16-12-2025, 01:10 PM
La verdad es que me alegra ver que mi promesa ha motivado, a su manera,a la gente de mi tripulación. Soy consciente que uno de los gatos de aquí seguramente sea incluso más grande que Larry, pero la verdad es bastante tentadora la posibilidad.
-El que se acerque al barco le muerdo, y mira que yo no tengo colmillos, pero nada de tocar el barco nuevo.-Lo que me faltaba, que después de todo el desmadre que hemos armado para obtenerlo alguien lo robe.
Creo que terminaría ahogándolo con mis propias manos en cuanto se acercaran.
-Ohhh Alana ha encontrado un Larry dos….¡LARRY DOS! -Vale, Alana es discreta, yo no, de mi grito seguramente se habrá enterado hasta el bicho más pequeño de aquel lugar, pero me da igual.
Una gritona, siempre gritona.
Me lleve el segundo cigarro a los labios, por calmarme un poco mientras fumaba, la realidad era que los nervios me estaban comiendo por dentro. Me baje del barco con calma, llegando finalmente a tierra para mirar todo con curiosidad.
-¿Habrá gente aquí o solo quedarán animales gigantes? -Arrugue la nariz con algo de duda, mientras guardaba mi mechero de la suerte en el bolsillo interior de la chaqueta, como siempre, contra el corazón.
-¿Soy yo o Dong anda especialmente sensible hoy? -Alce ambas cejas con algo de duda, sin entenderle, se que había pasado por algo complicado recientemente, pero lo notaba algo más gruñón. Quizás más preocupado o tal vez le estaba dando vueltas a las cosas más de la cuenta, no sé.
Negué de forma suave, antes de mirar a Bai, sonriéndole ampliamente, haciéndole un gesto para que me siguiera, mientras empezaba a explorar el lugar junto con Alana y el resto, buscando la presa de mi adopción forzada.
Se que puede llamarse secuestro, pero la verdad es que queda feo si lo dices de esa manera y yo voy a darle al gato un buen hogar. Vamos, que en el barco entran ahora mismo tres o cuatro gatos de cinco metros, estoy obviamente exagerando, si, pero estaría bien tener mi propia mascota.
Aunque ahora mismo no se si es buena idea lo de encariñarme de alguien más, pero bueno.
-Alguno de vosotros que entiende de plantas y esas cosas…¿Esas frutas se pueden comer? -Señale a unos frutos que había por allí, ya fuera para que tuvieran cuidado con los animales o incluso con ellos mismos. La verdad es que daban ganas de pegarle un bocado, pero no estaba yo por la labor de ser envenenada.
-Tal vez podamos plantar algunas de estas plantas extrañas en el barco.-Pregunte con curiosidad, si había algo útil podíamos mirarlo. Algo que sirviera para curar, alimenta, envenenar, no sé, seguro que alguien del tema podría entender mucho más que yo.
-Podemos plantarlo al lado de la maria de Lan, así nadie la confunde con otra cosa.-Y si, por nadie estoy hablando de mi, que no es la primera vez que alguien me pide una cosa y me confundo con otra.
Recordemos que no tengo ni puta idea de cocinar.
-El que se acerque al barco le muerdo, y mira que yo no tengo colmillos, pero nada de tocar el barco nuevo.-Lo que me faltaba, que después de todo el desmadre que hemos armado para obtenerlo alguien lo robe.
Creo que terminaría ahogándolo con mis propias manos en cuanto se acercaran.
-Ohhh Alana ha encontrado un Larry dos….¡LARRY DOS! -Vale, Alana es discreta, yo no, de mi grito seguramente se habrá enterado hasta el bicho más pequeño de aquel lugar, pero me da igual.
Una gritona, siempre gritona.
Me lleve el segundo cigarro a los labios, por calmarme un poco mientras fumaba, la realidad era que los nervios me estaban comiendo por dentro. Me baje del barco con calma, llegando finalmente a tierra para mirar todo con curiosidad.
-¿Habrá gente aquí o solo quedarán animales gigantes? -Arrugue la nariz con algo de duda, mientras guardaba mi mechero de la suerte en el bolsillo interior de la chaqueta, como siempre, contra el corazón.
-¿Soy yo o Dong anda especialmente sensible hoy? -Alce ambas cejas con algo de duda, sin entenderle, se que había pasado por algo complicado recientemente, pero lo notaba algo más gruñón. Quizás más preocupado o tal vez le estaba dando vueltas a las cosas más de la cuenta, no sé.
Negué de forma suave, antes de mirar a Bai, sonriéndole ampliamente, haciéndole un gesto para que me siguiera, mientras empezaba a explorar el lugar junto con Alana y el resto, buscando la presa de mi adopción forzada.
Se que puede llamarse secuestro, pero la verdad es que queda feo si lo dices de esa manera y yo voy a darle al gato un buen hogar. Vamos, que en el barco entran ahora mismo tres o cuatro gatos de cinco metros, estoy obviamente exagerando, si, pero estaría bien tener mi propia mascota.
Aunque ahora mismo no se si es buena idea lo de encariñarme de alguien más, pero bueno.
-Alguno de vosotros que entiende de plantas y esas cosas…¿Esas frutas se pueden comer? -Señale a unos frutos que había por allí, ya fuera para que tuvieran cuidado con los animales o incluso con ellos mismos. La verdad es que daban ganas de pegarle un bocado, pero no estaba yo por la labor de ser envenenada.
-Tal vez podamos plantar algunas de estas plantas extrañas en el barco.-Pregunte con curiosidad, si había algo útil podíamos mirarlo. Algo que sirviera para curar, alimenta, envenenar, no sé, seguro que alguien del tema podría entender mucho más que yo.
-Podemos plantarlo al lado de la maria de Lan, así nadie la confunde con otra cosa.-Y si, por nadie estoy hablando de mi, que no es la primera vez que alguien me pide una cosa y me confundo con otra.
Recordemos que no tengo ni puta idea de cocinar.
