15-12-2025, 12:05 AM
Sus ojos se mantenían fijos en él. No le hizo ninguna gracia la actitud que estaba adoptando frente a él. Ya no solo era ese exceso de confianza, también aquella actitud que solía adoptar él mismo. Odiaba perder el control frente a alguna situación y, sin embargo, seguía teniendo la ventaja de desconocer su propio nombre. Lo tuvo claro; si existía un segundo encuentro, no lo dejaría salirse con la suya.
![[Imagen: ztPXA2k.png]](https://i.imgur.com/ztPXA2k.png)
—Onizuka Jin.
Su nombre salió como si solo se tratase de una conversación. Elevó su mano hasta el cigarro, ahora apagándolo sobre la mesa que dividía a ambos individuos. Sí, se quedó con las ganas de hacerlo sobre su ropa e incluso sobre el zapato que tenía frente a él, pero por el momento lo mejor era evitar cualquier tipo de confrontamiento. Las palabras que decía eran, sin duda, de interés. Tráfico de armas, algo que su propio clan también había llegado a manejar. Dependiendo de la calidad de las mismas, podría ser un muy buen negocio.
![[Imagen: SvUpGCM.png]](https://i.imgur.com/SvUpGCM.png)
“Calma Jin. Calma.”
No solía requerirle demasiado mantenerla de hecho, solo que aquel no era el día. Pese a dichos pensamientos, su expresión mantenía la misma falta de emociones que en todo momento, su otra mano todavía permaneciendo en su bolsillo mientras se apagaba el cigarrillo, dejándolo allí mismo. —Escúcheme bien, jovencito. Me importa nada y menos lo que hagas o dejes de hacer, pero no me gusta nada que te dé mi arma, y solo se lo cedas a unos empleados. Si vine aquí fue para ver su potencial, no el de sus empleados. — Su rostro se elevó. No, no le gustaba que otros hicieran un trabajo que él quería ver. No le gustaba en absoluto dicha idea. —Por lo que más le vale bajar sus pies de allí, darse media vuelta y hacer usted mismo el trabajo, o no verá ni un extra de mi dinero.
—OOOOONIIIIIIIIIIIIII — La voz lo hizo retroceder de golpe, elevando su mano hasta la cabeza del propio Barald a la vez que saltaba por encima de la propia mesa. —ZUUUUUUUUU — Estampó al joven contra el suelo, haciendo incluso caer la silla en la que se había sentado, agachando la cabeza con tal de prepararse para lo que se viniera en el mismo momento que… —KAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA.
¡BANG!
Una bala, de un calibre demasiado elevado como para pasar desapercibido, había atravesado no solo los cristales de la propia entrada, también roto algunas de las armas que se habían colgado y que ahora estaban cayendo a los laterales de ambos. Algunos de ellos rasgando el traje del propio Jin, quien chasqueó la lengua, molesto, otros haciendo cortes superficiales y, sin embargo, gracias a que estaba sobre el joven, el contrario no había recibido ni un solo golpe.
—¡SÉ QUE ESTÁS ALLÍ, BASTARDO! ¿CREES QUE LO DE AYER TERMINÓ? ¡MIS HOMBRES TE VIERON RONDANDO POR EL TERRITORIO HACE POCO! — La mano derecha de Jin, de forma instintiva, fue a parar en la zona inferior izquierda de su cadera, donde normalmente tenía su cadera y de donde, casualmente, instantes antes había retirado la katana para entregársela al joven. Ahora, al intentar arrancarla, solo se encontró con… la nada misma. Maldijo por lo bajo. Se esperaba eso, pero no tan pronto. Los ojos de Jin ahora observaron al contrario, elevando su cuerpo lentamente, hablando en voz baja.
![[Imagen: aoUvuyR.png]](https://i.imgur.com/aoUvuyR.png)
—Quédese dentro, o a saber si irán tras su cabeza también.
Un nuevo disparo, esta vez en la zona frontal de la barra de madera. Fue suficiente para dejar el gran agujero, pero no lo suficiente para atravesarla por completo a la primera. —¡SAL, MALDITA SEA! — Tendría que ir a puño descubierto… Condenado fuera su maldito mal día. Pese a la situación dada, el temple del propio Jin se mantenía sorprendentemente calmado, incluso cuando ahora mismo estaba en una aparente muy seria desventaja.
![[Imagen: bTjgVIr.png]](https://i.imgur.com/bTjgVIr.png)
