[Pasado] Mr. Eclectic| Shin - Social
#2
¿Cuánto tiempo había pasado allí? El contorno del vaso comenzaba a ser borroso, las burbujas subían hasta el límite que permitía la bebida y pronto el sofoco en su interior le hizo imaginarlas como los segundos transitados en su estadía dentro de la taberna, elevándose y explotando en constante sucesión. Los ojos del albino se entrecierran, cae levemente hacia delante y parece a punto de ceder al sueño, había llegado al nivel en que el dueño del local se fijó en su estado, completamente dispuesto a indicarle que se retire del establecimiento tras haber tenido suficiente, con la cruel verdad de que...

...se trataba del segundo vaso con alcohol que consumió en sus quizás, quince minutos de permanencia en el establecimiento.

Hasegawa nunca fue muy tolerante a las bebidas, por eso lo evitaba salvo contadas excepciones, y aquella ocasión la pena acumulada en su pecho lo hizo despecharse en aquel líquido que tan rápido le subía. Era de las pocas cosas con las que otros compañeros marines conseguían molestarlo, aunque sus innumerables talentos y carisma particular revertían muchas situaciones de alta complejidad. Al menos si de defender su honor social se trataba.

De seguir bebiendo del vaso seguramente la somnolencia pasaría a ser un estado profundo de ebriedad, pero así como el resto del local, hubo un evento que rompió con el ciclo natural de las cosas, un show tan desagradable como inesperado, levantando los párpados del marine fuera de servicio para desvelar su mirada cerúlea en todo su esplendor. Un azul profundo que parecía combinar mar y cielo, resaltando el tono níveo de su piel y cabello.

Observa de reojo lo ocurrido, y el instinto protector que gobierna en su corazón se realza al momento de detectar que un hombre adulto acababa de golpear a la bella dama en el suelo, quien aseguraba tan sólo haber iniciado un pequeño juego que terminó con victoria para su beneficio, algo que la contraparte justo delante parecía no aceptar. El ambiente se había caldeado, y pese a que otros intercedieron, el tumulto que persiguió al agresor parecía no tener los pies sobre la tierra como para manejar lo ocurrido, es entonces que, como si el efecto del alcohol hubiese amainado repentinamente, llevándose consigo incluso las penas que lo llevaron a ese estado en primer lugar, se puso de pie.

El sonido llamó la atención de algunos, aunque era la figura imponente y autoritaria que supo portar lo que en verdad atraía varias vistas. Shin vestía con su haori característico, portando una camiseta negra y ajustada justo debajo, además de una sonrisa tan alta en confianza como su propio ego. —¡Aaaaalto! —elevó el brazo, con el dedo apuntando al techo y exclamó su palabra, deteniendo entonces el conflicto en curso.

Su vista se tornó de reojo a la mujer afectada, a quien le dedicó una media sonrisa, expresando la seguridad que alguien de su labor debía transmitir a los necesitados, y fue entonces que caminó entre un muy leve tambaleo al sector del problema. —¡Me encantaría permitir a las masas su dosis de justicia por mano propia! Peeero, para eso existimos nosotros, los marines. —se señala, haciendo una pose extravagante que sólo enfatizaba su estilo tan variante, impulsado por los restos de alcohol que aún hacían efecto en él.

El más adulto entre los presentes y además, presunto culpable, refunfuñó acusaciones contra la morena, y al final el hecho que desencadenó una decisión por parte de Hasegawa fue la ausencia de dinero para pagar su cuenta, pues el hombre parecía completamente vacío del susodicho, detalle que incluso consiguió sorprender al mismo. —Caballero, no me lo haga más difícil. —recto (a penas) se llevó una mano al rostro, negando con la cabeza. —Tendremos que detenerlo provisionalmente, y como no estoy de servicio me acompañará en total calma con mis compañeros de afuera. —lo señaló con ambos dedos índice de sus manos, volteándose entonces al dueño de la taberna. —Espéreme un momento. Yo me haré cargo de lo que no se pagó. —asintió varias veces, luciendo ese buen humor que utilizaba de máscara.

Dicho y hecho, efectuó como prometió, y una vez el adulto estuvo bajo resguardo de sus colegas, se dirigió a la barra, más precisamente cerca de la mujer afectada. No pudo evitar fijarse con más detalle en su vestimenta, los muslos a la vista y su precioso rostro, aspectos ajenos a la intencionalidad de sus palabras cuando por fin estuvo a su par. Instantes previos a dirigirle la palabra, consultó al tabernero cuánto era la cuenta de ambos y lo resolvió, pagándosela, para finalmente girar toda su atención a la morena.

—¿Más tranquila? —se inclinó levemente hacia ella, manteniendo una distancia prudente. Shin suele invadir los espacios personales de todos, pero en un momento así estaba seguro de que crear un ambiente seguro era lo mejor, al menos hasta que pase el mal trago de aquel golpe, que incluso la obligaba a mantener algo fresco en su mejilla con la intención de reducir o anular la inflamación que seguramente terminaría apareciendo.

—Mi nombre es Hasegawa Shin, por cierto. Encantado. —no extendió la mano, supuso por dentro que ya tuvo suficiente de hombres intentando mantener contacto físico con ella, por lo tanto, se alejó muy poco para observar a quien atendía a todos allí, y luego las tiras de pan que estaba consumiendo.

—¿Te gustaría que te invite algo de comer? Antes de que digas nada, no supondría problema alguno. Después de lo que pasó es lo mínimo que mereces. —una sonrisa de soslayo y pronto su encanto natural parecía haberse adueñado del momento. La seguridad, su tono de voz confiado y los leves esplendores de ego enmarcaban su figura, haciendo brillar la curva en sus labios, repleta de amabilidad bajo el constante pensamiento de que su labor no es sólo luchar contra piratas, sino también, enmendar el daño de la sociedad sobre personas inocentes, justo como la mujer que tenía enfrente.

Su intención primordial no era socializar o centrarse en conocerla, a pesar de sus atractivos muslos y la figura tan deslumbrante que portaba. Aún quería recuperarse del alcohol por cualquier imprevisto extra que pudiese surgir, no le agradaba sentirse tan vulnerable ante los conflictos, aunque de ser abordado por la dama en apuros, a lo mejor su charlatanería lo terminaría dominando.

Y por supuesto, el constante deseo de lucirse.
[Imagen: vEBNZb3.png]
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RE: [Pasado] Mr. Eclectic| Shin - Social - por Hasegawa Shin - 24-12-2025, 12:11 AM

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