25-12-2025, 10:12 PM
Ya habían pasado un buen par de años desde la primera vez que había arribado a aquella isla por primera vez, pero siendo uno de los primeros lugares donde consiguió disfrutar de su libertad Hiiragi no podía evitar volver a visitar lugares de la isla, especialmente aquellos que tenían sus propios encantos como era el centro de danza y por eso mismo en aquella tarde donde estaba a su disposición aprovechó a visitaba el lugar donde más se había divertido de forma segura y general en aquel lugar, con una sonrisa en su rostro la joven de orejas de conejo se dispuso a entrar en aquel lugar.
Con un paso tranquilo y sonriente la jovencita de ojos rojos, pelaje de color blanquecino y esbelta figura entró caminando con la ligereza de quien visita una vez más la casa de un familiar, la desgastada madera apenas e hizo ruido alguno, como bienviviendo a la ligera jovencita que pisaba aquel ligar una vez más. La brisa de viento entre caluroso y refrescante por su andar no dejaba de acariciarla a ella y a quienes estuvieran dentro del ya viejo edificio constantemente abierto de par en par.
Parecía ser que el salo de baile tradicional estaba tan activo como las veces que lo había visitado en el pasado, con un ambiente jovial y agradable para la chica conejo que sonreía mientras entraba pasando por el lugar dando pequeñas zancadillas al ritmo de lo que sonaba de fondo mientras llegaba a un lugar donde arrojar un rato sus posesiones para que no le molestasen ni obstruyesen en aquella recreativa velada que deseaba tener.
Para esta ocasión Hiiragi estaba vestida de una forma que la hiciera sentir suficientemente cómoda para que el disfrute se hiciera largo y las miradas supieran que había sin andarse con demasiados chequeos, la chica conejo de más de un metro setenta estaba vestida con lo que parecía ser un bikini de un rojizo oscuro adornado con un par de mechones de tela colgando a los costados en un tono más rosado que ayudaba a combinar entre la relativamente pálida piel, el blanco pelaje y los ojos que como dos rubíes decoraban el rostro de aquella chica Humink que allí se encontraba una vez más, no había venido tantas veces pero ya tenía una idea de la forma general para manejarse en aquel lugar así que sabía que nadie se escandalizaría demasiado por su atuendo, sus orejas o la cola de conejo que resaltaba en su retaguardia.
Entonces la vio allí bailando por a una hermosa mujer de alas negras que por primera vez encontraba en aquel lugar, Hiiragi no pudo evitar simplemente admirarla y disfrutar de su ritmo al bailar como un espectador más antes de ver que se tomaba un descanso que la conejita aprovecho para acercarse sonriendo -Muy buenas tardes encantadora señorita y musa del baile que he podido atestiguar. - dijo sonriendo mientras intentaba imitar un poco a aquellos jóvenes galanes que algunas veces la intentaba halagar más para de ambas que realmente por intentar algo más - Mi nombre es Hiiragi y estaría encantada de conocerte y tener la oportunidad de conocernos, quizás charlar y bailar una vez que puedas descansar si es que te parece bien. -
Off: Perdón el post corto, se me complico y estoy respondiendo a ultimo momento, sorry
Con un paso tranquilo y sonriente la jovencita de ojos rojos, pelaje de color blanquecino y esbelta figura entró caminando con la ligereza de quien visita una vez más la casa de un familiar, la desgastada madera apenas e hizo ruido alguno, como bienviviendo a la ligera jovencita que pisaba aquel ligar una vez más. La brisa de viento entre caluroso y refrescante por su andar no dejaba de acariciarla a ella y a quienes estuvieran dentro del ya viejo edificio constantemente abierto de par en par.
Parecía ser que el salo de baile tradicional estaba tan activo como las veces que lo había visitado en el pasado, con un ambiente jovial y agradable para la chica conejo que sonreía mientras entraba pasando por el lugar dando pequeñas zancadillas al ritmo de lo que sonaba de fondo mientras llegaba a un lugar donde arrojar un rato sus posesiones para que no le molestasen ni obstruyesen en aquella recreativa velada que deseaba tener.
Para esta ocasión Hiiragi estaba vestida de una forma que la hiciera sentir suficientemente cómoda para que el disfrute se hiciera largo y las miradas supieran que había sin andarse con demasiados chequeos, la chica conejo de más de un metro setenta estaba vestida con lo que parecía ser un bikini de un rojizo oscuro adornado con un par de mechones de tela colgando a los costados en un tono más rosado que ayudaba a combinar entre la relativamente pálida piel, el blanco pelaje y los ojos que como dos rubíes decoraban el rostro de aquella chica Humink que allí se encontraba una vez más, no había venido tantas veces pero ya tenía una idea de la forma general para manejarse en aquel lugar así que sabía que nadie se escandalizaría demasiado por su atuendo, sus orejas o la cola de conejo que resaltaba en su retaguardia.
Entonces la vio allí bailando por a una hermosa mujer de alas negras que por primera vez encontraba en aquel lugar, Hiiragi no pudo evitar simplemente admirarla y disfrutar de su ritmo al bailar como un espectador más antes de ver que se tomaba un descanso que la conejita aprovecho para acercarse sonriendo -Muy buenas tardes encantadora señorita y musa del baile que he podido atestiguar. - dijo sonriendo mientras intentaba imitar un poco a aquellos jóvenes galanes que algunas veces la intentaba halagar más para de ambas que realmente por intentar algo más - Mi nombre es Hiiragi y estaría encantada de conocerte y tener la oportunidad de conocernos, quizás charlar y bailar una vez que puedas descansar si es que te parece bien. -
Off: Perdón el post corto, se me complico y estoy respondiendo a ultimo momento, sorry
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