Adios, mi capitan - Pasado [Priv. MM]
#1
La plaza de Whisky Peak era… pequeña. Demasiado pequeña. Yo estaba sentado en el centro, o al menos lo que antes había sido el centro, con las piernas estiradas rodeando por completo una fuente que ahora parecía un adorno infantil entre mis botas. El agua seguía corriendo, eso sí, aunque cada tanto salpicaba mis tobillos cuando alguien pasaba demasiado rápido y el suelo vibraba un poco. Me apoyé hacia atrás con las manos en el empedrado, respirando hondo, tratando de no llamar más la atención de la necesaria… aunque siendo sincero, eso ya era una causa perdida.

Las miradas no tardaron en llegar. Gente que se detenía a medio paso, otros que fingían mirar puestos cercanos pero me espiaban de reojo, niños que tironeaban de las mangas de sus padres señalándome sin pudor alguno. No los culpo. No todos los días un gigante decide usar una plaza como banco. Aun así, bajé un poco la cabeza y dejé escapar un suspiro largo y pesado.

Estaba esperando a MM. Ella había insistido en encargarse de vender a Cara Melo, el komashika, y yo… bueno, yo había aceptado. No sin dudas, claro. Me crucé de brazos y miré hacia una de las calles que desembocaban en la plaza, frunciendo apenas el ceño bajo la barba. No es que no confiara en ella, pero… sí, en realidad sí desconfiaba un poco. Llevaba poco tiempo con el animal, y ya se le notaba demasiado encariñada.

Mis dedos golpearon con suavidad el empedrado, toc, toc, un ritmo lento que contrastaba con el ir y venir nervioso de la gente a mi alrededor. Pensé en Cara Melo, en esos ojos grandes y en cómo se había acostumbrado a seguirnos como si nos conociera de toda la vida. Vendido en Whisky Peak… no me gustaba la idea, y eso solo hacía que la espera se sintiera más larga.
—No te encariñes.— Murmuré para mí mismo, repitiendo lo que ya le había dicho a ella. —Es solo un animal, no hay anda de especial en eso.— Me costaba aceptar que muy en el fondo, algo de cariño le tome a aquel bicho.

Me incliné hacia adelante, apoyando los antebrazos sobre las rodillas, y la fuente quedó atrapada entre mis piernas como si fuera una presa improvisada. El agua reflejaba el cielo y, por un segundo, me quedé mirándolo, intentando calmar esa sensación incómoda en el pecho. Si MM tardaba mucho más, iba a levantarme. 

Miré otra vez alrededor, buscando entre la multitud alguna señal, sin suerte ni indicios de mi escamosa compañera. —Bueno, yo te di la oportunidad…— Murmuré, algo molesto, mientras apoyaba una mano en el suelo y comenzaba a cargar el peso para ponerme de pie. Tendría q buscar el animal yo mismo.
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Adios, mi capitan - Pasado [Priv. MM] - por Thrym - 15-12-2025, 03:39 AM

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