28-10-2023, 11:14 AM
Vengo de aquí
Habiendo dejado varado el bote en la costa, caminé con el agua de la orilla por los tobillos de las botas arrastrando el bote al interior de la playa para que no se lo llevase la corriente, sintiendo el malestar de la fuerza del mar levemente. El pulpo parecía haber entendido mi orden de silencio, pues pese a haber tenido que soltarle la boca para poder remar siguió sin decir nada, como si siguiera apretando mi mano en su boca. Era un gesto inteligente por su parte, desde luego, pues yo no empleaba faroles cuando advertía de las situaciones y las consecuencias... seguramente pudiera seguir caminando sin uno o dos tentáculos, y la recompensa me la iban a pagar igualmente estuviera vivo, muerto, o en trozos. Así que de él dependía el resultado. Seguía estando atado e inmovilizado y el excedente de la soga que lo aferraba me permitía poder tirar de él y arrastrarlo en lugar de tener que cargarlo al hombro, algo que preferí debido al ligero malestar que seguía sintiendo en el hombro derecho. Con el izquierdo libre podía valerme mínimamente en un enfrentamiento contra alguien, pero prefería tener los dos libres de cargas y presiones por si acaso las cosas se torcían o se ponían algo complicadas más adelante.
Así pues, agarré la soga que Mesié Papagondi tenía atada en su cuerpo y lo saqué del bote sin sutilezas depositándolo sobre la arena con brusquedad — Bien gyojin — le dije al soltarlo, tanteando el resto de la cuerda que sobraba para irla recogiendo — Vamos a buscar un pueblo y a cobrar tus catorce millones — añadí, dando una vuelta a la soga en mi mano derecha para asegurar el agarre y poder tirar de ella con facilidad, y me agaché de cuclillas para poder estar más cerca de su rostro caricaturesco — Me gustaría entregarte vivo porque no quiero hacer un esfuerzo y gastar energía de forma innecesaria en matarte, pero si gritas, intentas escapar, me molestas o no me obedeces, te parto el cuello y entrego tu cadáver — dije con calma, le di dos palmaditas en la mejilla con la mano libre y me incorporé haciendo un ruido de exhalación. Quería comer algo caliente, dormir en una cama decente, y ubicarme durante un par de días en algún lugar apartado y tranquilo.
Comencé a tirar de la cuerda del pulpo arrastrando su cuerpo por la orilla camino al interior de la isla, donde la fina arena de la costa de la playa se iba convirtiendo poco a poco en arena caliza y pequeñas piedras y rocas de un clima desértico y árido en un proceso que pudo durar fácilmente un par de horas, hasta que el sol comenzaba a resplandecer con una intensidad que se debía considerar quizá guarecerse a una sombra... pero yo no tenía ningún calor, ni sudaba siquiera una sola gota, y caminaba tirando de la cuerda con homogeneidad y constancia simplemente dejando que el peso de mi avance hiciera el trabajo de arrastre, mientras miraba al astro rey tras los agujeros de mi máscara y oteaba el horizonte cercano. Allí, en la lejanía, una enorme figura de más de diez metros caminaba por el desértico páramo, aparentemente con un rumbo predefinido. Seguramente fuera hacia algún pueblo o punto con un mínimo de interés social, o tal vez pudiera darme las indicaciones necesarias para que lo consiguiera yo por mi cuenta.
— Oe — dije alzando el tono — Busco un pueblo — añadí sin rodeos ni contemplaciones — ¿Sabrías indicarme donde hay uno? — le pregunté abiertamente esperando poder obtener una respuesta afirmativa, breve, y lo suficientemente instructiva como para poder despedirme igual de rápido que había saludado y proseguir mi camino para entregar a este lastre. Claro que había de tener cuidado de no revelar su información, su identidad, ni su recompensa, pues podría verme metido en trifulcas de oportunistas que quisieran intentar arrebatarme la presa para cobrarla ellos mismos... sabía bien cómo funcionaba eso pues había sobrevivido varios años así.

![[Imagen: mz3XEoL.png]](https://i.imgur.com/mz3XEoL.png)