Un viaje movido // Llegada a Little Garden // Presente absoluto
#44
Importante antes de comenzar a leer





Como si se tratase de una oportunidad a la que no reaccionas, el hombre alado se escapó de mis manos - o de mi mano, mejor dicho - a una velocidad que no pude percibirle. ¿Cómo era tan rápido? ¿Le había subestimado? ¿Acaso estaban empezando las hostilidades entre nosotros? Activé mi kenbunshoku de manera masiva, cubriendo cuarenta metros a la redonda de mi y pude sentirlo dirigiéndose hacia mi espalda. ¡Iba a atacarme por la espalda! Había bajado la guardia y se había dispuesto en un punto ciego para tratar de atacarme por ahí.

Mientras se desplazaba hacia mi espalda, giré sobre mi mismo cambiando al tigre que tenía sujeto con Emperor a mi propia mano real, manteniéndolo abajo, y finalicé por encarar al alado cuando ya estuvo posicionado en mi retaguardia - ahora mi vanguardia, o mi frontal - mientras alzaba mi brazo mecánico frente a mi por pura precaución que daba la experiencia, al sentir su actitud y su movimiento como una jugada con intenciones amenazantes, justo para escucharle decir una frase desafortunada. En la misma frase hizo alusión a que si era un cazador tan mediocre porqué usaba a su amigo de escudo, o usar "habilidades raras". Y una de dos, o bien este tío era idiota o no sabía lo que era una akuma no mi. Todas las habilidades de las akuma no mi son habilidades raras ¿acaso interpretaba mi cortesía de sólo ahogarlos como debilidad? ¿creía que necesitaba algún truco para que no pudieran respirar para vencerlos?. Pero que criticase o cuestionase mi forma de usar mis poderes, lejos de molestarme y siendo una pataleta de un niño imbécil, sólo demostraba esa poca deportividad digna de los perdedores naturales, aquello de 'si pero si te atas una muñeca a un tobillo por la espalda seguro que no eres tan fuerte'. Patético.
Y aun así eso no era lo peor. Lo peor es que estaba insinuando abiertamente que yo estaba usando de escudo a su compañero, para evitar un enfrentamiento contra ellos. ¡Ridículo! Su compañero, que probablemente se había cagado tan fuerte encima de sus propios pantalones que estaba fingiendo estar muerto para intentar sobrevivir, y que aunque estuviese intentando hacer parecer que estaba ajeno a todo esto estaba seguro de que tenía puesta una atención desmedida a cualquier movimiento o actitud, y no iba a dejarle campar a sus anchas si era igual de engreído que el pollo negro este.
Era la clásica estrategia de los herbívoros más ridículos y pusilánimes, pese a la ironía de que se suponía que él era un feroz tigre... pero si quería ser recordado como un cobarde que enmudeció y se paralizó, era su problema.
No, el asunto era que ese flacucho con plumas estaba sugiriendo, de alguna manera, que si no tuviera agarrado del cuello a su compañero las cosas serían distintas. Como si realmente pudiera hacer algo contra mi. Como si de no haber agarrado al tigre cobarde ahora fuese a tener problemas contra esos cazadores de 'medio pelo'. Como si fuera un mérito tener que hacer un sobresfuerzo físico para esquivar el triste y simple movimiento de un brazo. Era un fantasma más grande que mi galeón, el Vollstrecker.


Mas toda esa parafernalia no le iba a funcionar conmigo, pues cuando comenzó su siguiente frase, preguntando algo de lo que apenas pude oir dos palabras, otras dos salieron de mi boca — Crunch Punch — y a la sonoridad de la última ch, el pistón de mi brazo arremetió un envite contra el mecanismo interno de la prótesis y disparó el puño eyectable hacia el lunarian a la máxima velocidad posible, recorriendo en un parpadeo esos veinticinco metros e impactando de lleno en el pecho del hombre alado, atravesándolo en el acto mientras decía su frase... aquella que no llegué a oír, pasando de largo por su torso y aterrizando un par de metros por detrás, dejando la cadena atravesada cruzando por el orificio nuevo que acababa de crearle. Mi rostro se ensombreció, mi ceño estaba fruncido y mis dientes apretados — ¿¡¿Tienes idea de a quién cojones estás vacilando, pedazo de subnormal hijo de un camión lleno de putas?!? — la cadena empezó a recogerse cuando su cuerpo cayó de rodillas, y la mano se atoró en el agujero al intentar pasar de vuelta, arrastrando el cuerpo hacia mi en ese estado — ¡Uepa! ¡Wryyy ha ha ha! ¡Me lo llevo puesto! ¿eh? — dije divertido ante la coincidencia, pero sin dejar de estar molesto lo más mínimo. La sangre me hervía de un modo que hacía tiempo que no recordaba. ¿Cómo se atrevía a fanfarronear delante de mi? ¿Creía que iba a darme pena o algo así y que no iba a tener consecuencias? Si tan bien me conocía como había dicho, usando mi nombre, el nombre de mi gremio, el nombre de mi banco, mis títulos... ¿qué coño esperaba que fuera a pasar en este momento? ¿que soltaría a su amigo y les diría que los reconozco como jóvenes promesas y que les esperaría en el Nuevo Mundo? ¿acaso se cree que esto era un comic?.
Me habían hinchado los cojones.

Lancé con desdén al tigre a un metro frente a mi, en dirección a los Marines, cayendo este al suelo mientras el brazo terminaba de llegar hacia mi y yo usaba la mano libre para quitarme de encima el cadáver del Lunarian atascado en el mecanismo, empujando con mi mano de carne y hueso el cuerpo para que la prótesis pudiera pasar de vuelta hacia su sitio — Largo de aquí cagón o te convierto en una puta alfombra — dije sin mirarle, sacando el cuerpo finalmente con un estruendoso sonido de crujidos y vísceras, tripas, huesos, y coágulos. El lunaria caía al suelo frente a mi, mi brazo Emperor había perdido sus tonos negruzcos en favor de unos carmesíes ya que chorreaba su sangre, y mi mirada se alzó hacia los Marines — Su servicio ha terminado por hoy, caballeros. Aquí no hay nada más que ver — y puse el pie derecho sobre el cadáver del hombre alado, chasqueando la lengua — Ha sido un placer conocerles. Ya pueden marcharse — ordené directamente, mirando al hombre rubio y sin desactivar mi Kenbunshoku ni un sólo instante, cubriendo todas las emociones y las intenciones de los presentes con el poder de mi aura. Y más les valía hacerlo.
Entonces mi mano fue hacia Ein Hauch... no... Hellhound, que era su nombre ahora, y lo empuñó con firmeza sacándolo de detrás de mi espalda y colocándolo junto a mi, con la punta del bate mirando o apuntando hacia el suelo — Ahora — sentencié finalmente dándoles un ultimatum a los Marines que se habían visto involucrados en un acontecimiento que sin duda no esperaban que sucediese. Pero si no desaparecían de mi vista en menos de un minuto y sin hacer o decir ninguna tontería, iba a haber una montaña de cadáveres en esta playa.

Y yo sólo quería ver putos dinosaurios, joder.





Aclaraciones

Información

Bélico
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[Imagen: mz3XEoL.png]
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#D86700
Cambios en estadísticas
Vitalidad: 15303 + 0 = 15303
Energia: 6013 - 884 = 5129
Espiritu: 3282 - 512 = 2770


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RE: Un viaje movido // Llegada a Little Garden // Presente absoluto - por Sohem - 23-12-2025, 05:52 PM

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