodillado sobre la arena y previamente haber girado del todo para estar frente a la hermosa morena. No pudo hacer más que dejarse contagiar por la risa que ella emitía. Sabía que se veía como un idiota al hacerlo, pero defenderse no era una opción; acababa de malinterpretar por completo las emociones de la serpiente mascota y solo podía tomárselo con humor ante las carismáticas burlas que escuchaba.
Los ojos de color miel descendieron para ver cómo la mascota, llamada Cardan, avanzaba en su dirección con el único fin de emitir la disculpa exigida por su ama. Ryota guardó silencio, observándola con genuina curiosidad. Ambos animales de diferente raza, se miraron el uno al otro como si se analizaran por escasos segundos. Antes rivales, ahora colegas en una tregua compartida.
“Así que un mejor amigo…” Respondió tras las palabras de la morena. Todo indicaba que cardan era bastante amigable, así que lejos de preocuparse por ella ante los consejos de su dueña, simplemente extendió su diestra para acariciarla. Aunque, previo a tocarla, cerro el puño en forma de saludo, esperando que la serpiente lo entendiera, un saludo instintivo y animal que solo ellos podrían entender. IMAGEN
Ambos parecieron entenderse con ello, todo estaba bien, saldado o al menos así fue por parte del castaño, que no solía guardar resentimientos.
La camarería del momento fue eclipsada por la belleza de la señorita. Unos cuantos pasos la colocaron frente al castaño y su mano se extendió pidiendo una presentación antes de ofrecer su ayuda.
![[Imagen: zxs8f0c.png]](https://i.imgur.com/zxs8f0c.png)
“Ryota, Ryota Miyamoto.”
Aceptó la ayuda para ponerse de pie, tomando la ayuda y apoyándose en ella para salir de la arena, dejando en evidencia la diferencia de estaturas. Se sentía mejor así, más cómodo, más natural. “¿Y tú cómo te llamas, hermoso intento de secuestrada?” Sonrió, pues ahora una nueva narrativa envolvía su interacción y era algo de lo que ambos pudieron percatarse con solo verse.
Una expresión serena, la tranquilidad de un amigo reptil ya cómodo y la brisa marina le hicieron olvidar el dolor de la mordida previa, o la respiración agitada de su carrera.
Solo existía atención para el dulce color en los ojos de su contraria.
“Quizás te suene cliché, pero, ¿Qué hace una dama como tú, naufragando en un sitio como este?” Su tono coqueto y la mirada en esos carnosos labios mantenían oculto su verdadera preocupación. “No suelo hacer esto, pero, ¿quieres ir a mi casa? Podría alimentarte y darte algo para que te sientas mejor.” Por alguna razón, sus palabras con sentido, poseían un tono sugerente que podría hacer que le malentendiesen.
![[Imagen: 3PYHzwT.png]](https://i.imgur.com/3PYHzwT.png)
“No suelo llevar a ninguna chica a casa, pero podría hacer una excepción, por tu situación.”
Continúo con sus palabras en una mezcla de coqueteo y verdad.
No estaba diciendo nada malo, pero podía prestarse a una malinterpretación por la forma en que la observaba y cómo su cuerpo olvidaba cualquier burbuja de cercanía, motivo a no haberse apartado ni un poco y mucho menos soltar la mano que tan amablemente lo ayudo a levantarse desde que estaba de pie, pues aún la sostenía delicadamente en su mano.
Aquello era como si su lado playboy hubiera tomado el control, como si hubiese olvidado los cánones normales del coqueteo y sedujera directamente con la sola mirada puesta en ella.
![[Imagen: wIvzqBp.png]](https://i.imgur.com/wIvzqBp.png)
“¿Vamos ya? Debes estar sedienta...”
![[Imagen: xrg1m4t.png]](https://i.imgur.com/xrg1m4t.png)
Allí, arrodillado sobre la arena y previamente haber girado del todo para estar frente a la hermosa morena. No pudo hacer más que dejarse contagiar por la risa que ella emitía. Sabía que se veía como un idiota al hacerlo, pero defenderse no era una opción; acababa de malinterpretar por completo las emociones de la serpiente mascota y solo podía tomárselo con humor ante las carismáticas burlas que escuchaba.
Los ojos de color miel descendieron para ver cómo la mascota, llamada Cardan, avanzaba en su dirección con el único fin de emitir la disculpa exigida por su ama. Ryota guardó silencio, observándola con genuina curiosidad. Ambos animales de diferente raza, se miraron el uno al otro como si se analizaran por escasos segundos. Antes rivales, ahora colegas en una tregua compartida.
“Así que un mejor amigo…” Respondió tras las palabras de la morena. Todo indicaba que cardan era bastante amigable, así que lejos de preocuparse por ella ante los consejos de su dueña, simplemente extendió su diestra para acariciarla. Aunque, previo a tocarla, cerro el puño en forma de saludo, esperando que la serpiente lo entendiera, un saludo instintivo y animal que solo ellos podrían entender. IMAGEN
Ambos parecieron entenderse con ello, todo estaba bien, saldado o al menos así fue por parte del castaño, que no solía guardar resentimientos.
La camarería del momento fue eclipsada por la belleza de la señorita. Unos cuantos pasos la colocaron frente al castaño y su mano se extendió pidiendo una presentación antes de ofrecer su ayuda.
![[Imagen: zxs8f0c.png]](https://i.imgur.com/zxs8f0c.png)
“Ryota, Ryota Miyamoto.”
Aceptó la ayuda para ponerse de pie, tomando la ayuda y apoyándose en ella para salir de la arena, dejando en evidencia la diferencia de estaturas. Se sentía mejor así, más cómodo, más natural. “¿Y tú cómo te llamas, hermoso intento de secuestrada?” Sonrió, pues ahora una nueva narrativa envolvía su interacción y era algo de lo que ambos pudieron percatarse con solo verse.
Una expresión serena, la tranquilidad de un amigo reptil ya cómodo y la brisa marina le hicieron olvidar el dolor de la mordida previa, o la respiración agitada de su carrera.
Solo existía atención para el dulce color en los ojos de su contraria.
“Quizás te suene cliché, pero, ¿Qué hace una dama como tú, naufragando en un sitio como este?” Su tono coqueto y la mirada en esos carnosos labios mantenían oculto su verdadera preocupación. “No suelo hacer esto, pero, ¿quieres ir a mi casa? Podría alimentarte y darte algo para que te sientas mejor.” Por alguna razón, sus palabras con sentido, poseían un tono sugerente que podría hacer que le malentendiesen.
![[Imagen: 3PYHzwT.png]](https://i.imgur.com/3PYHzwT.png)
“No suelo llevar a ninguna chica a casa, pero podría hacer una excepción, por tu situación.”
Continúo con sus palabras en una mezcla de coqueteo y verdad.
No estaba diciendo nada malo, pero podía prestarse a una malinterpretación por la forma en que la observaba y cómo su cuerpo olvidaba cualquier burbuja de cercanía, motivo a no haberse apartado ni un poco y mucho menos soltar la mano que tan amablemente lo ayudo a levantarse desde que estaba de pie, pues aún la sostenía delicadamente en su mano.
Aquello era como si su lado playboy hubiera tomado el control, como si hubiese olvidado los cánones normales del coqueteo y sedujera directamente con la sola mirada puesta en ella.
![[Imagen: wIvzqBp.png]](https://i.imgur.com/wIvzqBp.png)
“¿Vamos ya? Debes estar sedienta...”
